<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072</id><updated>2012-01-28T16:28:22.204-06:00</updated><title type='text'>Ræncoria</title><subtitle type='html'>Megalomanías de un perseguidor de medio tiempo [] 


rencoria@gmail.com</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>374</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8675805848185314510</id><published>2012-01-18T14:54:00.001-06:00</published><updated>2012-01-18T15:05:30.254-06:00</updated><title type='text'>Cover</title><content type='html'>Ni hablar. Hice un covercillo de The Black Keys... &lt;a href="http://soundcloud.com/igor-israel/tighten-up-cover-de-the-black http://soundcloud.com/igor-israel/tighten-up-cover-de-the-black http://soundcloud.com/igor-israel/tighten-up-cover-de-the-black"&gt;Aquí&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8675805848185314510?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8675805848185314510/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8675805848185314510' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8675805848185314510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8675805848185314510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2012/01/cover.html' title='Cover'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2601745662412901307</id><published>2011-10-27T15:51:00.002-05:00</published><updated>2011-10-27T15:56:53.639-05:00</updated><title type='text'>¿Globalidad vs identidad? De cuando desperté, y el espectro seguía rondando por aquí… [1]</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;A diferencia de lo que ocurre en las presentaciones de libro que transcurren de m&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt;anera más o menos tradicional, no pretendo glosar el texto que hoy nos entrega el Dr. Romero Montalvo. Mi estrategia es otra, puesto que no quiero arruinarle la sorpresa a quien todavía no lo ha leído. Más bien, me gustaría comenzar invitándolos a imaginar a un hipotético lector contemporáneo, liberal e ilustrado, que se acerca por primera vez al &lt;i&gt;Manifiesto del Partido Comunista&lt;/i&gt;. ¿Cuál sería la reacción de este quimérico lector? En un texto cuyo título bien podría traducirse como “El espectro sigue rondando por aquí”, &lt;/span&gt;&lt;span lang="SL" style="font-size:12.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:SL"&gt;Slavoj Žižek&lt;a href="file:///C:/Users/Igor/Dropbox/Salvador%20Romero%20Montalvo.Identidad%20vs%20globalizaci%C3%B3n.docx#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="SL" style="font-size:12.0pt;line-height: 115%;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font: minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-theme-font:minor-bidi; mso-ansi-language:SL;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; nos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt; ofrece algunas posibles respuestas a esta pregunta. Este entrañable esloveno señala que la primera reacción de dicho lector sería de extrañeza. Así, por ejemplo, aduciría cualquiera de las tres críticas que con más frecuencia se le hacen a Marx y sus secuaces: 1. El marxismo está agotado; quizá fue relevante durante el siglo XIX, pero tiene poco qué decir en una sociedad post-industrial. 2. El marxismo está muy bien en teoría, pero una vez puesto en práctica ha dado como resultado tiranías, genocidios, terror, etc. 3. El marxismo es determinista, y postula que hombres y mujeres son sólo herramientas de la Historia, y los despoja de su individualidad y de su libertad. "Marx estaba equivocado" —sentenciaría lapidario y con desdén nuestro lector, mientras cierra y olvida para siempre el &lt;i&gt;Manifiesto.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:1.0cm;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt;Me interesaba plantear este ejercicio porque, en última instancia, nos invita a reflexionar en torno a, por ejemplo, las razones que expone Terry Eagleton en su obra más reciente, en la cual se argumenta por qué Marx estuvo desde siempre en lo correcto. Por supuesto, no me interesa caer en la ingenuidad de intentar dilucidar por qué el marxismo resulta pertinente hoy, puesto que eso produciría una serie de atolladeros sin salida. Más bien, más que traer al marxismo decimonónico a nuestro presente, se precisa interrogar al presente desde una perspectiva marxista sólida, capaz de distinguir entre una interpretación ideológica de nuestros núcleos problemáticos, de una interpretación ideologizada de la actualidad. Desde hace quizá poco más de una década es posible encontrar una cantidad significativa de material, uno bueno y otro no tanto, que se interesa por reflexionar en torno a lo anterior. Entre mis preferencias personales destacan el texto ya mencionado de Terry Eagleton, publicado este año; &lt;i&gt;El Marx desconocido&lt;/i&gt;, de Takahisa Oishi (2001); &lt;i&gt;Marx para una era post-comunista&lt;/i&gt;, de Stefan Sullivan (2002); o &lt;i&gt;Marx a través del post-&lt;/i&gt;estructuralismo, de Simon Choat (2010); y vaya, hasta el &lt;i&gt;¿Por qué leer a Marx hoy?&lt;/i&gt;, de Johnnatan Wolf (que es un poco como un texto de Martha Harneker, pero bueno, vale la pena). &lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:1.0cm;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt;En este contexto, el trabajo que hoy nos convoca se inscribe dentro de la cauda de intentos por explorar las potencialidades transformadoras del pensamiento marxista. En su obra más reciente, el Dr. Romero Montalvo coloca sobre la mesa de análisis el encontronazo producido por dos perspectivas paradigmáticas fundamentales: la globalización y la identidad. En este sentido, y mostrando un conocimiento profundo del herramental conceptual marxista, la obra del compañero Salvador se involucra en una tarea necesaria (y me atrevería a decir, urgente), puesto que sitúa al capitalismo en el centro de la crítica y del análisis. Cabe decir en este punto, que considero que toda reflexión teórica en torno al campo político-ideológico es en sí misma una intervención política. &lt;i&gt;Identidad vs globalización&lt;/i&gt;, del Dr. Romero Montalvo, debiera leerse bajo ese marco, es decir, como una subjetivación de la política en la misma medida en que constituye una politización de la subjetividad.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;En otras palabras, hoy que el sistema hace agua, y que está prácticamente en una fase agónica, se precisan con urgencia esfuerzos que inviten a dibujar los contornos del horizonte &lt;span&gt; &lt;/span&gt;próximo, que contribuyan a esbozar el nuevo presente, y que se involucren en la espinosa tarea de pensar el futuro. Claro, asumiendo los brutales riesgos, teóricos y empíricos que esto conlleva. Quienes se comprometen con esta tarea están obligados a hacerse cargo de las consecuencias. Seguramente algunos de los aquí presentes saben de lo que hablo. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;En fin, continuemos con el texto que nos ofrece el Dr. Romero Montalvo. El canon sugiere que frente a todo fundamentalismo, como el de la globalización de corte neoliberal, se precisa anteponer la multiculturalidad. Pero, ¿realmente será así? ¿Acaso el gran riesgo de lo multicultural no radica en que en la medida en que se apela a ello también se tiende a despolitizar la economía? ¿En realidad esa especie de “tolerancia muticulturalista” no tiene detrás el supuesto de que habitamos y estamos habitados por una era post-ideológica, en la que ya se han superado las discrepancias entre izquierdas y derechas, entre dominados y dominadores? Aún cuando la obra del Dr. Romero Montalvo no se hace esas preguntas, sí se esfuerza por encontrarles respuesta. Y para ello, postula, a contracorriente del canon, que es precisamente en la identidad como sustentación de la historia en donde es posible encontrar rasgos para organizar el proyecto de vida de la humanidad. Salvador efectúa una densa crítica al estrecho vínculo entre saber y poder, el cual, desde su perspectiva, ha legitimado los procesos de dominación esgrimidos por lo que él denomina, “el pensamiento burgués del imperio capitalista desarrollado”. Frente a la globalización, más identidad, nos dice el Dr. Romero; frente al saber burgués, más saber revolucionario. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;De modo que el autor suscribe claramente la tesis marxista que sugiere que la Revolución debería ser mundial, e instrumentada por los intelectuales y el proletariado politizado. Mientras que Marx colocaba a los artífices de la Revolución en el seno de los países más desarrollados, el Dr. Montalvo nos confronta con las brutales desigualdades entre los países ricos y pobres, por lo que él sitúa el liderazgo en los espacios bolivarianos de la América más Latina, en donde, y cito: “está surgiendo el proyecto de la esperanza para la humanidad”. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Entre paréntesis, estas ideas nos obligan a interrogarnos a nosotros mismos acerca de lo que significa hoy ser revolucionario. Pero esa es una cuestión que sobrepasa los límites de esta reunión. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt;Ahora bien, es inevitable arrojar la propia subjetividad sobre los textos a los que uno se acerca. En consecuencia, uno tiende a aferrarse a las afinidades que producen los argumentos expresados por el autor, en este caso, el compañero Salvador, pero también a expresar con claridad las diferencias. No cabe duda que el trabajo presentado por el Dr. Romero Montalvo dibuja una perspectiva esperanzadora que busca ofrecer respuestas a los núcleos problemáticos más densos que atraviesan nuestra contemporaneidad. Mi perspectiva, a diferencia de la del colega Salvador, es más pesimista y cínica. Desde luego, yo creo, con fundamento, que hoy más que nunca se requieren esfuerzos cruciales para repensar y transformar el mundo.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Marx, sin duda, ofrece herramientas esenciales para llevar a cabo esta tarea. Pero no sin que antes medie una severa crítica que permita sortear el riesgo de caer en apologías facilistas, y una puesta en diálogo con autores que, sin duda, el Dr. Romero Montalvo colocaría dentro de lo que él llama “productores del pensamiento burgués”. Yo todavía creo hoy más que nunca resulta esencial hacer una lectura del componente afectivo en Marx a través de los ojos de J. F. Lyotard; me parece fundamental redactar la historia del presente, es decir, efectuar una lectura de Marx desde la mirada de Foucault; considero necesaria, urgente, la exploración del significado del ser revolucionario hoy, o mejor dicho, de leer a Marx a través de Gilles Deleuze, o de &lt;/span&gt;&lt;span lang="SL" style="font-size:12.0pt; line-height:150%;mso-ansi-language:SL"&gt;Žižek&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:150%"&gt;. Hago mío en consecuencia el manifiesto con el que Castells cierra la introducción del segundo tomo de su obra acerca de la sociedad red —el cual, a mi modo de ver, alude a, y resemantiza las posibilidades del marxismo—: creo en la racionalidad y en la posibilidad de apelar a la razón, sin convertirla en diosa. Creo en las posibilidades de la acción social significativa y en la política transformadora, sin que nos veamos necesariamente arrastrados hacia los rápidos mortales de las utopías absolutas. Y sí, creo, a pesar de una larga tradición de errores intelectuales a veces trágicos, que observar, analizar y teorizar es un modo de ayudar a construir un mundo diferente y mejor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:1.0cm;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt;Así, puedo afirmar que uno de los aciertos del trabajo que nos entrega el Dr. Romero Montalvo tiene que ver con que pone de relieve que buena parte de los planteamientos de Marx siguen vigentes. Una de las grandes lecciones que pueden aprenderse de &lt;i&gt;Identidad vs globalización &lt;/i&gt;implica una ardua tarea: la de tomar una postura, es decir, re–pensar las salidas al laberinto de las contradicciones inherentes al modo de producción capitalista. Desde mi perspectiva, la cual reitero como cínica y pesimista, me parece que una revolución mundial y proletaria es una posibilidad en extremo lejana. Pero considero que la emergencia de nuevas formas de movilización social es un claro indicativo de que &lt;i&gt;algo&lt;/i&gt; está en marcha. En este sentido, no me resta más que invitarlos a leer el texto del Dr. Romero Montalvo. Es una obra provocativa y ya sea que estén de acuerdo o en desacuerdo con lo que ahí se argumenta, es seguro que no podrán permanecer indiferentes. Para terminar recurro a las palabras de &lt;/span&gt;&lt;span lang="SL" style="font-size:12.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:SL"&gt;Žižek&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%"&gt;, cuando señala al respecto que éste es el punto en el que la izquierda no debe ceder: debe preservar las huellas de todos los traumas, sueños y catástrofes históricos que la ideología imperante del «fin de la historia» preferiría obliterar; debe convertirse a sí misma en su monumento vivo, de modo que, mientras exista la izquierda, esos traumas sirvan como el motor de la acción colectiva. Esta actitud, lejos de confinar a la izquierda en un enamoramiento nostálgico del pasado, es la única vía posible para tomar distancia sobre el presente, una distancia que nos permita discernir los signos de lo Nuevo. En otras palabras, parafraseando el archi-famoso cuento de Monterroso, puedo decir que, aún con las afinidades y con las profundas diferencias que me genera el texto del Dr. Romero Montalvo, tengo la esperanza, junto con él, de que &lt;i&gt;cuando despertemos, el espectro siga rondando por aquí&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%"&gt;Muchas gracias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Igor/Dropbox/Salvador%20Romero%20Montalvo.Identidad%20vs%20globalizaci%C3%B3n.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 8.0pt;mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;line-height:115%; font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-font-family: Calibri;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin; mso-bidi-theme-font:minor-latin;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt; Este es el texto que leí en la presentación del libro de Salvador Romero Montalvo, titulado &lt;i&gt;Identidad vs globalización. Dos paradigmas encontrados&lt;/i&gt;, Editorial Ciencias Sociales, Cuba, 2011, el día 27 de octubre de 2011. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align:justify"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Igor/Dropbox/Salvador%20Romero%20Montalvo.Identidad%20vs%20globalizaci%C3%B3n.docx#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;line-height:115%; font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-latin; mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language:ES-MX;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-latin; mso-ansi-language:EN-US"&gt; &lt;span lang="EN-US"&gt;Cft. Slavoj, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="SL" style="font-size:8.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-latin; mso-ansi-language:SL"&gt;Žižek. »The spectre is still roaming around!«, en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;&lt;a href="http://www.egs.edu/faculty/slavoj-zizek/articles/the-spectre-is-still-roaming-around/"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;http://www.egs.edu/faculty/slavoj-zizek/articles/the-spectre-is-still-roaming-around/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-size:8.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-theme-font: minor-latin;mso-ansi-language:EN-US"&gt;. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2601745662412901307?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2601745662412901307/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2601745662412901307' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2601745662412901307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2601745662412901307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2011/10/globalidad-vs-identidad-de-cuando.html' title='¿Globalidad vs identidad? De cuando desperté, y el espectro seguía rondando por aquí… [1]'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2157497627669648803</id><published>2011-10-26T14:54:00.002-05:00</published><updated>2011-10-26T14:58:25.292-05:00</updated><title type='text'>Efectivamente</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 16px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Qué divertido es chatear con la gente del SAT. Hablan en acrónimos ininteligibles: FIEL, CIEFC, RFC... Yo les &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 16px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;contesto: WTF, LOL, ETC.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2157497627669648803?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2157497627669648803/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2157497627669648803' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2157497627669648803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2157497627669648803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2011/10/efectivamente.html' title='Efectivamente'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8036765143427514401</id><published>2011-10-17T21:49:00.004-05:00</published><updated>2011-10-18T10:09:08.754-05:00</updated><title type='text'>Carta 45</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 16px; " &gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Mi muy estimado Sr. Bauman,&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Lo respeto mucho. Bueno, más o menos. Por lo menos me gusta cómo escribe, y tiene bastantes buenas ideas. Lo leo por afición a veces, y otras, por puritito morbo. Como hoy, en la entrevista que le hicieron recientemente para El País. Quiero decirle que me resulta por lo menos curiosa su puntada, señor Bauman, al señalar que la afectividad, lo emocional, es casi como un defecto, una falla del sujeto colectivo; como si ello fuera un elemento que debería ser erradicado de toda movilización. ¿Será que para usted, querido y entrañable polaco, la miseria del 15-M (y por extensión la del resto de las acciones globales que están teniendo lugar) es un desperdicio, una cuestión “apta para destruir”, pero “inepta para construir nada”?. Más razón y menos víscera, parece querer decirnos cuando afirma que “el 15-M es emocional, le falta pensamiento”. Insisto: resulta un argumento “curioso” (por decirlo suavemente) para alguien que ha hecho de la licuefacción un &lt;em style="line-height: 16px; "&gt;modus vivendi&lt;/em&gt;. El problema –el gran problema- de su argumentación baumaniana, señor Bauman, aquella que se despliega en la entrevista que le hicieron recientemente y que fue publicada en la edición de hoy de El País, radica en que tiene una raigambre que se hunde en las miradas más ortodoxas y tradicionales desde las que se observa a la acción colectiva, a la movilización social. Afirmar que la emoción resulta incapaz de construir cualquier cosa presupone a un tipo específico de sujeto, es decir, uno cuya racionalidad es inmensa, lo cual le permite un acceso transparente, sin mediaciones, a aquello que llamamos realidad. Ese sujeto, es más, digámoslo desde ya, ese Sujeto, así, escrito con mayúsculas, es el Sujeto Moderno &lt;em style="line-height: 16px; "&gt;par excellence&lt;/em&gt;, anclado en la Razón (también con mayúsculas), el arquitecto chimelesco de su propio destino, movilizador de recursos, dueño de una  voluntad inquebrantable que le permite hacer coincidir su ser público con su ser privado.  La mayor virtud de este Sujeto que nos dibuja en sus palabras, señor Bauman, es su potencia para desprenderse de toda emoción, de todo afecto. ¿Acaso la acción colectiva hoy debería estar conformada por un ejército de humanoides tipo Sheldon Cooper? Quizá, señor Bauman, ha visto ya demasiados capítulos de The Big Bang Theory.&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;¿Que el 15-M, esta especie de detonación de un movimiento de movimientos, es emocional? Claro que sí. ¿Que es horizontal y carece de liderazgos? Por supuesto. ¿Que su principal falla es la falta de pensamiento, la posibilidad de construir algo? Definitivamente no. (Hoy hay por ahí una cosa que se llama Google; le sugiero que &lt;em style="line-height: 16px; "&gt;googlié &lt;/em&gt;a Camila Vallejo). Esta conclusión, por demás apresurada, a la que usted llega, señor Bauman, tiene que ver con una lectura limitada, con una estrechez de miras, con un anclaje en pensamientos colonizados por el pasado. Reitero: conclusiones curiosas para alguien que ha hecho de la licuefacción su forma de vida. “Las gentes se sienten solas”, asevera usted, señor Bauman. Y desde luego, efectivamente, se sienten solas. Pero hoy comparten sus soledades. Más aún: comparten sus soledades en la esfera pública. Toman la calle y así transforman, desde ya, el campo político. Por supuesto, es preciso no sobredimensionar lo que está pasando. No hay una clase obrera que busca instaurar la dictadura del proletariado. Los mecanismos hoy son otros, señor Bauman. Lo que usted llama “emoción” no es sino otro de los rostros de algo que hemos estado extrañando desde hace un montón en el seno de la acción colectiva: la ideología, es decir, el pensamiento crítico. Es precisamente ahí, en aquello que usted ve como falla, como una gran falta, en donde se encuentra la riqueza, la potencialidad, del 15-M, del 15-O, y de lo que se acumule esta semana.&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Atte.&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;I2 (de Igor y de Indignado). &lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;PD&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Aquí está la entrevista que le hicieron...&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;http://politica.elpais.com/politica/2011/10/17/actualidad/1318808156_278372.html&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8036765143427514401?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8036765143427514401/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8036765143427514401' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8036765143427514401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8036765143427514401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2011/10/carta-45.html' title='Carta 45'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3016071902927178235</id><published>2011-09-12T14:24:00.001-05:00</published><updated>2011-09-12T14:24:56.085-05:00</updated><title type='text'>La ciudad</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Entro de noche a mi ciudad, -dice Cortázar -Yo bajo a mi ciudad donde me esperan o me duelen. O la variante -continúa el entrañable Julio -estar mirando mi ciudad desde la borda del navío sin mástiles que atraviesa el canal, un silencio de arañas, y un suspendido deslizarse hacia ese rumbo que no alcanzaremos porque en algún momento ya no hay barco, todo es andén y equivocados trenes, las perdidas maletas, las inúmeras vías… Así es la ciudad, la nuestra y la de Julio: una bestia de luz que bulle, que se agita y crece, que se reconfigura con el flujo de lo cotidiano. Movimiento en el que lo íntimo se hace un espectáculo y viceversa. Cada vez que uno piensa en la ciudad, siempre hay un antes y un después, una escisión, siempre es necesario mirar atrás para atreverse a imaginar el futuro. ¿Por qué? Porque a diario estamos obligados a interrogarnos acerca de qué ciudad queremos, para quién, y cómo. La ciudad es, pues, un campo de disputas en el que se erige, sin duda, la arquitectura de lo público. ¿Por qué? Porque la ciudad está, siempre, ya, en construcción. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3016071902927178235?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3016071902927178235/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3016071902927178235' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3016071902927178235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3016071902927178235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2011/09/la-ciudad.html' title='La ciudad'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-9100714887311741565</id><published>2011-04-06T23:28:00.002-05:00</published><updated>2011-04-06T23:59:56.318-05:00</updated><title type='text'>Todas las muertes la muerte</title><content type='html'>No tengo a la mano el &lt;em&gt;Mil mesetas&lt;/em&gt;, de Deleuze y Guattari como  para citarlo textualmente. Tampoco me importa demasiado. Así que me  tomaré la libertad de acudir al recuerdo y rescatar de esta cada vez más  deficiente memoria el espíritu a través del que esos entrañables locos  nos introducen a su obra: esta tarde, en el Monumento a los Niños  Héroes, cada uno de nosotros era varios, y en total ya éramos muchos.  Dicen quienes saben que estuvimos entre trescientos y quinientos, aquí,  en el occidente (t)apatío. Pero también había miles de voces en  Cuernavaca, y en otra treintena de ciudades en el país. E igual fuimos  París, y Madrid, y por lo menos otras diez capitales. Sabíamos hoy que  desde lo más próximo hasta lo más lejano habíamos visto y utilizado todo  lo que nos unía.  Insisto: los miro y nos miro y no puedo evitar pensar  en un rizoma, en esa cualidad arbórea, recursiva, en una raigambre sin  orden aparente, sin jerarquías impuestas de manera vertical y desde  arriba; justo eso/esto es lo que hoy fuimos/somos: la multitud que  bulle. No tuvimos miedo. No tenemos miedo. Y esto se refleja en el eco  de la voz que nombró al hastío, que puso de relieve el hartazgo que nos  atraviesa y nos carcome; basta rememorar el terrible silencio que surgió  entre nosotros luego de pasar lista de los brutalmente ausentes;  silencio en el que todas las muertes fueron nuestra propia muerte. No  sólo son los Fernando Martí, los Juanelos Sicilia, los estudiantes del  TEC, ni Cd. Juárez, ni Monterrey, Tijuana o Tamaulipas. Reitero: todas  las muertes, la muerte. Nuestra propia y profunda muerte. Y así lo  expresamos hoy. Desde la diversidad, desde la más tensa de las  serenidades, desde la poesía, hoy dijimos: estamos hasta la madre. Ya no  más. Hasta aquí, hemos decidido y dicho. Y quien tenga oídos que  escuche: cada uno de nosotros es varios. Piénsenlo. Hoy acordamos que   es preciso reconocer que el cambio no sólo ocurre en la esfera  estructural, ni la protesta es derecho exclusivo de algunos,  sino que  también las grandes transformaciones se generan (muchas veces con mayor  fuerza) aquí, de este lado, en el hoy, en las relaciones cara a cara, en  la vida cotidiana. Hicimos uso de la voz, de la palabra. Y nos hicimos  escuchar. Acontecimiento poético que aglutinó todo en un doloroso pero  enérgico ¡YA BASTA! Escrito así, con mayúsculas. ¿Qué sigue? No lo  sabemos a ciencia cierta. La única certeza (y aquí hablo por mí, lo sé,  pero también sé que ahora mismo soy varios) es que se tiene la  obligación ineludible de imaginar el futuro, de potenciar el hartazgo,  de arrojarse por completo al horizonte y de politizar nuestras  indignaciones. Desde luego, no hablo en el sentido peyorativo del  término, del cual, igual que nos ocurre con la violencia, también ya  estamos hasta la madre. Me refiero, por supuesto, a la necesaria  producción de una esfera cada vez más pública, más nuestra, a la  reconstrucción urgente de una mínima confianza en el Otro, a la  expresión fuerte de las ideas, de la crítica. Lo que sigue, pues, es  hacerle frente a la encrucijada, antes de que esto que todavía llamamos,  esperanzadoramente, México, se nos escape por completo. No estamos  solos. Cada unos somos varios. Y todas las muertes son nuestra muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-9100714887311741565?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/9100714887311741565/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=9100714887311741565' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/9100714887311741565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/9100714887311741565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2011/04/todas-las-muertes-la-muerte.html' title='Todas las muertes la muerte'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7443317076267641432</id><published>2011-02-20T10:30:00.001-06:00</published><updated>2011-02-20T10:30:24.523-06:00</updated><title type='text'>La búsqueda</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Intentaba encontrar un signo en cada acto tuyo, de cada gesto mío, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;una clave que me indicara que la intuición de saberte desde antes, de reconocerte sin haberte visto previamente, era algo más que un vacío oscuro, más que una apariencia, que detrás de la inmediatez de lo concreto, de la distancia abismal que se abría entre nosotros, allá en el fondo, estarían una flor amarilla, un tobillo desnudo, o el color púrpura, y tu y yo de pie, de frente, cada vez más cerca, reconociéndonos, aceptando tácitamente que el camino recorrido conducía inevitablemente a este momento decisivo, a la brutal aceptación de que en efecto, las cosas eran así, tal como las habíamos pensado una y otra vez, que habían sido tantos rostros, tantas bocas, tantos cuerpos, pero siempre habíamos sido nosotros. Eterna búsqueda, intenso encuentro…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7443317076267641432?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7443317076267641432/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7443317076267641432' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7443317076267641432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7443317076267641432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2011/02/la-busqueda.html' title='La búsqueda'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-546215867441472009</id><published>2010-09-05T10:21:00.001-05:00</published><updated>2010-09-05T10:21:34.885-05:00</updated><title type='text'>Una loca película de narcos</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Qué pésima película es &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El Infierno &lt;/i&gt;(Bandidos Films, 2010). Y dije pésima, no pesimista. Con ello me refiero a la dimensión estética del filme, no a su estatus ético (del cual también tengo serias dudas). Esta especie de supuesta sátira negra apunta a varios de los núcleos perversos y problemáticos de la realidad mexicana. Hurga en algunas llagas que sin duda son dolorosas y apestan a podrido. Nadie puede negarlo. El problema es el modo en que Estrada se acerca a nuestra realidad. La manufactura del filme dirigido y parcialmente escrito por el director (en colaboración con Jaime Sampietro) constituye un acto fallido en el más amplio de los sentidos. El guión no es sino una torpe sucesión de clichés que pone de relieve la más conspicua ausencia de ingenio o innovación; es un rumio constante de diálogos desafortunados y personajes brutalmente estereotipados. Basta imaginarse la intensidad de las mesas de trabajo llevadas a cabo durante la preparación del guión para comprender la función de patéticos relatores de lo obvio que ejercieron Estrada y Sampietro (y para entender, también, la estrechísima visión que éstos tienen con respecto a la violenta realidad de nuestro país): “Caray, ¿qué &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;alias &lt;/i&gt;le pondremos al gordo Mata para que suene como un verdadero criminal? Ya sé, hablemos con Joaquín Cosío, llamémosle &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El Cochiloco;&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;vistámoslo con tejana, cintos piteados, camisas horrendas de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Versace&lt;/i&gt;, y llenémosle el cuerpo de oro e imágenes de Jesús Malverde&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;. &lt;/i&gt;Sí. Y además, hagamos que en una de las secuencias finales haya un primer plano del escudo nacional bañado lentamente en sangre, mientras en el aire estallan fuegos artificiales; hagamos, también, que el clásico letrero verdeblancoyrojo de Viva México se caiga y se resquebraje. &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Voilà&lt;/i&gt;”. En fin, el desfile de figuras retóricas y estereotipos propuesto por Estrada es cansino (i. e. el hijo del capo mayor que oculta su homosexualidad bajo un disfraz de bravuconería; la consabidísima relación entre narco y política; la corrupción e ineficiencia policíacas; y así por el estilo). No cabe duda, los 145 minutos que dura la cinta nos colocan frente a la más pura expresión de la originalidad. Ajá. Que tristeza, pudiendo haber hecho una buena versión de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Perros de Reserva&lt;/i&gt;, o de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Doberman&lt;/i&gt;, Estrada eligió manufacturar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Una loca película de narcos. &lt;/i&gt;Pffft. &lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-546215867441472009?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/546215867441472009/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=546215867441472009' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/546215867441472009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/546215867441472009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/09/una-loca-pelicula-de-narcos.html' title='Una loca película de narcos'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-479294668400883351</id><published>2010-08-10T09:23:00.001-05:00</published><updated>2010-08-10T09:23:23.519-05:00</updated><title type='text'>Carta cerrada</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hola, Chatita&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Hace mucho que no te escribo. Demasiado, quizá. Recuerdo que al principio, cuando te fuiste, hablaba contigo como si aún estuvieras por aquí. Te platicaba de mis cosas, de mis dudas, de mis aciertos y mis desatinos. Luego, poco a poco (gracias la baba viscosa de lo cotidiano que erosiona el ladrillo del tiempo) la voz se hizo letras, y te escribía de cuando en cuando, con cierta frecuencia. Aún conservo esas cartas, por supuesto.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;No me desharé de ellas nunca. Más adelante, el texto se hizo cada vez más espaciado, y entonces, sólo te pensaba. Supongo que entendí que conforme aprendía a lidiar con tu ausencia, te convertías lentamente en el más doloroso de mis recuerdos. Pero no, no es cierto. Para recordar algo es preciso haberlo olvidado antes. Y eso no. Jamás. Siempre estás aquí. Siempre has estado. Siempre eres presente, nunca pasado. Te encuentro en cada pequeña cosa que me ocurre o que hago; ahí estás. Eres mi mejor y más sólido anclaje. Mi cimiento pero también mi horizonte. Aún en medio de la ausencia, muchas veces has sido tú quien ha tenido que llevarme a rastras y cargar con este fardo. Así es, Chatita. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;A veces te encuentro en un olor, en una frase, o en una imagen. Y entonces descubro que se me ha dibujado una fugaz sonrisa en el rostro. Seguro que algo bueno debe querer decir que ahora sonriamos más y lloremos menos cuando te evocamos. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Es que… Ocho años, ya. Y no puedo evitarlo: te extraño. Muchísimo. Me haces tanta falta. Y te has perdido de tantas cosas que han ocurrido por aquí. Casi todas buenas. Las malas ni siquiera quiero mencionarlas. No vale la pena (sí, lo digo en ese tono juangabrielesco en son de burla, Chatita). En cambio las buenas… Seguro que te sentirías como un pavorreal con tus hijos, con el Roger. Pero sobre todo con Naila, Chatita. Es un huracán. Es tan… no sé. Es todo. Es completamente todo la condenada chiquilla. Exige, lee, dibuja, baila, brinca, corre. Es muy seria y sonríe poco, eso sí. Pero cuando sonríe, lo hace con todo el cuerpo. Es hermosa, Chatita. Una explosión agudísima. Si pudieras abrazarla, si la escucharas hablar. Si la vieras. Si la vieras, Chatita. Si la vieras… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Es innegable que tu ausencia me abisma. Y me duele. Profundamente me duele. Aunque también es cierto que he aprendido a vivir con todo ello. Mira, como sea, a patadas y echando espuma por la boca, pero sigo respirando. Seguimos respirando. Tal como te prometí que ocurriría en aquella noche en la que no había más salida que el llanto, y en la que te dijimos que íbamos a estar bien. Que te fueras tranquila. Nosotros íbamos a estar bien. De cuando en cuando tus hijos recurrimos a la ironía y el sarcasmo para referirnos a nuestra condición de huérfanos. Y sonreímos. Con una mueca amarga en el rostro, pero sonreímos. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Y te extrañamos. Por supuesto, está la ominosa falta, el hueco brutal que dejaste cuando te fuiste. Esa cosa inmensa e inabarcable llamada muerte. E insisto, duele. Horriblemente. Pero también está esto, lo que yo particularmente extraño con más intensidad, es decir, las pequeñas cosas, esos rituales personalísimos que compartíamos muchas veces en secreto. Extraño el modo casi norteño en que decías “bueno” cuando contestabas el teléfono; la manera en que sostenías el cigarro en la boca cuando reflexionabas; tu música horrenda e intolerable; tus manos; tus manía de sobrellenar las tazas del café; la forma casi yogui en que te acomodabas en tu sillón; las largas conversaciones que teníamos ya de madrugada, cuando todos se habían ido a dormir; tus abrazos; el modo en que secabas mis lágrimas. Extraño muchísimo ese nombre que me decías, que nadie sabe y que nadie más me dirá. Nunca. Nadie. Nunca más. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Te extraño tanto, mamá. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraph" style="margin-left:54.0pt;mso-add-space:auto; text-align:justify;text-indent:-36.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-family:Calibri;mso-bidi-theme-font:minor-latin"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;I.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-479294668400883351?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/479294668400883351/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=479294668400883351' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/479294668400883351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/479294668400883351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/08/carta-cerrada.html' title='Carta cerrada'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-635970011771580591</id><published>2010-07-31T17:49:00.001-05:00</published><updated>2010-07-31T17:49:31.899-05:00</updated><title type='text'>Husmear la llaga. Una lectura minima(lista) de Las partículas elementales, de Michel Houellebecq</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px; "&gt;Se rumora que pensar el futuro es un ejercicio inútil, un esfuerzo condenado al fracaso. En este sentido, para quienes creen en lo divino, hacer prospectiva equivale a colocar una sonrisa irónica y burlona en el rostro de dios. A quienes no creemos en malabares espirituosos, nos vale un soberano grano de mostaza. De todos modos, no obstante lo anterior, a estas alturas todavía hay personajes que se aventuran por el camino de la futurología. Así, con un lenguaje directo, preciso, casi llano, más cercano al ensayo científico que a la retórica literaria, Michel Houellebecq logra resumir de manera eficaz y sin aspavientos, la historia de la decadencia de Occidente (Oxidente, como dicen algunos pseudoñoños), y el surgimiento de Lo Nuevo. Más aún, a través de una narrativa fragmentada y fragmentaria, en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Las partículas elementales &lt;/i&gt;el autor nos confronta con la arriesgada y dura tentativa de la obsolescencia humana. Nada sencillo. Pareciera que como raza tenemos fecha de caducidad. A lo sumo somos larvas, gusanos fracasados que servirán de mascota para lo que está por venir. Composta, quizá. Constituimos la versión beta de la Humanidad 2.0, o algo parecido. Houellebecq, en consecuencia, sería el profeta que, luego de un apretado y crí(p)tico recorrido&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;por buena parte de las tendencias cuasiculturales de las últimas décadas, anuncia el fin de la (hip[st]er)modernidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;La certera dispersión y el desencanto (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;à la&lt;/i&gt; Camus meets Bret Easton Ellis)&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en los que se enfrasca el texto tienden a deconstruir la linealidad temporal de la novela tradicional, canónica y dieciochesca, lo cual permite establecer vasos comunicantes entre lo aparentemente banal, lo cotidiano y pueril, y las transformaciones estructurales/mutaciones metafísicas de amplia envergadura. En última instancia, lo anterior nos sitúa como testigos del patetismo radical que guía las vidas de Bruno y Michel, medios hermanos y “héroes de esta novela, papá”, quienes constituyen una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde escindido. Aquél es un profesor de literatura, clasemediero, obsesionado de manera casi mórbida con la dimensión sexual de la vida; éste es un afamado biólogo, candidato al Premio Nobel, incapaz de sentir algo, alejado del mundo, que constituirá el punto de quiebre y norte de la evolución humana. Pura mente y puro cuerpo. Las omnipresentes prácticas onanistas de uno, y el brutal desapego que raya en lo sociópata del otro, nos confrontan con una severa crítica a prácticamente todos los valores sancionados positivamente por la cultura judeocristiana. De la mano de Bruno y Michel, Houellebecq hunde sus narices en las llagas más supurantes y pestilentes de la sociedad, y regresa para escupirnos en el rostro, con lujo de detalles y latinismos, sus hallazgos. Los medios hermanos, sus padres, sus novias, sus hijos, todos personajes principales de la novela de este escritor francés, son las muchas caras de una cinta de Moebio. Su historia, irremisiblemente ligada a una tristeza infinita, a una perspectiva que asume la vida como una losa insoportable, es también la historia de la humanidad completa. A cada paso que da cada uno de estos sujetos, se percibe una estela de frío desencanto. Y es precisamente ahí donde radica la principal virtud de Houellebecq: en lograr colocar al lector en el centro de este proceso. Sorprendentemente, un verso de Luis Chaves resume a la perfección el conjunto de sensaciones que produce la lectura de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Las partículas: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;…el primer acto es un hombre desnudo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Una explosión colectiva de risa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Atrae la mirada del reflector&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La gradería está repleta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;De payasos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;En fin, la lectura de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Las partículas elementales &lt;/i&gt;exige un involucramiento intenso. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Desde luego, no voy a contar de qué va la historia; tampoco ofreceré detalles que arruinen el final. Lo que realmente me interesa señalar es que pareciera que existe un consenso general en torno al tono de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Las partículas elementales: &lt;/i&gt;se asume que&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;constituye una especie de himno al pesimismo o algo peor. Basta leer los epítetos con los que se describe a Houellebecq en la contraportada (de la edición de Anagrama): “atleta del desconcierto”; “experto en nihilismo”; “virtuoso del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;no-future”&lt;/i&gt;, entre otros igual o más vistosos. Considero que pensar lo anterior es un yerro garrafal, cuando menos un desatino ingenuo (común en quienes se dedican a hacer crítica literaria, el oficio más aborrecible del mundo). En última instancia, más que reflejar pesimismo, la mirada de Houellebecq es paternal y provoca ternura. Cuenta, sin lugar a dudas, una historia de amor. Por supuesto, no alude a la noción “rosa” e idiota del amor, sino a una visión desgarradora, cruda y descarnada. La que le toca vivir todos los días a los amorosos. Provoca un acercamiento obsceno con lo real, con la intensidad fundamental de los que aman verdaderamente. Más que un relato de la desesperanza, Houellebecq nos habla/escribe acerca de su amor por la humanidad. Evidentemente, en este punto, el autor &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;debe estar de acuerdo con Žižek cuando éste afirma que el amor es la expresión más pura del mal. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Esa es la impronta que seguramente busca plasmar Houellebecq en nosotros: la monstruosidad de lo bello; el patetismo de lo divino; la atracción abismal de la tristeza. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:150%;mso-layout-grid-align:none;text-autospace:none"&gt;Sin duda. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-635970011771580591?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/635970011771580591/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=635970011771580591' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/635970011771580591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/635970011771580591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/07/husmear-la-llaga-una-lectura.html' title='Husmear la llaga. Una lectura minima(lista) de Las partículas elementales, de Michel Houellebecq'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8453675055161420743</id><published>2010-07-10T16:12:00.003-05:00</published><updated>2010-07-12T16:42:32.301-05:00</updated><title type='text'>Verde y rosa</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;No le bastaba con habitar el mundo, le gustaba dejarse habitar por él. Tenía por costumbre encontrar la grandeza en las cosas que la mayoría da por sentado, aquellas a las que simplemente no se les presta atención. Así, por ejemplo, había ocasiones en que el sutil movimiento de una sombra proyectada en la pared lograba arrancarle una lágrima, porque le parecía brutalmente poético; en otras, la ponía feliz el rayo de luz que se colaba por su ventana y le calentaba los pies, mientras sus manos se aferraban a la vespertina taza de té que la hermanaba con la vida. Todo ello la situaba como por encima de sí misma, en una especie de distanciamiento que le permitía contemplarse detenidamente, extrañada, pero reconociéndose a veces en aquella mujer de rostro pálido y ojos inmensos, que miraba la lluvia maravillada, como si fuera la primera vez. Quieta. Inquieta. Siempre tenía algo qué hacer; algo qué decir. El sosiego, igual que el silencio —aseveraba— equivalía a la muerte. Por ende, le gustaba pensarse como un trayecto, y no como un destino. Nada tengo. Pero tampoco soy de nadie, decía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-bidi-mso-bidi-theme-font:minor-latin;font-family:Calibri;"&gt;Esa mañana, los colores no la dejaban en paz. Se le colaban por todas partes. Esto le ocurría casi siempre. Pero hoy el desasosiego la apresaba y la apresuraba algo como una intuición de verde y rosa. Era necesario hacer algo al respecto.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;¿Qué? En la mesita de la sala había varias monedas que la inquietaban. Las miraba fijamente. Las contaba. En total, sumaban poco más de trescientos pesos. En aquel entonces –y como siempre– el dinero escaseaba. Pero los víveres estaban completos y no había nada más en qué gastarlo. Ponderó la compra de una botella de un tinto sudamericano que le había hecho ojitos, y la adquisición de un galón de pintura para remozar un poco el techo de la cocina, que parecía insistir en descarapelarse, pero se deshizo de estas ideas casi de inmediato, por imprácticas. Verde y rosa. Versa y rode. Arves y edor. Sady ed Radver. Rosa… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-bidi-mso-bidi-theme-font:minor-latin;font-family:Calibri;"&gt;¡Rosa! [Y no cualquier rosa, sin un rosa bastante rosa, casi químico, artificial].&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-bidi-mso-bidi-theme-font:minor-latin;font-family:Calibri;"&gt;Maldita/bendita memoria asociativa. La última vez que estuvo en el tendejón que está en la acera de enfrente, compró una caja de clips con la intención de explorar sus diversas variantes arquitectónicas. Aparte de dos pinchazos en los dedos, aquella tarde había tenido como resultado la producción de un conjunto de figuras móviles que podían ser utilizados como lámparas, como pisapapeles, o como tarjeteros. Como si le importara que las cosas fueran útiles. El caso es que aquello le había servido para recordar que en uno de los estantes se apilaban decenas y decenas de panecillos empaquetados de color rosa. Intensos. Esponjosos. Pero sobre todo, rosados. Recogió las monedas de la mesita y se dirigió al tendejón. La cara de la dependienta era una mezcla de asombro e indignación ante la muchachita que desperdiciaba su dinero en guzgueras, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;y carretes de hilo. Las siguientes horas las invirtió en el arduo proceso de transformar el empaque de los panecillos en un artilugio listo para ser colgado. El rosa estaba listo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-bidi-mso-bidi-theme-font:minor-latin;font-family:Calibri;"&gt;Resolver el asunto del color verde fue (para estar a tono con las circunstancias) pan comido. Nada más verde que la vegetación. Árboles. Muchos. ¿Dónde? Era necesario salir a explorar la ciudad. Ella colocó cuidadosamente los panecillos en una mochila gigantesca, montó su bicicleta, y se enfiló rumbo al centro. Tenía en mente un sitio específico. Sólo era cuestión de llegar allá. Era necesario, inaplazable, llegar allá. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:normal"&gt;&lt;span style="mso-bidi-mso-bidi-theme-font:minor-latin;font-family:Calibri;"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:normal"&gt;&lt;span style="mso-bidi-mso-bidi-theme-font:minor-latin;font-family:Calibri;"&gt;* *&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-bidi-mso-bidi-theme-font:minor-latin;font-family:Calibri;"&gt;Trepar a los árboles no es un asunto fácil. Hay que dedicar cierto esmero. Más si a cuestas se lleva una mochila cargada de panecillos rosa. Distribuirlos de manera equitativa entre las ramas hace aún más compleja la tarea. Luego de algunas horas, y varios ajustes al proceso de “colgamiento”, la labor quedó eficientemente terminada. El contraste entre verde y rosa era hermoso. La gente pasaba por el lugar. Y en ocasiones reparaba en el rosa sobre el verde. Sobre todo los pequeños, quienes tironeaban a sus padres para que se acercaran a ver… Lo único que uno podía hacer era sentarse al pie de uno de los árboles y esperar. Quizá permitir que rodara una lágrima ante lo sobrecogedor de la obra. Y esperar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8453675055161420743?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8453675055161420743/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8453675055161420743' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8453675055161420743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8453675055161420743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/07/verde-y-rosa.html' title='Verde y rosa'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8655408503050236723</id><published>2010-06-16T23:54:00.002-05:00</published><updated>2010-06-16T23:58:18.048-05:00</updated><title type='text'>Feliz cumpleaños, Naila.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/TBmrYuPbn6I/AAAAAAAAANE/obtI9m_iDNE/s1600/Sof+Rony+y+Lucia13.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 298px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/TBmrYuPbn6I/AAAAAAAAANE/obtI9m_iDNE/s320/Sof+Rony+y+Lucia13.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483602462518255522" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tus primeros tres, preciosa. Y también los míos. Vamos creciendo juntos. Me has hecho re-descubrir todo, aprenderlo todo, de nuevo. Te lo agradezco infinitamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8655408503050236723?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8655408503050236723/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8655408503050236723' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8655408503050236723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8655408503050236723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/06/feliz-cumpleanos-naila.html' title='Feliz cumpleaños, Naila.'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/TBmrYuPbn6I/AAAAAAAAANE/obtI9m_iDNE/s72-c/Sof+Rony+y+Lucia13.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7456314454007783714</id><published>2010-06-06T12:59:00.006-05:00</published><updated>2010-06-06T13:06:05.979-05:00</updated><title type='text'>¿Pamboleros politizados?</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Qué risa. Acabo de leer el texto de Víctor Beltri, titulado &lt;a href="http://www.exonline.com.mx/diario/editorial/970936"&gt;“México puede ganar el mundial”&lt;/a&gt;, publicado en la edición electrónica/dominical de Excelsior. Por supuesto, no pude evitar carcajearme  ante tanta ingenuidad. Y no, no me refiero a la idea de que nuestro seleccionado nacional se envalentone y le reviente los momios a las casas de apuestas en todo el orbe. Eso entra, desde luego, dentro del campo de lo posible (y de lo deseable también; quién sabe qué tanto dentro de lo probable). Más bien, retomo lo escrito por Beltri porque me parece que condensa en buena medida una especie de tendencia que prevalece en estos días en nuestro país (basta echarle una mirada a los tuiteos de los pseudo-intelectuales orgánicos, proto-reportistas, y pre-comentaristas para identificarla): me refiero a la incapacidad de distinguir entre el campo político y la esfera deportiva. Ese tipo de “ceguera analítica” que caracteriza a los argumentos (tramposos) como el de Beltri parten del supuesto de que el futbol y la política ocupan el mismo estatus ontológico (ojo: no niego la posibilidad de que el futbol se politice, pero ésa es otra historia). Como si éstos fueran una y la misma cosa. El citado analista se detiene y reflexiona, sorprendido, frente al postulado que (él mismo) sugiere: “once héroes mexicanos llevan en sus hombros (sic) la responsabilidad de un país”.   Ante esto, se interroga:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#CCCCCC;"&gt;“¿Podemos depositar nuestras esperanzas en un equipo de once personas que, en su mayoría, aspiran a salir cuanto antes de México y jugar en otras ligas? ¿En once jugadores que, muchas veces sin estudiar ni tener una profesión o un oficio como el resto de los mexicanos, ganan más que cualquier otra persona mientras sus fotografías adornan las páginas de sociales? ¿En los que hacen sándwich?”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;¿A qué se refiere Beltri? ¿De qué esperanzas habla? ¿Alude a las ilusiones que seguramente buena parte de los mexicanos compartimos, es decir, a que los nuestros lleguen por lo menos al quinto partido y tengan un desempeño histórico en materia de torneos de este tipo? ¿Por qué tendríamos que deshacernos de ese pequeño acceso a la felicidad? ¿Acaso por un pretendido realismo amargoso? Mi “esperanza” se circunscribe a los triunfos en el campo (de juego). Nada más. Eso es lo que deposito sobre los hombros de los jugadores. Es más, se los exijo, porque para ello ganan millonadas. ¿O será que de verdad Beltri considera que la oncena mexicana ostenta, además de su responsabilidad en la cancha, algo parecido a una labor diplomática? ¿Quizá este politólogo piensa que los verde-hacedores de sándwiches tienen aparejado, aunado a la obligación de ganarle a Sudáfrica y a Uruguay (y por lo menos empatar con Francia), un conjunto de actividades económico-políticas vinculadas con alguna secretaría de Estado? O pero aún ¿asume que quienes constituimos la audiencia y afición futbolera, y que estaremos absortos durante este mes, somos estúpidos? Al principio de la lectura, no creí que Beltri hablara en serio. Pero la respuesta que ofrece a sus interrogantes sugiere que sí lo hace. Ésta es, cuando menos, “iluminadora”, puesto que equivale a, por ejemplo, descubrir que existe el agua tibia. Lleno de lucidez, afirma:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#CCCCCC;"&gt;"Señores, México es mucho más que eso. Para bien y para mal, lamentablemente. Para bien, con el esfuerzo de los verdaderos héroes mexicanos, los obreros que tienen que levantarse y hacer un trayecto de horas a una fábrica en condiciones casi infrahumanas. Los agricultores que ven cómo sus ingresos, su ganado, y su familia, enflacan al ritmo que les marca el mercado internacional. Los estudiantes que van a la escuela, todos los días, con la incertidumbre en la garganta sobre lo que harán en el futuro cercano. Las amas de casa que reciben a sus maridos, circunspectos, y hacen del “al mal tiempo, buena cara”, mucho más que un refrán hueco. Para mal, con más de veinte mil muertos en el sexenio que, hablemos claro, no son tanto culpa de Felipe Calderón como del crimen organizado. Con un desempleo galopante. Con tragedias, como la de la Guardería ABC, en la que pueden más las amistades que las muertes. Con partidos políticos que prefieren vender sus ideales, y su historia, antes que perder el poder."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;No cabe duda. Tal como lo señala Beltri, México es completamente otra cosa. Pero esto es así con o sin mundial de futbol. No se vale, pues, comparar patos con escopetas. Los casi treinta mil muertos derivados de la guerra contra el narco (eufemísticamente denominados como “daño colateral”) seguirán ahí después del 11 de julio de 2011; la horrible e inconmensurable desgracia de la Guardería ABC permanecerá como uno de los más oscuros capítulos de nuestra historia moderna aún después de que concluya la final en Sudáfrica; pasará lo mismo con la crisis económica, el profundo desempleo, las fallas en materia de educación, el malestar ciudadano, lo patético de las celebraciones centenarias y bicentenarias, etcétera. Pensar, desde una perspectiva que bien pudiera estar ligada a las teorías conspiracionistas jaimemaussanianas, que los aparatos ideológicos del Estado pretenden que el “pueblo” confunda la afición con la ciudadanía es, cuando menos, absurdo; un insulto a la inteligencia, precisamente, del pueblo (aficionado). Implica asumir que el gobierno calderonista (de suyo fallido) espera maquiavélicamente el momento oportuno en que los ciudadanos estemos  distraídos con el triunfo o la derrota mexicanos, idiotizados frente a la pantalla, para, por decirlo en esta jerga, hacernos olvidar el atolladero que nos atraviesa como país, y meternos un golazo, ahí, donde usualmente las arañas (políticas) hacen su nido.  Ello sería igual a concederle a Felipillo y su caterva un conjunto de capacidades gubernamentales/administrativas/políticas que no tiene. Como si los asuntos públicos fuesen planteados y resueltos en minutos, de modo que la ciudadanía interesada no pudiéramos darnos cuenta de lo que ocurre por estar pegados frente al televisor. ¿Cuál es el supuesto que se oculta detrás de la argumentación de Beltri? Que en México el gobierno funciona a la perfección; y que la ciudadanía está, siempre, al pendiente, que se involucra por completo en la estructuración de las agendas, en los procesos de toma de decisiones; casi como en un mundo feliz habermasiano.  Y en consecuencia, que el mundial de futbol es un asunto “demoniaco”, una perturbación aberrante que ha llegado a distraernos del más puro ejercicio de la ciudadanía, la cual, sin torneo futbolero de por medio, sería brillante y refulgente. Insisto: qué risa. Por último, Beltri finaliza su texto así:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#CCCCCC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;“No nos engañemos. El Mundial de futbol no es la gran gesta de las naciones. No es el espacio en el que los países se enfrentan para dirimir conflictos y liberar tensiones internacionales. Es un gran negocio para algunas firmas, y la manera de mantener a millones de personas atadas al televisor, a la espera de publicidad y resultados sin trascendencia real. Mientras ellos ganan dinero, usted seguirá trabajando, y con una familia que mantener. Aprendamos a diferenciar afición y ciudadanía. Si realmente queremos que México gane algo, atrevámonos a dejar de darle tanta importancia al campeonato, y no descuidemos los imperiosos, urgentes, asuntos nacionales. Hagamos que México sobreviva a Sudáfrica. Podemos ganarle al Mundial.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Definitivamente, no logro situar el engaño al que se refiere el autor. Quizá al final de cuentas él sea el único engañado, puesto que asume que los demás creemos que el mundial de futbol es la “gran gesta de las naciones”, un lugar para “dirimir conflictos y liberar tensiones internacionales”. Pareciera, desde su perspectiva, que sería suficiente con que no hubiera torneo para que los problemas de nuestro país se resolvieran. O en su defecto, como si bastase con no desear que la selección mexicana lograra llegar al quinto juego para que nuestra nación enderezara el camino. Como si a través del acto de apagar los televisores, y no ver partido (de futbol) alguno durante este mes, emergiera el Ciudadano (así, con mayúscula), dispuesto a ocupar su sitio en la esfera política, presto a hacerse cargo de los asuntos políticos que le conciernen y llevarlos a buen puerto. En última instancia, quien confunde afición con ciudadanía es Beltri, no nosotros. A los demás, las fronteras entre estos ámbitos nos quedan perfectamente claras. Y discutir sobre ello nos parece una actividad en extremo bizantina. Claro, si no les gusta el fucho, ello es muy respetable. Pero ya, por favor, no politicen equivocadamente el tema, dejen de ser pamboleros/villamelones de clóset, y permítanos disfrutar el mundial a nuestras anchas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7456314454007783714?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7456314454007783714/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7456314454007783714' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7456314454007783714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7456314454007783714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/06/pamboleros-politizados.html' title='¿Pamboleros politizados?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5180614342313195056</id><published>2010-04-19T21:43:00.000-05:00</published><updated>2010-04-19T21:44:09.515-05:00</updated><title type='text'>Furia de Titanes (reloaded)</title><content type='html'>Si he de ser honesto, el remake contemporáneo de la cinta dirigida en la década de los ochenta por Desmond Davis me había producido altas expectativas. En aquella época, y aún hoy, Clash of Titans es una de mis películas favoritas. Pero después del domingo, estoy cierto que un título alternativo para este texto también podría ser: “O de la manera más adecuada para arruinar un clásico”. Trataré de explicarme. Luego de haber esperado un par de días después del estreno para conseguir boletos (parece que las funciones en 3D, subtituladas, y en salas VIP tuvieron una sobredemanda inusitada), finalmente pudimos ver la mentada peliculita (sentados hasta adelante, en un lugar repleto y apestoso, porque no había más). Y digo mentada en un sentido tanto figurativo como literal. Para quienes de niños tuvimos la oportunidad de ver [y leer] la versión original en la década de los ochenta, la cinta dirigida por Louis Leterrier no puede ser sino un insulto. ¿Acaso el director de fracasos tan sonados como Hulk no conoce la diferencia que hay entre forma  y fondo? Pareciera que no. El caso es que hasta antes de Furia de Titanes reloaded, creía que era imposible echar a perder una de las mejores historias de la mitología griega. Pero la mano invisible de Hollywood no tiene límites: el producto que ofrece el director francés termina siendo, finalmente, un vulgar despliegue de recursos técnicos. Y nada más. La práctica de contar una historia (elemento central en cualquier intento de hacer cine) ocupa un lugar brutalmente secundario para Leterrier. Pareciera que a éste le interesa más poner de relieve el montón de aparatejos, programas, y mitotes a los que recurrió para lograr, por ejemplo, que Draco (Mads Mikkelsen) se montara en un escorpión tamaño familiar, o que Hades (Ralph Fiennes) se viera medio calvo y pudiera vomitar negro. Si a esto se le suma una cascada de actuaciones mediocres, un casting patético y un ritmo terrible, no cabe duda que las pretensiones de Leterrier constituyen el más puro acto fallido. Ni Liam Neeson o Ralph Fiennes logran salvarse. Vaya, hasta el vestuario está para llorar: ¿acaso el traje de Zeus, en lugar de ser majestuoso, no parece algo que muy apenas podría ser utilizado por Liberace? ¿Realmente Medusa no está como para dar risa? En fin, hay un momento cumbre en el filme, que condensa con precisión lo que hizo Leterrier con una de las más grandes historias de la humanidad. Me refiero a aquel en el que Perseo (Sam Worthington) tira a la basura al divertidísimo búho mecánico que aparecía en la primera edición de este filme. ¿Por qué? Porque eso es precisamente lo que uno debería hacer con Furia de Titanes reloaded: arrojarla al caño. No vale la pena ni siquiera para comprarla en su versión pirata.  Me cae.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5180614342313195056?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5180614342313195056/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5180614342313195056' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5180614342313195056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5180614342313195056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/04/furia-de-titanes-reloaded.html' title='Furia de Titanes (reloaded)'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6034231215139015628</id><published>2010-03-20T11:21:00.001-06:00</published><updated>2010-03-20T11:21:51.564-06:00</updated><title type='text'>Des-memorias</title><content type='html'>No soy de los que extrañan. ¿Por qué? Porque me parece que vivir más en el recuerdo y menos en el presente es un síntoma de vejez, la antesala de la muerte. Para mí, el pasado está muerto y enterrado. Hiede. Aún si el pasado es aquello que ocurrió hace unos segundos, mientras escribía “No soy de los que extrañan”. ¿Para qué preocuparse por lo que ya ha sucedido? No vale la pena. Como dicen las abuelas: lo hecho, hecho está (o su variante condenatoria y lapidaria: a lo hecho, pecho). Hay que fomentar la práctica de dejar atrás y pasar a lo que sigue. ¿O es que acaso no he afirmado en infinidad de ocasiones que la nostalgia es una estupidez, a lo sumo el vulgar desfile de un circo memorioso, donde se pasa lista a los recuerdos; una marcha caduca en la que las remembranzas son abrillantadas, redecoradas, y envueltas en celofán? ¿No es cierto que he planteado hasta el hartazgo que extrañar a algo o a alguien no es sino una pérdida brutal de tiempo?  Por supuesto que lo he hecho. Y además, lo sostengo. &lt;br /&gt;Y sin embargo…  En noches como las de anoche, en las que de pronto se extraña tanto y tan fuerte, es preciso dejarse llevar, admitir la propia imbecilidad, y escarbar en el recuerdo. En esas ocasiones, hay que otorgarse una pequeña licencia,  dejarse envolver por esa especie de sutil saudade, y sentirse invadido por la memoria. Fluir. Acudir, imaginariamente, por ejemplo, a ese departamento con vista al mar, en el que azarosamente coincidieron tantas voluntades, tantos desgarramientos, tantas distancias y ausencias. Abrir la ventana, contemplar la mesa repleta de manzanas verdes, queso crema con especias (receta secreta) y vasos llenos de nebiolo.  Instalarse una vez más, en medio de esa especie de versión de El Club de la Serpiente, reunido sin convocatoria previa, casi como una necesidad, como un instinto. Situarse en el centro del desparpajo, abusar de la más pura rebeldía que nos caracterizaba en aquellos tiempos (y ni siquiera hace tanto; y ni siquiera éramos tan rebeldes). Y conversar. De todo y de todos. Compartíamos las soledades. Bastaba la más ligera provocación para desatar el caos. Ejercitábamos, con firmeza, la virtud de arrebatarnos la palabra, de contradecirnos y de devastarnos verbalmente, quizá como una preparación, que para eso estábamos ahí. Eran suficientes un vaso de vino, un tango, y una manzana verde. Poca luz. Y sobre todo, la familia postiza: Carlos y Ietza, Elsa, Leo y Lina, Cony y Javier, Laclau y yo. ¿Qué andarán haciendo ahora todos y todas? Demonios con la nostalgia. &lt;br /&gt;[Suspiro]. &lt;br /&gt;Esa era la vida. La verdadera vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6034231215139015628?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6034231215139015628/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6034231215139015628' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6034231215139015628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6034231215139015628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/03/des-memorias.html' title='Des-memorias'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-9047326571655381951</id><published>2010-02-21T16:04:00.001-06:00</published><updated>2010-02-21T16:04:48.907-06:00</updated><title type='text'>Massive Attack</title><content type='html'>¿Cómo decirlo en pocas palabras? No sé. Quizá aludiendo a que me la pasé bien. Además, no se me da. Mejor aviento dos párrafos. Total. Así, a pesar de mi mal humor habitual, y de los corajes que me provocaron tanto la requisición de mi cámara y la cálida temperatura de las méndigas cervezas, como los imbéciles platicadores de la fila de atrás, a quienes tuve que mandar callar un par de veces porque no me dejaban escuchar (y qué bueno que fueron sólo dos ocasiones, porque la tercera equivalía a desatar la violencia pura en pleno Auditorio Telmex), el evento me provocó algunas sonrisas. Llegamos relativamente a tiempo, con nuestras respectivas bebidas modificadoras de la conducta en mano. Sin demasiados contratiempos nos colocamos en  los asientos que teníamos asignados, hasta adelantito, justo para escuchar un par de piezas ejecutadas por Martina Topley Bird (junto con su patiño/ninja/percusionista). Era la primera vez que escuchaba algo de ella.  Desde luego, no bajaré ninguno de sus discos, puesto que la oferta musical que presenta no encaja dentro de mis preferencias. Tanto minimalismo y carencia de sustancia me exaspera.  Aunque he de reconocer que, no obstante, sus ejecuciones me parecieron bastante bien efectuadas y compactas. Sin duda habrá gente a la que le mueva el tapete. A mí, definitivamente, no. Prefiero el carácter más orgánico e ingenuo de Laura Marling a esa especie de canon loopeado y a capella con el que Topley Bird cerró su presentación. En fin, parece que la chica en cuestión logró su cometido (Martina, no Laura), es decir, calentar los motores de la audiencia (quien aplaudía hasta las faramallas más grotescas de un ninja/patiño cuyo mayor logro durante su “solo” fue dar baquetazos-corcheas-tarolazos a cuatro cuartos durante ocho compases; rutina musical complicadísima que “prendió a la raza”). &lt;br /&gt;Luego del intermedio y las obligadas abluciones, a eso de las diez de la noche, después de la intensa labor de tramoyistas y roadies, Massive Attack, bueno, el pornógrafo Robert Del Nadja y un chingo de buenos y sólidos músicos, salieron a escena. La verdad es que no recuerdo exactamente el songlist. Y tampoco me importa demasiado. Lo que es cierto es que tocaron Teardrop, Angel, Splitting the Atom, Safe from Harm, y cómo no, Karmacoma. Aparte de disfrutar del buen espectáculo auditivo, yo me entretuve sobremanera con la pantallita de LED’s que estaba detrás del escenario. Me gustó la idea políticamente incorrecta de presentar, primero, frases que parecían extraídas del videojuego Battlefield; cifras que contrastaban la abismal brecha entre los países ricos y pobres; dibujitos lindos de soldados; y por supuesto, casi para terminar, el clásico y esterotipado: ¡Viva México, Cabrones! (gritos de emoción de parte del público). Todo ello en español y prácticamente sin faltas de ortografía, lo cual se agradece. Aunque, por supuesto, ese tipo de activismo equivale a los llamamientos a la paz que hacía Mafalda en sus mejores tiempos: no sirven para nada, pero se ve bien hacerlos.  Pero bueno, eso es harina de otro costal. Cerca de hora y media después, el set se terminó, para dar paso a un buen encore constituido por un par de rolitas más (mis favoritas; tanto que hasta me puse a danzar en mi lugar). En fin, lo que vale la pena poner de relieve aquí fue que el toquín estuvo “curada”, que Laclau se desmadejó todita cuando escuchó la vo-o-o-oz de Horace Andy, y que el Ge se levantó a bailar un rato, aunque le dio vergüencita que yo lo viera. Buena noche y concierto chido.  Ya nada más me falta conseguir boleto para ir a ver a Metallica, y rogar que pronto, a algún espectaculero, se le ocurra traer con urgencia a Tool.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-9047326571655381951?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/9047326571655381951/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=9047326571655381951' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/9047326571655381951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/9047326571655381951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/02/massive-attack.html' title='Massive Attack'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3040462595671347825</id><published>2010-01-24T06:32:00.001-06:00</published><updated>2010-01-24T06:45:50.452-06:00</updated><title type='text'>Paseo Chapultepec</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/S1xAoNneaMI/AAAAAAAAAM8/LjUeYgp8ttE/s1600-h/DSC_0090.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/S1xAoNneaMI/AAAAAAAAAM8/LjUeYgp8ttE/s320/DSC_0090.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430286310296152258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo decirlo sin que suene ofensivo? Nah, me vale madres. Seguro que la sensación de incomodidad y coraje que se clava en mi voluminosa panza, y que me sazona de amargo la saliva, no me dejará ser complaciente ni amable. Resulta que hoy/ayer, luego de andar del tingo al tango durante todo el día, metido en pendientes mundanos, decidimos subirnos al Gonzalezmóvil e ir al Paseo Chapultepec, en la tarde/noche. Teníamos antojo de bossa nova, y quizá de un buen tinto, así que nos lanzamos a probar suerte, nomás, por no dejar, puesto que el programa coincidía con nuestras pretensiones. Todo iba bien: encontramos estacionamiento pronto, sin mayores contratiempos, alcanzamos todavía la proyección de una caricatura para peques, y cuando ésta terminó, nos pusimos a “chacharear”, es decir, a recorrer los puestecitos para ver qué se nos ocurría comprar (ajá, entre ridículas pinturas del rostro de Cristo y patéticos cochinitos de alcancía, la decisión era muy complicada).  El caso es que, como casi siempre que salimos, llevaba mi camarita al hombro. Y por supuesto, se me ocurrió tomar un par de fotografías. Luego de haber hecho esto, seguí caminando. Me detuvo un compañero para mostrarme un par de ilustraciones que, según él, había dibujado a “mano alzada y en tinta china”. Sabe. Una me gustó, por lo que decidí comprársela. En eso estaba, cuando siento una palmadita fofa en la espalda. Voltee y era algo como una mujer que, con cara de pocos amigos, señalaba mi cámara: “oiga, aquí no puede tomar fotos”. Lo primero que hice fue pensar: “ah, chingá, acabo de tomar dos. O sea que sí pude”. Como ocurre siempre que alguien me importuna, la recorrí de arriba abajo con la mirada, alcé la ceja izquierda con harto desprecio, y seguí la conversación  con el supuesto artista. Desde luego, Eso-que-era- algo-como-una-mujer, embistió de nuevo: “el reglamento; aquí tenemos un reglamento, y usted no puede tomar fotos”, dijo. “¿Ah no?”, dije para mis adentros. Para entonces ya estaba yo dispuesto a estrellarle la cámara en lo que Eso-que-era- algo-como-una-mujer tenía por rostro. “Bueno, a los puestos y a la mercancía sí, pero a los que vendemos, no”, agregó, en tono autoritario. “A ver, ¿qué chingados te preocupa?”, contesté. “A mí no me interesa tomarle fotos a la gente. Hoy tenía ganas de fotografiar luces, y eso hice”. “Ay sí, luces”, dijo la Cosa. Y me puse a explicar, como imbécil, acerca del diafragma, y la velocidad de obturación, y el barrido, y otras tantas pendejadas que desconozco, pero que cuando se recitan, lo hacen sonar a uno como si fuera todo un profesional. “Pues déjeme ver las fotos”, interpeló Eso-que-era- algo-como-una-mujer. Y yo, de imbécil, accedí. No sé por qué lo hice. Y en realidad eso es lo que me rete-emperra: haberme sentido fuera de balance; haber accedido a sus estúpidas peticiones; haberle hecho caso. Carajo. Estábamos en un espacio público, y puede haberme pasado sus méndigos reglamentos por el Arc de Triomphe. Quizá pensé en que ella se sentía paranoica y temía ser secuestrada, o algo así. Pero ni al caso. ¿Qué le iba a pedir de rescate? ¿Su gorra de trailera? Chale con la raza. Mi “delito” fue haberme parado en uno de los cajetes, haber apuntado mi cámara, y haber dado click. Eso bastó para que la Cosa me acosara asquerosamente ¿de haberle tomado una foto a su cactus? Ahora, luego de reflexionar en torno al asunto, entiendo que más que paranoia, lo que ella tenía era un deseo ferviente de ser retratada junto al montón de libritos de superación personal que tenía en su puestecito.  Pobre. Hubiera bastado con una simple petición (con la consabida negativa de mi parte; yo no fotografío pendejas). Pero ¿pobre ella o pobre yo? Al final de cuentas, Eso-que-era- algo-como-una-mujer terminó por amargarme la estancia en el paseíto snob. Mejor nos regresamos a casita de inmediato, a masticar vidrio gélido. Chale. Eso me pasa por querer andar de pinche culturoso. ¿Cuándo aprenderé a distinguir las cosas que verdaderamente valen la pena? De cualquier modo, para la próxima, voy y le tomo fotos a la mingada chadre de Eso-que-era- algo-como-una-mujer. Me cae. Nomás por puro gusto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3040462595671347825?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3040462595671347825/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3040462595671347825' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3040462595671347825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3040462595671347825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2010/01/paseo-chapultepec.html' title='Paseo Chapultepec'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/S1xAoNneaMI/AAAAAAAAAM8/LjUeYgp8ttE/s72-c/DSC_0090.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5717793634094015298</id><published>2009-11-16T00:54:00.002-06:00</published><updated>2009-11-16T00:55:09.487-06:00</updated><title type='text'>Un sol cirquero</title><content type='html'>Llegamos quince minutos antes de que empezara la función. Cosa rara porque, ambos, cada uno por nuestro lado, somos bastante puntuales. Pero juntos, se nos acumulan las demoras, y tendemos a hacer nuestra llegada a cualquier lugar un tanto (un)fashionably late. Sobre todo cuando importa llegar temprano. Como siempre, yo tenía mis reticencias de viejito amargoso, mi típica desconfianza contra casi todo. Me molestaba la posibilidad de algún embotellamiento durante el trayecto, la terquedad del clima indeciso (entre el calor y el frío) de las cuatro de la tarde tapatías, la sospecha de que algo mancharía el flujo terso de las cosas (que hasta entonces habían salido bien). Pero no: los boletos estaban en el bolsillo interno del saco (verifiqué tres veces, por si se habían salido de alguna manera extraña de éste, y volado por la ventana del auto sin que yo me diera cuenta); el tráfico estaba bastante ligero;  la comida había estado sabrosa y para colmo de bienes, había bastante lugar en el estacionamiento. Nos bajamos del auto y nos dirigimos a la carpa donde se desarrollaría el espectáculo. El contraste fue delicioso: afuera, una luz cegadora; adentro, la total oscuridad, rota apenas por unas tenues lucecillas. Desde el fondo una chica, linterna en mano, muy amablemente nos solicitó los boletos. Éstos tenían una leyenda que decía “VIP”, por lo que no tuvimos que hacer ningún tipo de fila, y fuimos llevados hasta nuestros sitios. Y zas, que ocurre el único desperfecto de la tarde. Resulta que en el lugar en el que me tocó sentarme, había un enorme poste que servía tanto de sostén para el escenario, como de tramoya para que iluminadores y efectistas hicieran su trabajo. Pensé en pedir que lo quitaran, pero esa operación hubiera llevado varias horas y, como todo había salido bien hasta entonces, no tenía intención de retrasar el show. Laclau, hábil y móvil, se levantó de su asiento y se paró frente a una de las chicas que jugaban el papel de edecanes. Un par de minutos después, la mujer en cuestión (la acomodadora, no Laclau) llegó hasta donde estaba yo y me preguntó: “¿Cuántas personas son?”. Pensé en contestarle lo de siempre: “aquí adentro somos siete”, mientras me apuntaba a la sien con el índice. Pero al instante entendí que se refería a mí y a las personas que me acompañaban. Le dije: “dos”. Ella sólo mencionó la palabra: “acompáñeme”. Laclau y yo, obedientes, la seguimos. Sobra decir que desde donde estábamos  podíamos verlo todo. Un par de minutos después, un payaso extraño, alto, y uno más bien chaparrón y con bombín, comenzaron a interactuar con el público. La función, oficialmente, había comenzado, inaugurada por Les voilá!, los geniales clowns que, posteriormente, me di cuenta que servían de balance, de anclaje, para la montaña rusa afectiva por la que atravesaría las siguientes dos horas. Desde luego, no le arruinaré la función a nadie, ni contaré de qué se trata todo el asunto. Sólo diré que el Cirque du soleil no es un acto circense. Es más bien, una metáfora visual de lo perfecto, la encarnación mágica de la sensualidad, de la exploración de los límites del cuerpo, un exceso de goce brutal que aterroriza, que hace reír, que aterroriza, que hace llorar, que aterroriza, que hace reír, que hace llorar, que intimida. Por supuesto, no está de más decir que me divertí y reí (y hasta estuve a punto de llorar) hasta que me sacié. Gocé tanto que, etc.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5717793634094015298?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5717793634094015298/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5717793634094015298' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5717793634094015298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5717793634094015298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/11/un-sol-cirquero.html' title='Un sol cirquero'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8037922030985335400</id><published>2009-10-15T14:47:00.001-05:00</published><updated>2009-10-15T14:48:26.072-05:00</updated><title type='text'>A quien corresponda</title><content type='html'>Dicen que hierba mala nunca muere. Yo no estoy tan seguro de ello. Sí muere, pero cuesta más trabajo. Pienso en esto ahora que escribo desde el más conspicuo aniquilamiento, apertrechado en el agotamiento de fiebre y colchón al que me ha condenado un méndigo mosquito durante ya varios días. El asunto comenzó con un súbito temblor incontrolable, y un frío brutal que me recorría el cuerpo, frente a la mirada atónita de mis alumnos, hace ya casi una semana.  Tras la inmediata suspensión de la sesión, le saqué un susto a mi asistente y a un compañero de trabajo, quienes, sin pensarlo dos veces, se aprestaron a llevarme a los servicios de urgencia. Luego, conforme avanzaba la tarde, me atacó un insoportable dolor en la parte frontal de la cabeza. A esto le siguieron los consabidos médicos, los análisis de sangre, las nauseas, los medicamentos, la debilidad total, etc. &lt;br /&gt;El cuadro completo. &lt;br /&gt; Yo, tan obstinado, megalómano y soberbio como siempre, creía que, llegado el caso, iba a ser uno de los sobrevivientes de un avionazo. Lo que no había tomado en cuenta era lo fácil que era derrumbarme. Bastó un piquetito de un bichito, para que otro bichito todavía más pequeño se me colara en la sangre y me pusiera en mi lugar. Vaya madriza. Disfuncionalidad total. Dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabía que existían. Choque de frente contra la propia mortalidad. &lt;br /&gt;Así o más frágil. &lt;br /&gt;Y me da coraje. Primero en términos personales, porque ¿cómo es posible que un mosquito, etc.? Luego, la pregunta inevitable ¿qué es lo que están haciendo realmente las autoridades para combatir esta epidemia? (¿o cómo llamar a esta afección cuando conozco familias en las que más del 50 % están enfermas de gravedad?). Sé de buena fuente que los servicios de salud han probado ser insuficientes para dar atención a la población afectada. Ojalá y no pase, pero me preguntó qué pasará cuando empecemos a caer muertos por docenas. Vaya pues, mi reclamo (que es más bien mentada) a las autoridades sanitarias, desde esta pinche postración que, para alguien hiperactivo como yours truly, es como una prisión pestilente. Minguen a su chadre. &lt;br /&gt;Atte&lt;br /&gt;Yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD&lt;br /&gt;Ahí me disculpan las incoherencias. Es la fiebre la que escribe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8037922030985335400?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8037922030985335400/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8037922030985335400' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8037922030985335400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8037922030985335400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/10/quien-corresponda.html' title='A quien corresponda'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-262861302130898358</id><published>2009-09-02T08:39:00.001-05:00</published><updated>2009-09-02T08:39:54.382-05:00</updated><title type='text'>Jazzeando</title><content type='html'>El jazz es una de las formas de expresión artística más vibrantes, coloridas y variadas que existen. Desde aquella semilla plantada por el baile de los esclavos africanos en Congo Square, New Orleans, hasta la multiplicidad de estilos jazzísticos  que pueblan el orbe, la historia de este género musical ha recorrido un buen trecho. Improvisación, rigor, libertad, protesta, sufrimiento, alegría; todos estos sentires son parte de la arquitectura fundamental del jazz; del lenguaje del jazz. No cabe duda que éste es un arte democrático al que dotan de visibilidad y cuerpo aquellos que tocan juntos: el jazz no es, sucede cuando cada músico, cada instrumento, cada nota y cada silencio,  juegan un papel crucial en la construcción de la obra. Para los primeros intérpretes del género, tocar su música nunca fue realmente un trabajo, sino un estilo de vida, el camino hacia la perfección o hacia el infierno. Ésta era la única forma de libertad que tenían al alcance: la vida errante del mundo del espectáculo cuyo objetivo era buscar, perseguir a toda costa la posibilidad de expresarse, por encima de cualquier fama y fortuna. Tal es el espíritu originario del jazz: un desacato que rompe con las estructuras, un susurro, un grito que se atreve a confrontar, desde la ludicidad, a la realidad misma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-262861302130898358?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/262861302130898358/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=262861302130898358' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/262861302130898358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/262861302130898358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/09/jazzeando.html' title='Jazzeando'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-836022188522279440</id><published>2009-08-26T21:45:00.002-05:00</published><updated>2009-08-26T21:47:57.089-05:00</updated><title type='text'>Arrabaleando</title><content type='html'>Difícilmente puede asegurarse que el arrabal es un género musical en el sentido estricto del término. No obstante, es innegable que condensa en sí el espíritu indómito de una época reciente de nuestro país. En el campo del cine evoca a un mundo poblado por  ficheras que despliegan sus estrategias de seducción en la pista de baile, y padrotes que entre humo de cigarrillos y cubas libres buscan imponer su voluntad, también, bailando, en una especie de mixtura de inocencia y perversión preclara. En la música se retrata a la perfección lo anterior, puesto que las temáticas, tonalidades, instrumentaciones, etc., aluden a la sabrosura, al calor, a la sensualidad, al rompe y rasga y, en última instancia, al cuerpo irredento. A pesar de ser un fenómeno eminentemente urbano y capitalino, cada ciudad tiene sus arrabales, es decir, espacios culturales y simbólicos de disputa, lugares donde se pone de relieve el dulce encanto de lo sórdido, donde converge la música, el cine, la vida; sitios donde la atmósfera es dura, y la realidad, finalmente, se vuelve imaginaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Texto que se uso en la producción de Puerta Uno, el programa radiofónico del CUCSH.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-836022188522279440?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/836022188522279440/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=836022188522279440' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/836022188522279440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/836022188522279440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/08/arrabal.html' title='Arrabaleando'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6465280447091301079</id><published>2009-08-18T03:53:00.001-05:00</published><updated>2009-09-14T18:32:31.239-05:00</updated><title type='text'>Arqueología del yo. Relato mínimo de una breve trayectoria académica</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 15px; line-height: 22px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; line-height: 24px;"&gt;&lt;b&gt;I&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Vaya tarea tan placentera —y complicada al mismo tiempo— la de poner por escrito, en el reducido espacio de alguna cuartillas, el conjunto de accidentes institucionales a los que con ironía y comicidad me atreveré a llamar “carrera académica”. ¿Por dónde comenzar? ¿Qué criterios utilizar para darle relevancia a ciertos aspectos y relegar otros al más puro olvido? ¿Desde qué perspectiva narrar y para quién? Quizá en esta ocasión iniciar por el principio resulte lo más sensato. Tal vez sea adecuado acudir a la introspección desde una mirada foucaltiana, y escarbar en la memoria casi como una especie de arqueología mínima del yo. Aunque es preciso reconocer que toda rememoración es un viaje infructuoso, un esfuerzo que intenta domesticar cronológicamente el pasado. Por ende, el itinerario es caprichoso y elige al azar los puntos que constituyen su trayecto. Antes de continuar, quiero aclarar que, como es evidente, en esta reunión hay personajes con verdaderas trayectorias, las cuales debemos seguir con admiración y respeto; y por supuesto, aprender de ellas. En cambio yo, como dijera Juan Rulfo, soy un simple ovejero. Por ende, en mi intervención trataré de no aburrirlos con el recuento de un currículum que es escueto en comparación con el que ostentan quienes nos acompañan aquí. Más bien, buscaré, en la medida de lo posible, enfocar la nostalgia en aquellos pequeños eventos que se sitúan más cerca del margen de la actividad institucional, pero que al final de cuentas, también contienen una fuerte carga de significado y que dan sentido a lo que uno hace.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;En primer lugar, no está de más señalar &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;que todavía soy relativamente nuevo en este pequeño mundo de la Academia. Hace apenas un par de años que egresé del doctorado, y me incorporé al campo laboral como profesor investigador en la Universidad de Guadalajara; casi sin pena y con muy poca modestia señalo que a pesar de ser el integrante más joven de mi departamento, hasta ahora soy de los más productivos, como buen egresado de El Colef. Por supuesto, hablaré sobre este punto más adelante. Por ahora es pertinente mencionar que este recorrido empezó hace poco más de una década, una mañana de agosto de 1997, en la que llegué al Instituto de Estudios Económicos y Regionales de la Universidad de Guadalajara (INESER), para cumplir con el servicio social al que estaba obligado. En ese entonces cursaba el último semestre de la facultad, trabajaba por las noches, y la idea de hacer un posgrado era apenas una inquietud mínima y bastante dispersa. Ahí conocí a Basilio Verduzco y a Basilia Valenzuela, egresados, también, del Colef. Aún cuando en otra parte les he agradecido infinitamente por haberme regalado el norte, creo que no están conscientes del impacto real que tuvieron en mí. A partir del día en que crucé el umbral del INESER, y que comencé a trabajar con ellos, supe exactamente qué quería hacer con mi vida: dedicarme por completo al oficio de investigar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;La atmosfera que reinaba en segundo piso del edificio B del CUCEA —donde estaban ubicadas las oficinas del INESER— aquella mañana de 1997 (el cual, casualmente, más de una década después, albergaría las instalaciones de otra institución universitaria en la que fui directivo; pero de lo cual hablaré más adelante), me indicó que no había vuelta de hoja. “Esto es lo que quiero hacer”, me dije. Desde entonces y hasta ahora he estado atravesado por un conjunto de circunstancias y encuentros, la mayoría afortunados, aunque otros no tanto, que me han permitido cursar una maestría en una de las mejores escuelas del país, y luego un doctorado en otra institución también de altísima calidad, para después venir a conversar acerca de ello hoy aquí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;En fin, mi estancia en el INESER se extendió por poco más de un año. En ese periodo aprendí muchas de las minucias y vericuetos del oficio de investigar: desde la redacción básica de una ficha bibliográfica y la identificación de problemáticas sociales, hasta mis primeros coqueteos con los Sistemas de Información Geográfica y el manejo intensivo de bases de datos. No me cabe duda que la experiencia que obtuve en aquel entonces fue crucial para lograr un desempeño adecuado en mi tránsito por el Colef. Antes de terminar el servicio social, Basilio y Basilia ya me habían contratado como asistente para ayudarles en diversos proyectos (entre los que destacaban temáticas ambientales y tópicos como el de la migración). El trabajo era intenso, pero también había tiempo para departir. En una de las tantas ocasiones en que ellos me invitaron a comer, durante la sobremesa, trajeron a colación la existencia de El Colegio de la Frontera Norte; y por supuesto, de la Maestría en Desarrollo Regional, de la cual eran egresados notables. Sobra decir que conforme me había adentrado en las labores de investigación, el interés por seguir con mi preparación académica creció, y en las semanas siguientes a aquella comida me dediqué a buscar información sobre el posgrado que ellos, con intención maquiavélica, habían mencionado. Recuerdo con claridad esa fecha porque celebrábamos mi cumpleaños número 23. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;El trabajo en el INESER continuó sin demasiados sobresaltos. Terminé mi carrera y en 1998 me gradué a través de un mecanismo que la Universidad de Guadalajara recién estrenaba, y al que denominó como “titulación por desempeño académico”. Ello gracias a que obtuve el tercer mejor promedio de mi generación. En los días en que esto ocurrió, también realicé el examen de admisión para ingresar en la Maestría en Desarrollo Regional, y envié la documentación correspondiente al Colegio. La suerte estaba echada. Una tarde de julio de ese año, regresé a casa de trabajar como siempre, y encontré a mis familiares llorando en la sala (no sé si de tristeza o de alegría porque me marchaba). Habían recibido una llamada telefónica de parte de Marla Morales, entonces asistente de la Maestría, para comunicarles que había sido aceptado en el programa de posgrado impartido en el Colef.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Era preciso presentarse a clases el 7 de septiembre, a primera hora. Sobra decir que en esos días el cuerpo se me llenó de maletas, y la brújula apuntó, determinada, hacia el norte. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;En este punto quiero hacer una pequeña digresión para recordar Tijuana y lo que ello ha significado para mí. Tal vez lo más correcto sería iniciar esta parte de la intervención con mi llegada al Aeropuerto Internacional de la ciudad menos austral de México; con las sensaciones que experimenté al bajar del avión; con el orgullo que me infundía —e infunde— sentirme parte del Colegio de la Frontera Norte; con el primer desconcierto que me provocó enfrentarme al “pollero” que, ante mi evidente provincialismo, intentaba convencerme de que sus precios eran los mejores, y de que con él, el paso al otro lado estaba garantizado. Quizá debería mencionar que la situación geográfica de las instalaciones del Colef me resultó espectacular, privilegiada, idónea, y que esa sensación nunca me abandonó durante los cinco años que rondé por aquí. Sería pertinente hablar de la enorme calidad de las cátedras (verdaderas conferencias magistrales) que recibí a diario en las aulas; de las discusiones en los pasillos; e incluso, de los enormes debates establecidos en la cafetería, a la hora de ingerir los no tan sagrados alimentos. Sin duda, resultaría fundamental retratar cronológicamente la atmósfera reinante, por lo menos la de mi generación, la cual era una mezcla de la bohemia más radical con el compromiso estudiantil más profundo. Pero sería incoherente de mi parte pretender someter a un supuesto orden la experiencia de una ciudad inaprensible, caótica, que se esfuma en cuanto se intenta capturarla, y que aparece cuando pretendemos olvidarnos de ella. Por eso insisto que hay ocasiones en que enfocarse en los pequeños detalles resulta más productivo que ofrecer una mirada panorámica. De ahí la pertinencia de intentar una arqueología del yo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;En este sentido, rescato del olvido, o mejor dicho, de los polvosos pasillos de la memoria, algunos momentos que me marcaron de manera profunda. Tengo presente, por ejemplo, la soledad brutal de mi primer resfriado en tierras tijuanenses: aniquilado en el frío exilio de un colchón de tercera o cuarta mano, que escupía resortes por todos lados, escuchaba el rugir de los obligados fuegos artificiales que demarcan cada 16 de septiembre. Otro momento imborrable: luego de haber habitado por varias semanas el departamento de Playas donde vivía, me di cuenta que éste tenía vista al mar; ello gracias a un extraño día soleado entre tantas neblinas. Uno más: las interminables y sabrosísimas noches que transcurrían en La Ballena, El Estrella, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El Dandy del Sur o El Adelitas, esos lugares donde el aire se tornaba duro, y la realidad dejaba de ser imaginaria, a los cuales uno acudía por un purísimo interés antropológico; bonito eufemismo que usábamos en aquel entonces para disfrazar la sed de noche, juerga y cantina que nos habitaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;III&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Como quiera que sea, luego de esta digresión más bien afectiva y poco ortodoxa, volvamos a lo aparentemente importante. No quiero dejar de comentar que cursar la maestría implicó, para mí, un esfuerzo doble. Sin duda, tuve una preparación universitaria excelente en lo que refiere a las ciencias económico-administrativas. En consecuencia, a diferencia de mis compañeras y compañeros que habían egresado del área de humanidades, yo me vi forzado a aprender, también y a la par, el lenguaje de las ciencias sociales. Desde luego, ello me costó más desvelos y contrariedades de las que quiero acordarme. Pero al final de cuentas, considero que esta especie de “aprendizaje paralelo” rindió frutos, y me otorgó una perspectiva más amplia y diversa que no podría tener si hubiera sido de otro modo. Ahora trato de transmitir a mis alumnos dicha perspectiva, o por lo menos la necesidad de contar con cierta apertura; intento fomentar la disposición a maravillarse continuamente. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Por supuesto que volveré sobre las satisfacciones que me brinda la actividad docente. Por ahora me interesa enfatizar el hecho de que los encuentros afortunados son cruciales para la configuración que adquieren las trayectorias académicas. En mi caso, fue determinante el vínculo que establecí con Nora Bringas, actual Directora General de Docencia de esta casa de estudios. Ella fue quien en realidad condujo a buen puerto la tesis con la que me gradué de esta institución (y por qué no decirlo: en gran parte, gracias a su disciplina férrea, a sus conocimientos, y al empeño que pone en cada cosa en la que se compromete, Nora es la merecedora de la mención honorífica con la que fue premiado mi trabajo). Pero no sólo eso. Aparte de brindarme su incondicional amistad, también me abrió las puertas para que, una vez titulado, se me invitara a laborar aquí, en el Colegio, como investigador asociado. Junto con Lina Ojeda y Roberto Sánchez (de la UCSC), Nora me permitió participar en un proyecto que buscaba conjugar un Atlas de Riesgo para la ciudad de Tijuana. Fue mi primera experiencia, por demás desafiante y satisfactoria, en el campo de trabajo real, ya no como asistente, sino como investigador. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Ni siquiera había cumplido 28 años. También, durante ese tiempo, comencé a dar clases en la Universidad Autónoma de Baja California. Sé que no es tema de esta reunión, pero no quiero dejar de mencionar que ahí conocí a la que todavía es mi cómplice en esto de caminar por la vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;En aquellos años, mis planes estaban centrados en realizar un doctorado. Roberto Sánchez me había sugerido que hiciera los trámites pertinentes para ingresar en uno de los programas doctorales que se ofrecían en la institución en la que él trabajaba, puesto que se me otorgarían todas las facilidades para asegurar mi estancia allá. Por supuesto, a mí me resultaba tentador en extremo y comencé a hacer los planes correspondientes. No obstante, quienes son espirituales piensan que planear el futuro es una de las pocas cosas que le provocan sonrisas socarronas a Dios. Los que estamos lejos de los asuntos divinos, y creemos poco o nada en ellos, asumimos con gusto el carácter indomable de la contingencia y el caos. Como quiera que sea, en el 2002 tuvo lugar la que ha sido la jornada más difícil de mi vida. Un día, justo antes de venir a trabajar al Colegio, recibí una llamada que anunciaba que a mi madre le aquejaba una enfermedad terminal y que había que prepararse para lo peor. Esta especie de inmersión en la finitud me escindió de manera brutal y me hizo replantear gran parte de lo que hasta entonces era mi vida. Sin dudarlo, decidí intempestivamente regresar a Guadalajara, sin tener claro qué era lo que iba a hacer más adelante. Empaqué buena parte de mis cosas, y tomé el avión de regreso, prácticamente sin despedirme de nadie. Mi particular y eterno retorno al origen ocurrió un domingo 30 de junio de 2002. No quiero hablar mucho de esto. Sólo diré, junto con Luis Chaves, el único poeta que importa, que todo el invierno es agosto, y llueve siempre como su voz. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;IV&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Los últimos cinco años de mi vida han sido realmente intensos. Lo más importante que me ha ocurrido es que me convertí en padre de una niña que cada que está junto a mí, me sonríe con todo el cuerpo y me regala el universo entero con cada mirada. Desde luego, ella opaca por mucho cualquier cosa que pudiera contar a partir de este punto. De cualquier manera, aunque sé kunderianamente que la vida está en otra parte, me esforzaré por centrarme en lo académico. En el 2006 me gradué con honores del doctorado en Ciencias Sociales que ofrece el Colegio de Jalisco. Al igual que aquí, allá departí con profesores y estudiantes admirables, con quienes discutí por horas, y de quienes aprendí algo nuevo cada día. Como dato curioso, justo en la fecha en que se me terminaba la beca Conacyt que me permitió sostener mis estudios, casi de la nada, recibí una llamada telefónica para invitarme a laborar como director de investigación del Centro de Estudios de Mercadotecnia y Opinión de la Universidad de Guadalajara (CEO). Dicho Centro era una especie de franquicia del INESER, y su principal campo de acción, entre otros tópicos, era el estudio del ámbito político local y nacional; la oficina que ocupé durante el año en que laboré en la mencionada institución era, precisamente, aquella en la que casi una década antes me apretujaba con otros tres asistentes cuando comencé a trabajar con Basilia y Basilio.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;No cabe duda que la querencia es fuerte y siempre se vuelve al punto de partida. En fin, mi participación en el CEO me trajo experiencias invaluables que valdría la pena relatar, pero como siempre ocurre en estos eventos, el tiempo es terriblemente corto y temo que en cualquier momento me manden callar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Hasta aquí me había resistido a poner demasiado énfasis en mi currículum. Pero también entiendo que la reunión que nos convoca tiene como uno de sus ejes la idea de compartir nuestra experiencia profesional. Por lo tanto, trataré de enunciar de manera breve qué es a lo que me dedico en estos días. Luego de haber cursado el doctorado en Ciencias Sociales en el Colegio de Jalisco, y después de haber trabajado como director de investigación en el CEO, en enero de 2008 me incorporé como profesor investigador al Departamento de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad de Guadalajara. Unos meses después fui aceptado en el Sistema Nacional de Investigadores. Mi línea de investigación principal tiene que ver con la construcción de la democracia en Jalisco, y sobre todo, con el papel que en ello representa la juventud. He escrito varios artículos sobre estas temáticas, y estoy finalizando un par de libros que espero parir lo más pronto posible. Cabe destacar que también me fue asignada la tarea de coordinar la Maestría en Gestión y Desarrollo Social de la mencionada casa de estudios, la cual es de reciente creación, y se busca que en el cortísimo plazo se incorpore al Padrón Nacional de Posgrados de Calidad. Aparte de ello, junto con otros compañeros, produzco un programa de radio titulado &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Puerta Uno. Discusiones sobre Estado y Sociedad&lt;/i&gt;, el cual es un espacio en el que los investigadores del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades divulgan sus líneas de investigación de manera más o menos accesible en la estación de radio de la Universidad. Por último, no puedo dejar de mencionar que la docencia es una de las tareas que más satisfacción me genera. Quizá por ello poco a poco el cuerpo se me ha llenado de clases y más clases. Es que, tal vez después del goce corpóreo y el ajedrez, estar frente a grupo es una de las actividades que me produce más descargas tanto de endorfinas como de adrenalina. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Entre las materias que imparto y que me resultan más entrañables destaco &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sociedad y poder político &lt;/i&gt;(licenciatura en Sociología), &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Métodos cualitativos de investigación &lt;/i&gt;(licenciatura en Comunicación Social)&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;, Cultura política&lt;/i&gt; (Maestría en Ciencias Sociales) y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Tendencias actuales del desarrollo &lt;/i&gt;(Maestría en Gestión y Desarrollo Social)&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;. &lt;/i&gt;Por supuesto, la formación que obtuve en el Colef ha sido fundamental para mi desempeño en todos estos campos. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;V&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Pues bien, llegamos al final de este trayecto. Le dediqué mucho tiempo a pensar cómo terminar esta intervención. En principio, la afirmación más contundente que puedo emitir a manera de conclusión indica que todo tránsito por la Academia es un proceso abierto, muchas veces fortuito, flexible, e influenciado por el conjunto de redes y relaciones que se establecen a lo largo de la vida. Pero una vez dicho eso, me quedaba todavía una especie de desasosiego, una necesidad de contar más. E Inevitablemente, mis pensamientos volvían a Tijuana. Ahora que ha transcurrido casi una década de que, como el caballo blanco, también saliera un día domingo de Guadalajara, con la mira de llegar al norte, comprendo que experimentar Tijuana, que vivirla, al menos del modo en el que yo lo hice, exigía una triple apertura. Por una parte, quizá situada en el centro de mi estar aquí, se ubica la férrea disciplina y las demandas del mundo académico. Estudiar una maestría en el Colef realmente requería una entrega y un compromiso totales. Puedo decir, con orgullo, que en sus aulas —y también, de manera significativa, en los pasillos— conocí y conversé con alguna de la gente más lúcida e interesante con la que me haya topado nunca. Sus huellas están aquí por todas partes, indelebles, en esto que soy ahora. Y todo lo apr(h)endido ha mostrado ser eficaz en otros contextos, más allá del ámbito académico. Suena a cliché, pero haber vivido en Tijuana es lo que podría denominarse como una &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;near life experience&lt;/i&gt;. Para ilustrar lo anterior quiero recordar una anécdota de esas que se cuentan como si le hubieran ocurrido a uno, que resume a la perfección la vida [muchas veces monacal] en el Colef: luego de varios días y noches de observar las actividades de un grupo de jóvenes, uno de los guardias de la institución pidió audiencia con el director. Ello con el objeto de hacerle saber a éste que había estado vigilando a unos sujetos, y había descubierto que éstos eran unos desobligados y que por supuesto tendría que echarlos a patadas del Colegio. ¿Por qué? Porque no trabajaban ni hacían nada. Permanecían en las instalaciones hasta altas horas de la madrugada, improductivos, y a lo único que se dedicaban era a estar ¡leyendo y escribiendo día y noche! Desde luego, eran estudiantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;En segundo lugar, más hacia la periferia de mi estar aquí, en el norte, emergía la necesidad de sorber la médula de Tijuana, ciudad rizoma, fragmentada, viva. Aquí lo que me viene a la memoria son los detalles ínfimos, como el lugar en el que viví durante el primer mes de esta aventura norteña, el cual no tenían ni un solo mueble, ni gas, ni energía eléctrica; ahí nos apretujábamos seis flamantes alumnos. Además, recuerdo con añoranza las septentrionales e intensas discusiones que sostenía con mis compañeros hasta altas horas de la madrugada, aderezadas siempre con vino tinto, queso crema, manzanas verdes y Carlos Gardel. Éstas, casi siempre giraban alrededor de los temas menos trascendentes [y por ello importantísimos] que puedan imaginarse: desde la ineficacia conspicua de la Selección Mexicana de Futbol, las múltiples lecturas de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;The Simpsons&lt;/i&gt; o &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Friends&lt;/i&gt;, hasta las ingenuidades garrafales cometidas por Habermas en su Teoría de la Acción Comunicativa. Quizá lo que más disfrutábamos era despotricar contra los investigadores que publicaban dos o tres libros al año, gracias a que —dicen las malas lenguas— firmaban sin pena como suyos los que sus asistentes les redactaban arduamente. Así era mi habitar Tijuana, mi estar en el Colef. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Por último, en el fondo o detrás, casi como una presencia ominosa, estaba la sensación de no estar del todo en la última frontera, la escisión entre dos mundos, la urgencia de un impreciso retorno. Insisto, escribo desde aquí, ahora, acerca de ese pasado que persiste, que aún está presente. Epítome de la nostalgia, juego de espejos, Tijuana ya no es para mí una ciudad. Es más bien una metáfora; una paradójica forma de ser; un estado mental; el puerto al que siempre es posible llegar. No me cabe duda: yo viví el Colef apenas un lustro, pero el Colef, al igual que Tijuana, me habitará para siempre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Gracias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align:justify"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/Tijuana.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language:EN-US; mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt; Trabajo presentado en el Primer Congreso de Egresados COLEF, realizado en Tijuana, B. C., del 9 al 11 de septiembre de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6465280447091301079?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6465280447091301079/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6465280447091301079' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6465280447091301079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6465280447091301079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/08/arqueologia-del-yo-relato-minimo-de-una.html' title='Arqueología del yo. Relato mínimo de una breve trayectoria académica'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7112799603191004645</id><published>2009-08-09T23:07:00.000-05:00</published><updated>2009-08-09T23:08:01.485-05:00</updated><title type='text'>Otra Cumbre medio borrascosa</title><content type='html'>Luego de que se terminó la Marcha del día de hoy me habitó una sensación extraña. Es algo casi imperceptible; así como una especie de desazón ínfima, de inquietud mínima. No sé. Trato de encontrar palabras para describirlo y me resulta imposible. Quizá lo más cercano sea a aquello que produce el creerse observado sin que nadie esté ahí, cerca, para verlo a uno (y lo digo sin ninguna pretensión paranoide, porque como el buen hijo de vecino que soy, estoy cierto que nadie se toma la molestia de vigilarme); tengo el cuerpo como si tuviera un puño frío apretado en la boca del estómago. Chale. Definitivamente no encuentro los términos adecuados para expresarlo. Tampoco estoy seguro a que atribuir el desasosiego que nomás no se larga (o quizá sí lo sé; tal vez sea que a estas horas, hace siete años, comenzó la jornada más terrible de mi vida; o a lo mejor es otra cosa; whatever). En fin, la Marcha de hoy transcurrió como tantas otras que acontece por estas tierras: con una organización inicial que dejó bastante qué desear, pero que conforme se caminaba se solventó de manera eficiente; con una afluencia escasa (los entre 300 y 500 de siempre; los que uno espera encontrarse) que caminó en santa paz; con las consignas ya sabidas que aluden al fervor patrio y a la defensa de los intereses e ideales nacionales (i. e. “Si Calderón tuviera, a su madre la vendiera”; “la patria no se vende”; “el pueblo, unido, jamás será vencido”, etc.). Sin duda, se cumplieron con creces los objetivos del acto, puesto que la voz de los manifestantes se hizo escuchar fuerte y clara. Me parece que entre los triunfos más destacables se encuentra la toma del quiosco de la Plaza de Armas (a. k. a. la plaza borracha). La potencia simbólica de haber “conquistado” ese pertrecho postula la fuerza  y la significación de una movilización que fue escueta en apariencia. La puesta en marcha de foros alternos a la Cumbre indica que, por lo menos, la plebe no nos dejamos pisotear tan fácilmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo… el desasosiego está ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más, la vocecita en mi cabeza insiste en la urgente necesidad de re-pensar el desacato y exigir(se) una doble apertura. Por una parte, se requiere (primero, que no me hagan caso… y luego) dejar atrás ciertos anacronismos; adaptarse a los tiempos e innovar los modos y mecanismos en que se expresa la inconformidad. Por otro lado, es preciso que los pensadorcitos locales se arriesguen y se decidan, ya, a estructurar nuevos modos de ver y conceptuar el campo político, la acción colectiva, y… bueno. Ya. Hoy no se mi mejor día, y esta hora es bastante aciaga. Mejor dejo esta discusión para cualquier otro ensayo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7112799603191004645?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7112799603191004645/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7112799603191004645' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7112799603191004645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7112799603191004645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/08/otra-cumbre-medio-borrascosa.html' title='Otra Cumbre medio borrascosa'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8354333172154787996</id><published>2009-07-30T06:58:00.002-05:00</published><updated>2009-07-30T07:03:47.627-05:00</updated><title type='text'>No hay peor ciego...</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;En su columna de ayer en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://elrespetable.com/item-oportunistas-en-tiempos-electorales"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;El Respetable&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;, Bruno López se queja amargamente de que, desde su perspectiva, hay una nueva pugna entre “jóvenes y dinos” en el seno del partido tricolor, para ver quién se queda al mando de esta institución política en nuestro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;own and private Jalisco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;. Como si hubiera un verdadero y significativo enfrentamiento entre un sector que representa lo añejo, y otro en el que se condensa el porvenir. De manera específica, López abre su artículo con las siguientes interrogantes:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:0cm;margin-right:73.35pt;margin-bottom: 0cm;margin-left:35.45pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Arial;font-size:8.0pt;color:#383838;"&gt;“¿Quién debe dirigir al PRI? ¿La clase política fresca que ganó las elecciones el pasado 5 de julio o la rancia clase política que sólo las ha perdido? ¿Qué debe prevalecer, el pasado o el presente y el futuro? ¿Qué perfil debe tener el nuevo presidente estatal del PRI?&lt;/span&gt;”&lt;/span&gt;&lt;span style="Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:0cm;margin-right:73.35pt;margin-bottom: 0cm;margin-left:35.45pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span style="Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;Frente a las dudas que esboza López se impone, cuando menos, un profundo escepticismo. En otras palabras, es inevitable cuestionarse acerca de la pertinencia de las preguntas que arroja este articulista en su columna. Es evidente que el texto que nos ofrece centra la diferencia entre “los jóvenes" y “los dinosaurios" que habitan al PRI sólo en el componente etáreo, como si fuera posible que el cambio institucional se agotara en la edad. Más allá de la ingenuidad que ello pone de relieve, vale la pena destacar que para el caso &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;sui géneris&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; del priísmo, cabe la hipótesis que indica que el carácter "dinosauriezco" que le da cuerpo al partido tricolor no está centrado en la variable temporal, sino en el conjunto de prácticas que construyeron un régimen político como el mexicano [y el jalisciense too].&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/No%20hay%20peor%20ciego.docx#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; Habría que analizar el desempeño de aquellos a los que López postula como la “clase política fresca” (sic, sic, sic), para ver si realmente podemos hablar de una especie de renovación generacional en el PRI o simplemente estamos frente a la perpetuación de un conjunto de prácticas propias de la época mesozoica que nos es tan familiar (nada más que actualizadas, con menos arrugas, más cabello, y rostros TV friendly, eso sí). Para anunciar la venida del nuevo PRI, López [desde una especie de referencia a Guízar] argumenta lo siguiente: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:0cm;margin-right:73.35pt;margin-bottom: 0cm;margin-left:35.45pt;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Arial;font-size:8.0pt;color:#383838;"&gt;“Porque el PRI que ahora quiere la gente no tiene que ver con la vieja visión de los que pelean ese espacio; ni la gente los entiende a ellos, ni ellos entienden a la gente: los de ahora no son los tiempos de un dirigente que llegaba a hacerle la chamba a alguien, o a hacérsela a sí mismo (remember Guízar)”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="mso-bidi-;font-family:Arial;font-size:8.0pt;color:#383838;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;¿Será? ¿Acaso es suficiente que el pueblo quiera un PRI distinto?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/No%20hay%20peor%20ciego.docx#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; A mí me parece más bien que para que exista &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;de facto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt; un "nuevo partido tricolor" no basta que los ganadores de las elecciones sean gente joven; ni que el PRI que "quiere la gente" (sic) no tenga nada que ver con una visión anquilosada. El asunto es bastante más complejo. Se precisa una serie de cambios profundos, estructurales, que no necesariamente tienen que ver con el año en que nacieron quienes deberían (o no) quedar al mando de un partido, sino con los modos de pensar y actuar. Y bueno, no está de más decir que perro joven sí aprende trucos viejos. Dudo mucho que la apuesta a la que apunta López al final de su texto, y que atraviesa prácticamente a todo el artículo, conlleve a una confrontación real entre pasado y futuro. Sin duda, en la escena política estatal y local hay rostros más jóvenes. Pero las raíces ideológicas del tricolor siguen siendo las mismas (ojo: no me refiero a aquellas que están plasmadas en sus estatutos, sino a las que han regido sus prácticas ayer, hoy y siempre). Hay que aprender a enfocar con precisión la mirada [analítica], porque, como dice la voz de la sabiduría popular: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Recordemos(le a López) que veces [casi siempre] las cosas cambian sólo para seguir iguales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'trebuchet ms';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/No%20hay%20peor%20ciego.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt; P&lt;/span&gt;&lt;span style="Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;rácticas que el PAN ha sabido copiar tan bien, aunque con una ejecución bastante más burda, tanto en las altas esferas como en los ámbitos más locales. Basta ver cómo andan agarrados del chongo en estos días.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:8.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/No%20hay%20peor%20ciego.docx#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span style="Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: Calibri;mso-fareast-theme-font:minor-latin;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="Arial Narrow&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:8.0pt;"&gt; Al leer los argumentos de López, es inevitable recordar el espíritu New Age que caracteriza a libros/pseudocumentales como El Secreto, de Rhonda Byrne, en el cual se sugiere que basta desear algo para que esto se materialice.&lt;/span&gt; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8354333172154787996?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8354333172154787996/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8354333172154787996' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8354333172154787996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8354333172154787996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/07/no-hay-peor-ciego.html' title='No hay peor ciego...'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4289075045720462229</id><published>2009-07-29T06:25:00.001-05:00</published><updated>2009-07-29T06:30:32.239-05:00</updated><title type='text'>¿Neta?</title><content type='html'>¿La próxima revolución será mediática (una especie de mise en sc&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: -webkit-sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 19px; "&gt;è&lt;/span&gt;ne) o no será?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4289075045720462229?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4289075045720462229/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4289075045720462229' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4289075045720462229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4289075045720462229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/07/neta.html' title='¿Neta?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8480724314012689983</id><published>2009-07-28T11:38:00.001-05:00</published><updated>2009-07-28T11:38:51.485-05:00</updated><title type='text'>Pregunta</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Acaso la frustración y el enojo pueden convertirse en ese motor que obliga a seguir moviéndose, aunque se a patadas y echando espuma por la boca? &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8480724314012689983?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8480724314012689983/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8480724314012689983' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8480724314012689983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8480724314012689983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/07/pregunta.html' title='Pregunta'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1992035595864195641</id><published>2009-07-25T04:56:00.003-05:00</published><updated>2009-07-25T05:06:29.377-05:00</updated><title type='text'>Ah, el lenguaje...</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:arial;font-size:12px;"&gt;BTDTGTTSAWIO. Ah, y por favor, &lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-size:12px;"&gt;DQMOT. ¿Zas?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1992035595864195641?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1992035595864195641/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1992035595864195641' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1992035595864195641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1992035595864195641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/07/blog-post.html' title='Ah, el lenguaje...'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-821246021674666214</id><published>2009-07-21T19:42:00.000-05:00</published><updated>2009-07-21T19:43:33.527-05:00</updated><title type='text'>De dedazos y quebrantos</title><content type='html'>Quisiera decir que mi interés es puramente académico, y que detrás de estas líneas sólo hay un afán analítico. Pero es imposible. Aparte de la pretensión de estudiar lo que ocurre en la esfera pública nacional y local, también me mueven un poco la pena ajena y el morbo . Es que, por más enraizadas que estén las ideas que sugieren que “todos los políticos son iguales” y que “el poder corrompe”, siempre es divertido encontrarse con ejemplos que pongan de relieve lo anterior; y sobre todo, es fascinante hacer leña del árbol caído. En esta ocasión, no cabe duda que la pe-erredización priísta del PAN se lleva las palmas. ¿Acaso las escenitas telenoveleras protagonizadas por los blanquiazules en fechas recientes no son sino la encarnación conspicua de lo que los “supuestos” artífices de la democracia han denominado como “antiguo régimen”? Veamos: primero, frente al evidente fracaso electoral, Germán Martínez, el ocasional muchachito pendenciero, se amilana y renuncia a la dirigencia del partido en un acto al que en los medios (azulosos) se quiso vestir de aparente dignidad, pero que equivale, más bien, a pedir de regreso los calzones porque ya no se quiere participar en el juego. Se fue y nomás les dejó “la viborita chillando”. Ahí que se arreglen.&lt;br /&gt;Acto seguido, tras un evidente dedazo presidencial, como en los good old times, César Nava se candidatea para entrarle al quite y asumir la dirigencia panista. Desde luego, va solito, igual que en la época más dorada del priato. Y tal como cuando eran oposición, parte del Sanedrín foxistazulino pone sobre la mesa un quejononón: Creel, Espino, Corral, García Cervantes, Aguilar Coronado y Priego se escandalizan, y señalan en conferencia de prensa que el proceso interno es “una simulación” y que está “viciado de origen”. Vaya eufemismos para esconder la tradicional búsqueda del hueso. Me  cae que no tienen llenadera. En fin, parece que en última instancia en la cúpula del PAN también se enarbolará la tan famosa estrategia del voto nulo, porque han dicho que piensan reventar con todo la elección interna. Ya hay encuestólogos que se preguntan si esta división entre facciones y facciosos (perdón, corrientes ideológicas y correligionarios) traerá como consecuencia una fractura interna definitiva. No hay que sorprenderse si  en unos meses los panistas  también postulan solaztecamente la refundación de su partido (¿por la mitad?). &lt;br /&gt;Y bueno, quién lo iba a decir: en Jalisco no se cantan mal las rancheras. Acá los azulinos también andas de las greñas (igual o peor que en la sede nacional del pan, allá en la capirucha). ¿Y nosotros? Para variar, con nuestra suerte negra, nos sacamos la rifa del tigre, y en medio de este mar de incertidumbre hay dos anclas fundamentales a las cuales siempre es posible aferrarse: 1.Las cosas cambian sólo para seguir iguales; 2. Vivir en México equivale a un profundo acto de fe.&lt;br /&gt;Que conste que lo digo sin el más mínimo asomo de sarcasmo (ajá).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-821246021674666214?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/821246021674666214/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=821246021674666214' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/821246021674666214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/821246021674666214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/07/de-dedazos-y-quebrantos.html' title='De dedazos y quebrantos'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1633328595127497795</id><published>2009-07-21T11:03:00.003-05:00</published><updated>2009-07-21T11:03:52.426-05:00</updated><title type='text'>Ja.</title><content type='html'>Qué divertido es ser testigo de la pe-erredización priísta del PAN. No cabe duda que el poder corrompe. &lt;div&gt;Ja. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1633328595127497795?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1633328595127497795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1633328595127497795' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1633328595127497795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1633328595127497795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/07/ja.html' title='Ja.'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1910985901897225747</id><published>2009-07-08T21:08:00.005-05:00</published><updated>2009-07-09T07:45:02.484-05:00</updated><title type='text'>Ni modo</title><content type='html'>&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Quién lo dijera. Uno de los pocos logros de López Obrador luego de su esquizofrénica aspiración a la presidencia de la República, había sido incluir en la legislación electoral la cantaleta de "voto por voto; casilla por casilla". Y ahora, son  precisamente los panistas, quienes, a uñas y dientes, aprovechan sin el menor asomo de vergüenza, dignidad, o disimulo, la otrora tan criticada petición lopezobradoresca, para limosnear un huesito. Ése es el estado de nuestra deliciosamente patética clase política.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;En diversos medios se ha pretendido justificar la renuncia de Germán Martínez a la dirigencia del blanquiazul como la única salida digna que le quedaba al funcionario. Qué equivocados están. Aparte del consabido balazo en la sien (&lt;i&gt;qua&lt;/i&gt; salida digna), la renuncia de pendencierito es la más pura expresión del pragmatismo: con él a la cabeza del PAN, hubiera sido todavía más difícil para Jelipillo sobrellevar la marea roja que se le vendrá encima en el trienio que le queda. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;No se emocionen. Es preciso tomar &lt;i&gt;cum grano salis l&lt;/i&gt;os datos que anuncian una victoria contundente del PRI en estas elecciones intermedias. Si uno lee con detenimiento y astucia el proceso electoral, podrá darse cuenta que más que un triunfo del tricolor, estamos frente a un reclamo ciudadano que pone de relieve las más profundas ineptitudes de los gobiernos panistas. Si a ello se le suma el hecho de que sólo acudieron a las urnas poco menos del 45 %, y de éstos, casi la tercera parte votó por el PAN, la contundencia de la marea roja se convierte apenas en un leve chisguetito. &lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1910985901897225747?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1910985901897225747/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1910985901897225747' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1910985901897225747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1910985901897225747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/07/ni-modo.html' title='Ni modo'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6156893222539938965</id><published>2009-06-30T08:18:00.002-05:00</published><updated>2009-06-30T08:20:49.996-05:00</updated><title type='text'>Indudable</title><content type='html'>Cada día que pasa me convenzo más de que la vida exige, cuando menos, una doble apertura. Por una parte, es preciso tratar de ser Uno siempre y en todo lugar. Por otro lado, también se requiere presenciar, desde la Otredad, aquello que Uno hace. Amalgama del testigo y el protagonista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6156893222539938965?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6156893222539938965/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6156893222539938965' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6156893222539938965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6156893222539938965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/indudable.html' title='Indudable'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3383188307453117312</id><published>2009-06-24T04:39:00.002-05:00</published><updated>2009-06-24T04:43:36.936-05:00</updated><title type='text'>Preguntas</title><content type='html'>&lt;ul&gt;&lt;li&gt;¿El lenguaje constituye las coordenadas donde nos desplegamos? ¿Alude a las reglas del juego? ¿Es el juego mismo? &lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Explorar los límites del lenguaje desde el lenguaje mismo no hará estallar toda certeza? &lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Centrarse en la enorme magnitud de las cosas diminutas y en la idea de que los efectos preceden a las causas (&lt;i&gt;qua&lt;/i&gt; motores del ejercicio de mi escritura)? &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3383188307453117312?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3383188307453117312/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3383188307453117312' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3383188307453117312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3383188307453117312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/preguntas.html' title='Preguntas'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8068520610828556488</id><published>2009-06-18T13:32:00.001-05:00</published><updated>2009-07-11T20:51:28.017-05:00</updated><title type='text'>Voto por voto y partido por partido</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;Hasta hoy, había logrado evitarlo. Pero en estos días, el tema de la próxima coyuntura electoral es ineludible. A cada rato, en cualquier lugar, uno se siente inserto en plena &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Matrix&lt;/i&gt;, a la manera de un Neo región cuatro frente a un Morpheus de corte acapulqueñolancheril, justo en la escena en la que éste le ofrece a aquél un par de píldoras que afectarán irrevocablemente su futuro. Y no hay otra opción más que tragarse una de las dos: o votas, o anulas (con sus respectivas variantes: te abstienes, no vas a las urnas, votas por Cantinflas o Brozo, etc.).&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Pareciera que no hay lugar para dónde hacerse. Honestamente, me había hecho el propósito de no opinar al respecto, pero para seguir con la figura cinematográfica enunciada arriba, se hace cada vez más urgente romper la polaridad y exigir una tercera píldora. ¿Anular o no anular? Esa no es la cuestión. El dilema, por decirlo kunderianamente, está en otra parte. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt;line-height:150%"&gt;Desde hace unas semanas, cada que alguien me interpelaba acerca de tal asunto, me negaba a contestar, o lo hacía con respuestas evasivas. De ésas que aluden a la secrecía del voto, a la libertad individual de pensamiento, o al derecho que tenemos los ciudadanos de votar (o no) por quien nos pegue la gana. Desde la perspectiva del preguntante, mis respuestas esquivas resultaban contradictorias, sobre todo viniendo de quien, se supone, es un estudioso de este tipo de cuestiones. Esto es así porque, como sabrán algunos, lo mío, lo mío, lo mío, es analizar tanto la apatía con respecto a la política formal, como el surgimiento de nuevos lugares donde se condensa lo político; y el modo en que ello incide en los contornos de un régimen como el nuestro.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Así que pudo más la comezón que provoca la necesidad de no quedarse callado, que el voto de silencio que me había impuesto. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt;line-height:150%"&gt;De modo que, a pesar de que lo respeto infinitamente, y lo considero una excelente vía para expresar el hartazgo, me parece que el ejercicio de anulación del voto, propuesto por algunos sectores de la sociedad civil, varios intelectuales, y un par de medios de comunicación es, aunque legítimo, algo terriblemente ocioso y redundante. No me cabe duda que para arrojar luz sobre el profundo desencanto de la ciudadanía basta revisar alguna de las ya varias encuestas sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas efectuadas por la Secretaría de Gobernación. Ahí queda más que clara la brecha abismal que se ha abierto entre gobernantes y gobernados. Es más, basta con sacar el tema en cualquier conversación de café para sentenciar la plática con el conocido mantra que reverbera con el eco de siempre: “pinche gobierno”. En este sentido ¿vale la pena regalar una elección (aunque sea intermedia) para evidenciar lo que es más que sabido? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt;line-height:150%"&gt;Ante una postura como al que trato de argumentar aquí, no faltará quien me acuse&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/Hasta%20hoy%20voyo%20nulo.docx#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de reaccionario, gobiernista, o peor aún, protagonista de anuncio televisivo del tipo “¿tienes el valor, o te vale?”. Y está bien. Pero que no se me malinterprete. No sugiero aquí que participar en la política mediante la anulación del voto esté equivocado. Todo lo contrario. Considero que constituye una vía tentadora y significativa. Lo que me interesa señalar es que esa tendencia/invitación/¿movimiento? parte de dos premisas equivocadas. Supone, en principio, que el campo político está estructurado por instituciones políticas sensibles, verdaderamente representativas, cercanas a la ciudadanía, capaces de efectuar una lectura adecuada de los resultados arrojados por el conteo de los votos (nulos y anulados). En segundo lugar, y derivado de lo anterior, se asume que la acción de cruzar por completo la boleta (o dejarla en blanco), sin elegir a un partido/candidato en específico, va a tener —más allá del impacto mediático y simbólico— algún efecto jurídico, normativo, o incluso, moral; y dese luego, sabemos que no será así. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Recordemos que los votos nulos (intencionados o no) no producen gobierno;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/Hasta%20hoy%20voyo%20nulo.docx#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; ni siquiera afectan la distribución de las plurinominales, puesto que los procesos electorales en México contemplan un principio de mayoría relativa (no se requiere, pues, un mínimo de votación para que las elecciones sean válidas). En un sistema como el nuestro, lo que vale verdaderamente son los votos contantes y sonantes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt;line-height:150%"&gt;Es más, contribuyo al caos ofreciendo mi propio pronóstico (el cual es más molesto en la medida en que nadie me lo ha pedido): aún si se contabiliza el poco más de un millón de votos anulados necesarios para que la estrategia no se confunda con las tendencias observadas en distintas elecciones intermedias pasadas, prevalecerá, como siempre, el interés individual del candidato/el interés partidista por encima de las preocupaciones ciudadanas. A lo anterior se suman los distintos vaticinios que ya se han hecho por parte de la gran mayoría de los políticos y los comunicadores: la elección la decidirá el voto duro de las dos principales fuerzas políticas en el país; de pasada, se le hará el “caldo gordo” a tales instituciones políticas y se perjudicará a los partidos emergentes (si es que hubiera tales); se obliterarán las posibilidades de reformar verdaderamente el sistema político porque en el poder quedarán aquellos a quienes no les conviene ninguna transformación; el movimiento anti-voto (por llamarlo de algún modo) responderá sólo a la coyuntura electoral, y no producirá posteriormente un colectivo que exija y de seguimiento a propuestas como, por ejemplo, la revocación de mandato, la implementación de candidaturas ciudadanas fuera de la estructura partidista, la fiscalización efectiva de la política, etc. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt;line-height:150%"&gt;Visto así, el voto nulo es una daga de doble filo: por una parte documenta el vacío terrible que puebla a la política formal en México; el brutal desgaste al que ha estado sometida la ciudadanía desde que se parió el sistema político mexicano hasta el fracaso de la alternancia y la supuesta transición democrática; expone, de forma significativa, el despecho que nos generan los políticos: equivale al “¡que se vayan todos!” que cimbró a Argentina hace algunos años. Pero por otra parte, es prácticamente como regalarle a la clase política una patente de corso, una carta (boleta) endosada en blanco: contribuye a dotar de mayor poder y manga ancha a aquellos a quienes pretende afectar. Finalmente, alguien saldrá triunfador de la próxima coyuntura electoral. Aún cuando el ganador gobierne a lo sumo sólo con el apoyo de un porcentaje mínimo del padrón. En este contexto, el horizonte que se vislumbra es terriblemente incierto. Sobre todo si se considera que, para variar, hay una especie de &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;enfrentamiento maniqueo entre jacobinos y liberales, entre rojos y azules, entre votadores y no votadores. Insisto, y vuelvo a la figura cinematográfica del principio: es preciso exigir una tercera píldora: ¿votar o no votar? Ése no es el dilema. Anular el voto no es sino una forma más de reificar el orden establecido. Ocupa el mismo estatus ontológico que el voto duro. La verdadera crítica, la más certera, es más, la única posible, radicaría en que el ciudadano de a pie, el que habita la vasta zona gris del promedio, se involucrara de lleno y en masa en la cuestión política; se preocupara por analizar a fondo las distintas plataformas electorales, que las vinculara con su vida cotidiana y decidiera su voto (diferenciado) en función de ello. Sería fundamental, pues, que como acto de protesta, la ciudadanía se plegara a la más pura ortodoxia democrática, y se volcara a las urnas este cinco de julio, y votara de manera pensada, diversa, informada. Voto por voto. Pero no sólo eso. Lo diré sin tapujos, aunque se me tache de ingenuo: sería preciso, en última instancia, que el ciudadano promedio se decidiera a ir por los partidos, es decir, que finalmente se atreviera a tomar por asalto a esas instituciones obsoletas, y que las renovara desde sus cimientos.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Eso sí que sería una verdadera lección para la patética clase política. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt;line-height:150%"&gt;Lo demás genera una falsa sensación de activismo y de participación; algo así como el equivalente del famoso “atole con el dedo” (y peor aún, con el dedo medio). &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/Hasta%20hoy%20voyo%20nulo.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Y desde luego, tales acusadores deberían aprender, primero, a mirarse al espejo (o si se le quiere dar un tono más espiritual al revire, deberían&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;darse cuenta de la enorme viga que obstaculiza su mirada, antes de quejarse de la paja en el ojo ajeno). &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/Hasta%20hoy%20voyo%20nulo.docx#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Sería preciso preguntarse, también, si realmente la votación nula produce ciudadanía. &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8068520610828556488?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8068520610828556488/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8068520610828556488' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8068520610828556488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8068520610828556488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/voto-por-voto-y-partido-por-partido.html' title='Voto por voto y partido por partido'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6495085007460416918</id><published>2009-06-18T07:48:00.000-05:00</published><updated>2009-06-18T07:50:38.602-05:00</updated><title type='text'>Hermanito</title><content type='html'>¡Feliz cumpleaños! Cómo chingados no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6495085007460416918?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6495085007460416918/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6495085007460416918' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6495085007460416918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6495085007460416918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/hermanito.html' title='Hermanito'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3016961902925352577</id><published>2009-06-17T20:17:00.000-05:00</published><updated>2009-06-17T20:18:15.857-05:00</updated><title type='text'>Ni modo</title><content type='html'>Ah, el alma. Definitivamente no es lo que solía ser.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3016961902925352577?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3016961902925352577/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3016961902925352577' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3016961902925352577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3016961902925352577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/ni-modo_17.html' title='Ni modo'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4059796836763716147</id><published>2009-06-16T20:02:00.003-05:00</published><updated>2009-06-16T20:06:01.741-05:00</updated><title type='text'>Felicidades</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SjhBBDRV5bI/AAAAAAAAAL0/sW24SaIKd5c/s1600-h/100_2780.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SjhBBDRV5bI/AAAAAAAAAL0/sW24SaIKd5c/s320/100_2780.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348096043816183218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Feliz cumpleaños, bonita. Tú y tu mami son lo mejor que me ha pasado en la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4059796836763716147?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4059796836763716147/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4059796836763716147' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4059796836763716147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4059796836763716147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/felicidades.html' title='Felicidades'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SjhBBDRV5bI/AAAAAAAAAL0/sW24SaIKd5c/s72-c/100_2780.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4537384589870724566</id><published>2009-06-14T20:42:00.004-05:00</published><updated>2009-06-14T21:01:11.443-05:00</updated><title type='text'>Ni modo</title><content type='html'>Frente al texto "Mapa repentino de la locura", de Rafael Pérez Gay (y frente a otros doscientos cuarenta y cinco, de distintos autores), lo confirmo: cada vez que escucho/leo cualquier canto a las horripilantes maravillas de la capital, se me cuela en el cuerpo un fuerte ataque de cariño provinciano. Claro, no tenemos &lt;i&gt;Una región más transparente&lt;/i&gt; porque no nos hace falta. Aquí puro &lt;i&gt;Llano en llamas&lt;/i&gt;, sí señor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4537384589870724566?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4537384589870724566/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4537384589870724566' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4537384589870724566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4537384589870724566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/ni-modo.html' title='Ni modo'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6928155862667461883</id><published>2009-06-09T16:01:00.000-05:00</published><updated>2009-06-09T16:02:49.596-05:00</updated><title type='text'>Como dice el viejo...</title><content type='html'>...y conocido refrán: Nada más ves profe y se te ofrece clase.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6928155862667461883?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6928155862667461883/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6928155862667461883' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6928155862667461883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6928155862667461883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/como-dice-el-viejo.html' title='Como dice el viejo...'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8259400415188199867</id><published>2009-06-01T14:40:00.003-05:00</published><updated>2009-06-01T14:43:21.455-05:00</updated><title type='text'>Libertad (patito)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SiQvTVLGjXI/AAAAAAAAALM/h9NkrYlokQs/s1600-h/100_2687.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SiQvTVLGjXI/AAAAAAAAALM/h9NkrYlokQs/s320/100_2687.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342447067115982194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SiQvS6AM0hI/AAAAAAAAALE/fAXSUAvMIc4/s1600-h/100_2685.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SiQvS6AM0hI/AAAAAAAAALE/fAXSUAvMIc4/s320/100_2685.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342447059822498322" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8259400415188199867?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8259400415188199867/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8259400415188199867' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8259400415188199867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8259400415188199867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/06/libertad-patito.html' title='Libertad (patito)'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SiQvTVLGjXI/AAAAAAAAALM/h9NkrYlokQs/s72-c/100_2687.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8063170123062587014</id><published>2009-05-18T18:34:00.003-05:00</published><updated>2009-05-18T18:36:03.697-05:00</updated><title type='text'>Zoé281107: entre el ambulantaje mainstream y las pretensiones de documental musicaloide</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;div style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; width: auto; font: normal normal normal 100%/normal Georgia, serif; text-align: left; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align: right; line-height: 150%; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 10px; "&gt;Leí este texto luego de la presentación del supuesto documental citado, en el marco del FICG, en su más reciente edición. Fue terriblemente divertido porque el foro estaba lleno de fans de Zoé (y tengo entendido que uno de los tipos que estaba a un lado mío es el baterista. Supongo que sí porque el pobre se puso de todos colores conforme avanzaba en la lectura. Quién sabe).&lt;/span&gt;  &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;Celebrar una década de existencia en una escena musical tan complicada —y muchas veces tan sosa y mediocre— como la mexicana, no debe ser fácil. Sobre todo cuando se trata de géneros como el rock comercial, en donde proliferan: 1. Bandas a las que la creatividad les ajustó apenas para componer una o dos canciones antes del olvido radiofónico; 2. Aprieta-botones que consideran que presionar la pantalla táctil de su &lt;i&gt;iPhone&lt;/i&gt; y producir un “ruidito” escasamente inteligible, equivale a hacer música de avanzada; y 3. Bandas que piensan que ponerse mascaritas de conejo rábido, &lt;span&gt; &lt;/span&gt;vestirse con overoles de color pastel, y recitar borucas en falsete, importa más que saber ejecutar un instrumento con la mínima solvencia. En este contexto, resulta aún más difícil pensar en llegar a los diez años de existencia como agrupación con un éxito comercial más o menos sólido, un reconocimiento internacional aceptable, y buenas expectativas para el futuro. Si a ello se le suma que el festejo conlleva la manufactura de un documental que pone de relieve el trayecto que se ha recorrido, como lo hace &lt;i&gt;Zoé&lt;/i&gt; con &lt;i&gt;Zoé281107&lt;/i&gt;,&lt;i&gt; &lt;/i&gt;estamos ante un evento que, por sus características, es prácticamente inédito en el contexto del rock nacional contemporáneo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;De la mano de la ya famosa gira &lt;i&gt;Ambulante&lt;/i&gt; en su edición 2009, santopatrocinada una vez más por el dúo dinámico nada &lt;i&gt;rudo&lt;/i&gt; y demasiado &lt;i&gt;cursi&lt;/i&gt; que todos conocemos, así como gracias a su trasmisión por el canal que antes era de malos videos y hoy es de peores series (MTV), la cinta titulada &lt;i&gt;Zoé281107&lt;/i&gt; logrará ser exhibida de manera masiva frente a diversos tipos de audiencias nacionales e internacionales. Esto le otorga al filme un alcance y una exposición que muy pocos documentales llegan a tener y que, seguramente, tanto algunos de los hacedores de este tipo de cine, como muchos de los &lt;i&gt;rockstars&lt;/i&gt; en todo el orbe, envidiarían. Nada mal para un producto adscrito a uno de los géneros cinematográficos menos redituables en materia financiera. Sobre todo en un país donde la industria del cine es bastante escuálida y privilegia sin el menor pudor la racionalidad económica &lt;span&gt; &lt;/span&gt;y las tasas de retorno por encima de la calidad, el arte y el compromiso ideológico.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;Desde luego, como buena parte de los trabajos de este tipo, &lt;i&gt;Zoé281107 &lt;/i&gt;intenta vincular el primero y el séptimo arte: la música y el cine. Más allá de lo musical, nos importa aquí la discursividad cinematográfica que le da cuerpo al filme. Para el (o la) cineasta en general, un documental, en tanto que constituye un acercamiento privilegiado a &lt;i&gt;lo real&lt;/i&gt;, tiene detrás de sí una relación estrecha con una especie de necesidad casi patológica y obscena de narrar &lt;i&gt;la verdad&lt;/i&gt;, es decir, de contar las cosas &lt;i&gt;tal y como éstas son&lt;/i&gt;. La esencia de este género radica precisamente en su vinculación con el mundo, con las cosas, con los hechos. Llevado al extremo, este estilo de hacer cine puede verse como un profundo despliegue de exhibicionismo que no existe sino sólo frente a la contemplación vouyeurista y morbosa de la audiencia, que busca enterarse, por ejemplo, de los detalles íntimos de sus ídolos: ¿cuáles son sus perversiones? ¿Qué sustancias psicoactivas prefieren? ¿Con quién y cómo duermen? Sobre todo cuando los protagonistas son&lt;i&gt;rockstars&lt;/i&gt; &lt;span&gt; &lt;/span&gt;con un destino [estereotipado] que los orilla a vivir rápido y a morir jóvenes, tal como lo dicta el canon: sexo, drogas y rocanrol en exceso. Se esperaría que en un producto que se presume de documental, se explorasen por lo menos algunos de estos aspectos. Así, debido a las expectativas que produce, filmes de este tipo pueden ser un arma de dos filos: por una parte, es posible verlos como una obra de arte en toda la extensión de la palabra, pero también como una versión condensada de un &lt;i&gt;reality show&lt;/i&gt; que erosiona en lugar de erigir. Desde ambas aristas se exponen las “entrañas” &lt;span&gt; &lt;/span&gt;del mundo en su devenir. Se hace, pues, de la intimidad un espectáculo: aún cuando estas formas de manufacturar un filme están “hechas del mismo barro”, por decirlo desde el certero lenguaje de la cultura popular, no es lo mismo fabricar “bacinicas que jarros”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;De modo que la arquitectura de productos como el que ofrecen Gabriel Cruz y Rodrigo Guardiola transcurren, al mismo tiempo, cuando menos en dos planos distintos: uno es de naturaleza ética; el otro es de orden estético. Esto obliga tanto a los realizadores de este tipo de cine, como a las audiencias que participamos de él, a interrogarse acerca de la construcción misma del objeto que se contempla: por un lado, estamos tentados a preguntar si en &lt;i&gt;Zoé281107&lt;/i&gt;¿la verdad de lo que se narra en la pantalla permanece inmutable, independientemente de cualquier consideración estética? &lt;span&gt; &lt;/span&gt;En otras palabras ¿será que el estatus ontológico de la mencionada cinta&lt;i&gt; &lt;/i&gt;es el mismo que el de cualquier otro documental? Si es así, debería importarnos más el contenido que la forma en que se presenta el discurso cinematográfico. Por lo tanto, estaríamos obligados a pensar en si lo que ocurre en el filme es la &lt;i&gt;verdad-siempre-ya-Zoé&lt;/i&gt;, pura y prístina y, por ende, la verdad del rock de factura mexicana. O es, por el contrario, una manipulación conspicua de imágenes que presenta apenas una visión idealizada de lo que constituye y significa &lt;i&gt;Zoé in the making&lt;/i&gt;,&lt;i&gt; &lt;/i&gt;en tanto banda. Esto se hace más patente cuando consideramos que en este caso, lo narrado es visto desde dentro, está mediado por el ojo de Guardiola, quien además de contribuir a darle cuerpo al filme, toca la batería en la agrupación; ¿énfasis puesto en la forma, y no en el fondo? Se consigna los hechos y también se es protagonista. Doble papel en el que la relación objeto/sujeto se diluye. La distinción entre documental y ficción resulta evanescente. Y quizá, para algunos, irrelevante (i. e. el comité encargado de seleccionar la cartelera que conforma la gira de documentales &lt;i&gt;Ambulante&lt;/i&gt;). &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;En este sentido, en el plano estético, no cabe duda que la cinta cubre con solvencia los aspectos técnicos asociados con la arquitectura de un filme. Es evidente que cuenta con una producción y un despliegue de recursos impresionante. Resalta el excepcional trabajo de fotografía que hacen Kenji Katori y Guillermo Garza. Salvo algunos detalles, la edición a cargo de Gabriel Cruz y de Rodrigo Guardiola, también directores de la cinta, &lt;span&gt; &lt;/span&gt;muestra una labor sobria y dota de ritmo, organización y estructura&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;al conjunto de escenas que se nos proyectan. El producto como tal, en tanto objeto en sí, resulta aceptable. A pesar de ser una especie de &lt;i&gt;opera prima &lt;/i&gt;de los directores, brilla con luz propia y consigna un dominio del lenguaje cinematográfico que es redituable. Las sanciones positivas que marcan la reacción de las audiencias que participan del filme así lo demuestran. Con seguridad satisfará las exigencias más profundas de los fans de “hueso colorado”. Y hasta las de los que no lo son tanto. Es indudable que el adecuado despliegue ornamental del filme contribuirá a que éste pueda hacerse acreedor de varios premios y reconocimientos. Sobre todo si se piensa que el producto está expuesto en el contexto de la gira&lt;i&gt;Ambulante. &lt;/i&gt;La exploración visual cumple con creces y muestra desde un conjunto de primeros planos más o menos íntimos que colocan al espectador en el centro de la familia &lt;i&gt;Zoé&lt;/i&gt;, hasta la vorágine de la relación afectiva que mantiene la banda con sus &lt;i&gt;fans&lt;/i&gt; a través de la música, en medio de un concierto por demás significativo. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Pero la inquietante duda persiste: ¿&lt;i&gt;Zoé281107&lt;/i&gt; es realmente un documental, o estamos frente a la filmación de un concierto aderezado —interrumpido— por algunas opiniones de los integrantes de la banda, y de sus seguidores? ¿En verdad debería ocupar el mismo espacio que &lt;i&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Mi vida dentro&lt;/i&gt;, de Lucía Gajá, o que &lt;i&gt;Cocalero&lt;/i&gt;, de Alejandro Landes, por mencionar sólo algunos? Quién sabe. Tal vez no. Sería pertinente hacer la pregunta a los citados cineastas. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;En todo caso, convendría reflexionar acerca de lo que la inclusión del filme en el contexto de &lt;i&gt;Ambulante&lt;/i&gt; nos dice acerca de la legitimidad que pudiera (o no) tener esta gira.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;Por otro lado, además de mostrar los vínculos estrechos que la banda tiene con sus seguidores, y de exponer la propuesta musical a otros públicos que no son estrictamente los suyos, &lt;i&gt;Zoé281107&lt;/i&gt; también se arriesga a ofrecer elementos que contribuyan a entender “el panorama de la música y la cultura rock en México”. Cumplir este objetivo parece una tarea titánica que trasciende por mucho los límites de un documental. ¿Por qué? Porque asume de entrada que el rock de manufactura nacional es homogéneo y desjerarquizado, y lo postula como una esfera casi autónoma, regida por la armonía y la convivencia hermanada con la “buena vibra”. Quien haya tenido algún acercamiento a la escena del rock nacional sabrá que lo anterior es, por lo menos, una falacia ingenua que se cuela por todos lados en la sinópsis de la cinta. Desde luego, ello alude por completo al otro de los planos en los que transcurre todo documental, es decir, a la dimensión ética. Esto es crucial porque interpela directamente a la audiencia, la obliga a participar en la propia construcción de la significación y el sentido del filme, más allá del producto que se proyecta en las pantallas. Habría que situar la verdadera importancia de la obra de Gabriel Cruz y Rodrigo Guardiola precisamente en este plano, ya que, sin buscarlo, abre algunas preguntas sobre las que vale la pena reflexionar: ¿quienes hemos sido testigos del documental, realmente estamos en condiciones de entender con mayor precisión la “cultura rock” (sic) nacional? En caso de que tal cultura exista ¿la realidad que experimenta &lt;i&gt;Zoé&lt;/i&gt; es la excepción o la regla que prevalece en el mundo del rock de nuestro país? Por supuesto, el filme no ofrece respuestas a estas preguntas. Ni tiene por qué hacerlo, puesto que su función es otra. Más bien, lo importante es que, sin pretenderlo, nos invita a plantearlas, a emitir algunos cuestionamientos acerca tanto de la industria fílmica en México, como de la escena musical roquera de la nación.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; "&gt;No cabe duda que habrá quien se pregunte si un grupo como &lt;i&gt;Zoé&lt;/i&gt; tiene la densidad musical suficiente como para merecerse un documental de esta magnitud. Más aún, independientemente de la dimensión del filme, habrá quien al hacer un recuento de la cantidad de bandas verdaderamente alternativas, independientes, y con una calidad insuperable, que hay en nuestro país, cuestione (desde luego, yo entre ellos) si vale la pena hacer una cinta en torno a esta banda. Ello independientemente del género y del presupuesto invertido. Punto.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;No obstante, el gusto personal ocupa aquí un papel secundario. Además, cada quien hace con su dinero lo que le venga en gana. Seguro la apuesta comercial de los productores traerá consigo buenos dividendos. En fin, lo que resulta destacable es la función que desempeña el documental con el que &lt;i&gt;Zoé&lt;/i&gt; festeja su primera década de existencia. Esta exploración visual abre una vía prácticamente desconocida por las agrupaciones mexicanas que tienen como bandera al rock en todas sus vertientes. La importancia de &lt;i&gt;Zoé281107 &lt;/i&gt;no sólo se reduce a su carácter individual de objeto que vincula a la música con el cine. En la medida en que la cinta logre un éxito comercial significativo, permitirá que el ejercicio se replique, y que con ello se den a conocer otras agrupaciones que, en última instancia, posibilitarán la diversificación de la muchas veces aburrida constelación del rock &lt;i&gt;made in &lt;/i&gt;México. Nada mal para una cinta que como documental tiene todo para ser un concierto delicioso (&lt;i&gt;tongue in cheek&lt;/i&gt;). He ahí donde deberíamos buscar su verdadera grandeza y su significado real, si es que la cinta los tiene.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8063170123062587014?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8063170123062587014/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8063170123062587014' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8063170123062587014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8063170123062587014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/05/zoe281107-entre-el-ambulantaje.html' title='Zoé281107: entre el ambulantaje mainstream y las pretensiones de documental musicaloide'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-88664569633372567</id><published>2009-05-12T11:25:00.003-05:00</published><updated>2009-05-12T11:30:32.953-05:00</updated><title type='text'>El temible Dr. Fox</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;“Du sublime au ridicule il n'y a qu'un pas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;Napoleón&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Hay pocos sujetos que logran descubrir la grandeza que hay en la humillación y el ridículo. Pienso, por ejemplo, en Tranquilino, el entrañable mayordomo interpretado por Fernando Soto “Mantequilla” en &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Los tres García, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;película dirigida por Ismael Rodríguez, en 1946. En principio, pareciera que “Mantequilla” interpreta un papel segundón, lleno de ingenuidad, el cual es sometido hasta el tuétano por la férrea mano de Doña Luisa (Sara García), sin duda, la abuela más popular del cine mexicano. No obstante, la figura de este actor resulta central cuando se observa a la luz del contraste que establece con Luis Antonio (Pedro Infante), José Luis (Abel Salazar), y Luis Manuel (Víctor Manuel Mendoza), los nietos pendencieros de la más vieja de la casa de los García. Cada desliz, cada ingenua estupidez, cada patético tropezón del mayordomo, constituyen el trasfondo que permite elevar a los protagonistas a la categoría de héroes, en el contexto del filme. Una lectura superficial —y errónea— de la cinta indicaría que el empequeñecimiento de Tranquilino equivaldría a la grandeza de los García. Sin embargo, basta un ligero ex-centramiento del espectador, una especie de mirada oblicua, para poner de relieve que el verdadero héroe de la película es el mayordomo. Sobran razones para argumentar lo anterior. Aquí es suficiente con señalar una de ellas: Tranquilino ejerce la función del elemento coagulante, el vacío alrededor del cual se estructura el ser de los García.&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/Dr%20Fox.docx#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; Así como Cristo no sería nadie sin Judas el Iscariote, tampoco los nietos de Doña Luisa serían nada sin Tranquilino. Es precisamente en la humillación, en la pequeñez y el achicamiento, que Mantequilla logra dotar de grandeza a su personaje. No cabe duda que la heroicidad está en otra parte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;                &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Desafortunadamente, la lógica de esta afirmación también funciona a la inversa: hay gente que sólo encuentra humillación y ridículo en la grandeza. Si no ¿qué otra cosa puede pensarse frente a la noticia que anuncia que al ex-presidente Vicente Fox le fue otorgado un reconocimiento &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;honoris causa&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; (así, con minúsculas) por la Universidad de Emory, en Atlanta? A la letra, el lauro le fue ofrecido por su (sic) “liderazgo internacional en temas de democracia y por sus iniciativas emprendedoras”. Con seguridad, en Emory se tomó en cuenta aquella ocasión en que, en el 2002, el entonces presichente mostró su lúcida capacidad diplomática y su gigantesco conocimiento de las relaciones internacionales, frente a Fidel Castro, entonces (y todavía) rey magnánimo de Cuba. Vale la pena darle una leída a las palabras de Vicente:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;"Que puedas venir el jueves y que participes en la sesión y hagas tu presentación como está reservado el espacio para Cuba a la 1:00 pm. Después tenemos un almuerzo que ofrece el gobernador del estado a los jefes de Estado; inclusive te ofrezco y te invito a que estuvieras en este almuerzo; inclusive que te sientes a mi lado y que terminado el evento y la participación, digamos, ya te regresaras. Y así ..." &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Como se observa, la discursividad esgrimida por el ex-mandatario mexicano muestra el alcance de su visión en materia democrática y en términos de las relaciones internacionales. Como si esto fuera poco, desde antes de su llegada a la presidencia, Vicentillo ya anunciaba con bombo y platillo sus dotes de gestión en lo que refiere a la política interna: durante su candidatura a la silla presidencial, Fox aseguraba que le bastaban quince minutos para resolver el conflicto armado en Chiapas. Ejemplos como éste se cuentan por cientos: desde colocarse boletas electorales a modo de orejas de burro, en el Congreso guanajatense, hasta el (pseudo)descubrimiento crucial que desenmascaró a un sistema político nacional, lleno de víboras prietas y tepocatas, Fox ha desarrollado un conjunto de estrategias innovadoras que, sin duda, justifican el otorgamiento de cualquier &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;honoris causa&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. Para aclarar este punto se requiere volver a Tranquilino: no cabe duda que, dadas las características de este personaje, intentar sublimarlo sería una ridiculez. Cada pretensión de dignificación redundaría en la humillación más bárbara. En este &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;mismo sentido, el enaltecimiento del ex-mandatario mexicano opera bajo una lógica similar: en la medida en que se le encumbre, también se pondrá de relieve su soberana y monumental imbecilidad. En tanto que el cuerpo se le siga llenando de reconocimientos (o de supuestos centros de investigación), se hará cada vez más y más adecuado el mote que tan atinadamente le impusiera Muñoz Ledo a Fox: el de ser un &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;alto vacío&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. En fin, para cerrar este texto, resulta ilustrativo mencionar aquella ocasión en la que, a principios del 2007, Vicente dictó una conferencia magistral en Los Ángeles, en dónde puso de relieve, con precisión, su papel (papelón) en el ámbito de la construcción de lo democrático, al señalar: “América Latina debe huir de la ‘dictadura perfecta’, como lo dijo el premio nobel colombiano de literatura Mario Vargas Llosa”. &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;No more words but &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;honoris causa &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;a quien &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;honoris causa&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; merece&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%" style="text-align: justify;"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/Dr%20Fox.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; Hay que tener cuidado con una lectura aún más pueril: aquella que señala que los López, la familia archienemiga de los García, constituyen la razón de ser de éstos últimos. Dicha lectura es terriblemente ingenua y carente de todo sustento. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-88664569633372567?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/88664569633372567/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=88664569633372567' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/88664569633372567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/88664569633372567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/05/el-temible-dr-fox.html' title='El temible Dr. Fox'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5123870469716802635</id><published>2009-05-10T22:10:00.002-05:00</published><updated>2009-05-10T22:10:52.178-05:00</updated><title type='text'>Ver llover</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Una vez más la lluvia. La temible lluvia. Demos la bienvenida a los familiares rastros de agua sobre las ventanas polvosas. Saludemos a los ríos que impacientes se deslizan por el lomo de las calles arrastrando basura y penas y secretos. Celebremos cada gota, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;cada inevitable resonancia cursi y, por lo tanto putrefacta, que seguramente plagará cada conversación de café; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;recibamos con gusto cada patética metáfora que haga alusión al llanto, a la melancolía, y al conjunto de estados de ánimo y de buenas vibras que parece traer consigo cada temporal. Festejemos todos los sentimientos de renovación espiritual que despierta cada final de tormenta, como si el agua brindara la oportunidad de ser otro, de convertirse en alguien mejor. Esperemos, pacientes, a que el diluvio nos borre a todos para, entonces sí, arrojar la última e irónica carcajada. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5123870469716802635?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5123870469716802635/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5123870469716802635' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5123870469716802635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5123870469716802635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/05/una-vez-mas-la-lluvia.html' title='Ver llover'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6822638659609785621</id><published>2009-05-07T23:58:00.002-05:00</published><updated>2009-05-08T10:20:15.911-05:00</updated><title type='text'>El robo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Primero me invadió una inmovilidad brutal, casi pasmosa. Luego vinieron la incredulidad, el coraje y la impotencia en cantidades industriales. Y finalmente, después de unos instantes en que estuve atónito, llegó la inevitable y catártica carcajada, esa especie de reconocimiento irónico que se produce cuando nos damos cuenta de que alguien se está divirtiendo a nuestras costillas. Lo único que acerté a balbucear fue: “no mames, me robaron”. Antes de continuar, quiero aclarar que, cuando de conducir se trata, soy, quizá, uno de los tipos más cuidadosos que existen: procuro ser amable y atento; respeto el reglamento de tránsito y le cedo el paso a los peatones, y me he apropiado del lema que sugiere usar más freno y menos claxon. Manejo, pues, como “viejito”. Salvo hoy, que para mi mala suerte, iba en la lela buscando una dirección. Resulta que mientras estaba detenido frente a un semáforo en rojo, trataba de identificar el nombre de la calle en la que estaba. Pero entre mi miopía, mi astigmatismo, y la conspicua ausencia de letreros indicativos, me fue imposible hacerlo, por lo que decidí dar vuelta a la izquierda en lugar de seguir derecho. En cuanto se puso en verde la luz del semáforo, arranqué. Despacio, obviamente. Insisto, no soy de esos que “queman llanta”. Entonces escuché un “clack”. Un joven a mi izquierda se vio en la necesidad de frenar bruscamente su motocicleta. No hubo rechinido ni nada por el estilo. Parece ser que le obstruí el paso. Como buen ciudadano, me detuve (no había tránsito), le ofrecí una disculpa por el espejo lateral, y seguí mi camino. Un par de metros más adelante, este joven me alcanzó. Yo me detuve, por supuesto. Con aspavientos me preguntó si tenía idea de cuánto costaba el faro que había estado a punto de dañarle. Por supuesto, le dije que no. Insistí en las disculpas, porque soy buena gente y tenía prisa. En cambio, él seguía aferrado y aferrado. Ni a él ni a su moto les había pasado nada, por lo que no entendía la tozudez del tipo. Entre grito y grito me pidió mi licencia. Hizo esto apuntando al asiento del copiloto. Yo, ingenuamente, voltee hacia donde él señalaba. Y fue entonces que aprovechó para meter su mano en el bolsillo de mi camisa y extraer limpiamente el celular que traía ahí. Así, sin más. Dijo: “ya te chingaste”, y arrancó, llevándose mi teléfono. Lo único que pude hacer fue enarcar una ceja y balbucear un “¿eh? Qué poca madre. Me robaron”. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6822638659609785621?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6822638659609785621/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6822638659609785621' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6822638659609785621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6822638659609785621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/05/el-robo.html' title='El robo'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5639578329753205988</id><published>2009-05-05T10:11:00.001-05:00</published><updated>2009-05-05T10:15:33.124-05:00</updated><title type='text'>Diet Coke</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Cierto día, por azares del oficio, me tocó compartir la mesa con una persona a la que recién me habían endilgado los jefazos. En un intento por iniciar una conversación amena, mi compañero de cubiertos me increpó amablemente por haber ordenado una Coca-Cola de dieta para acompañar el New York que recién había pedido: “¿De dietaaaa?”, me reclamó fingiendo incredulidad. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Luego esbozó su mejor sonrisa. Seguramente esperaba alguna de las respuestas estándar que sobrevienen a este tipo de interrogantes, y que sirven de lubricante para la socialización civilizada: a. La tomo porque me gusta su sabor, no creas que soy tan superficial como para preocuparme por mi figura; o b. Es que mi nutrióloga así me lo indicó; y c. Alguna variante de las dos opciones anteriores. A ello seguiría el consabido: “¿y sabías que el endulzante que utilizan tiene componentes cancerígenos?”. “Sí, pero qué se le va a hacer. De algo nos tenemos que morir ¿no?”, sería el remate perfecto. Luego de un par de carcajadas hipócritas, se explorarían temas como el clima, el futbol o la política. Todo por la insana costumbre que tiene alguna gente de evitar a toda costa el silencio porque les parece incómodo. Pero yo, como casi siempre prefiero el callar, opté por espetarle un sólido: prefiero la Coca-Cola de dieta porque es, precisamente, la encarnación más conspicua de la nada. Frente a la perplejidad del que se dibujó en el rostro del comensal que tenía enfrente, me divertí asediándolo. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Uno ingiere bebidas por dos razones: para apaciguar la sed o por el valor nutricional de la bebida. A diferencia del vino o el agua, la Coca-Cola no satisface ninguna necesidad. Tiene un sabor extraño que te pone más sediento y además carece de nutrientes. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Los elementos constitutivos de la Coca Cola regular (o para el caso, de cualquier refresco) se encuentran ausentes. Lo que uno se bebe es la pura semblanza, un suplemento, la artificialidad en su más pura expresión. Al tomar Coca Cola de dieta, uno se mete al cuerpo el vacío, la encarnación más conspicua de la nada envuelta como si fuera algo.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/La%20encarnaci%C3%B3n%20conspicua%20de%20la%20nada.docx#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Igor/Documents/Blogspot.com/Ensayos/La%20encarnaci%C3%B3n%20conspicua%20de%20la%20nada.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ascii-theme-font: minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font:minor-latin; mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Desde luego, todo esto no es sino un parafraseo de las ideas de Slavoj Žižek. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US"&gt;The fragile absolute. Or why is Christian legacy worth fighting for?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US" style="mso-ansi-language: EN-US"&gt;, Verso, E. U., 2001. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5639578329753205988?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5639578329753205988/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5639578329753205988' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5639578329753205988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5639578329753205988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/05/diet-coke.html' title='Diet Coke'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4919865396365268342</id><published>2009-04-17T10:49:00.003-05:00</published><updated>2009-04-17T10:50:41.675-05:00</updated><title type='text'>Preguntas</title><content type='html'>¿Cómo hacer para identificar la distancia que lo separa a Uno de Uno mismo? ¿Cómo saber si esta distancia es, precisamente, la parte nuclear, constituva, del ser? ¿Cómo atrapar ese algo tan elusivo y escurridizo? En caso de lograrlo ¿cuáles serían las [desastrosas] consecuencias de un encuentro con uno mismo? &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4919865396365268342?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4919865396365268342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4919865396365268342' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4919865396365268342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4919865396365268342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/04/preguntas.html' title='Preguntas'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1656952038598901825</id><published>2009-03-27T13:39:00.002-06:00</published><updated>2009-03-27T13:46:38.382-06:00</updated><title type='text'>Cómo no</title><content type='html'>El otro día, por puro goce perverso, me metí a un diplomado para tejer macramé y hacer otras gracias que, supuestamente y a la larga, me harán un mejor profesor. Pero es no es lo importante. Lo que me interesa recordar aquí es que así, de entrada, pude darme cuenta que no hay nada más naco que poner las iniciales de tu nombre en el bolsillo de tu camisa. Ugh. Y lo peor. La primera dinámica consistió en que los compañeros formáramos un círculo, ¡y nos diéramos un masajito mutuo en los hombros! Qué asco. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1656952038598901825?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1656952038598901825/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1656952038598901825' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1656952038598901825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1656952038598901825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/03/como-no.html' title='Cómo no'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1231881730388852891</id><published>2009-03-27T13:21:00.002-06:00</published><updated>2009-03-27T13:32:34.989-06:00</updated><title type='text'>Preguntas</title><content type='html'>¿Cómo se resemantiza el campo político con la emergencia de los NMS? &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1. Se supone que la resistencia deslegitima al modelo impuesto "desde arriba".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. Las relaciones de poder están basadas en las ausencias y en los silencios, y éstos pueden ser subversivos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. Asumir que los NMS están fragmentados es adoptar la óptica del poder dominante. La pretensión de unicidad es definida desde el poder dominante. Los de "abajo" no tienen, necesariamente, dicha pretensión. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;4. Frente a la idea que sugiere que los movimientos sociales no existen si no se hacen visibles, es preciso postular que precisamente dicha visibilidad generó una dependencia de los movimientos con respecto al sistema imperante: se movilizaban, sí. Pero conforme a las reglas establecidas "desde arriba". Los movimientos sociales existen aún si no aparecen en Youtube.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;5. Los movimientos tienen un proyecto (que probablemente se haga visible sólo en el largo plazo). Sólo pueden trascender en la diferencia. Desaparecen cuando son asimilados por el sistema. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;6. Las estrategias que siguen los movimientos son, también, su programa. Aquéllas definen a éste. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;7. La organización jerarquizada e inflexible como tal ya no es indispensable para los movimientos. Una organización de ese tipo resulta incongruente con cualquier pretensión de desacato. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;8. La espontaneidad es un elemento constitutivo de la movilización social contemporánea.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;9. Se problematiza la búsqueda de autonomía frente al aprovechamiento de las relaciones que pueden establecerse (o que existen) con el Estado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;10. Se plantean nuevos e inéditos desafíos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;11. Se abre la posibilidad de pensar y actuar sin estar (se erosiona la obligatoriedad de territorialidad de los movimientos tradicionales). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1231881730388852891?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1231881730388852891/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1231881730388852891' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1231881730388852891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1231881730388852891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/03/preguntas.html' title='Preguntas'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7464939610967273671</id><published>2009-03-06T09:57:00.000-06:00</published><updated>2009-03-06T09:58:41.274-06:00</updated><title type='text'>¿Suprema libertad?</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Paradoja: escribo la palabra &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;libertad&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt; &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;y quedo atrapado irremediablemente en el acto mismo de escribir, en las pantanosas trampas del lenguaje. Me explico: mientras disecciono con minuciosidad la memoria queriendo encontrar algún momento de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;suprema libertad&lt;/i&gt;, me doy cuenta que la búsqueda es infructuosa. Un desfile patético de recuerdos. En primer lugar, pienso que quizá lo más cercano a ello sea la sensación que me produjo aquella tarde fría y lluviosa en la que mi única compañía era la voz bajita de Gardel, la carretera y un café frío… Luego llega otro recuerdo deshilachado: la ocasión en la que poco antes del amanecer, solo, en una playa virgen, me sentí terriblemente absorbido, como si fuese &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;parte de &lt;/i&gt;algo más grande que yo y que, al mismo tiempo, era yo mismo. De allí en adelante, el agolpamiento fragmentario de recuerdos es tan reducido que resulta casi obsceno. Todo esto constituye un conjunto de momentos de alegría, felicidad u otra de esas tantas piorreas evanescentes. Hablaría quizá de experiencias liberadoras [pero que lo libran a uno ¿de qué o de quién?]. Pero jamás me atrevería a sugerir que he experimentado algo cercano a la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;libertad suprema&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Desde los antiguos filósofos griegos, hasta John Stuart Mill &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;o Mordecai Roshwald, expandir o acotar la libertad ha sido una preocupación central de la teoría política. Sin duda, el estatuto jurídico que remite a la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;facultad natural &lt;/i&gt;[palabras frente a las cuales es inevitable esbozar una sonrisa irónica] &lt;/span&gt;&lt;span class="eacep1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Arial Unicode MS&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;que tiene el ser humano de actuar de una manera o de otra, o de no actuar, es, cuando mucho, un útil ejercicio heurístico. No obstante, la libertad es completamente algo distinto, y constituye una e&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;scalinata en espiral que conduce a… [¿qué escribir después de la vistosa “a”?].&lt;/span&gt;&lt;span class="eacep1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Arial Unicode MS&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt; Estatutos y facultades naturales, como todo orden moral o ético, son ideas restrictivas, relativas, construcciones históricas situadas que delimitan la frontera entre &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lo bueno &lt;/i&gt;y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;lo malo&lt;/i&gt;, entre &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lo permitido &lt;/i&gt;y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lo no permitido&lt;/i&gt;. De modo que una definición formal indicaría que la libertad radica en mi capacidad de elegir entre &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;esto &lt;/i&gt;y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;aquello&lt;/i&gt;; o entre ser y pensar así y no de otra forma. Soy libre de optar, sí, pero mi elección alude a un conjunto predeterminado de vías de acción, en cuya configuración nada tuve qué ver y, que además, si no se sigue, tiene cierto carácter punitivo. ¿Relativa libertad o títere del destino? ¿Soy yo el que elige o alguien/algo más jala mis hilos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;En este sentido, puede decirse que la libertad no existe como tal: carece de esencia, es intangible y etérea. Se construye a cada momento en el devenir cotidiano. Eufemismo vil e ideológico que está ahí en lugar de otra cosa [¿quizá como núcleo del enmascaramiento &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;del garrote y la zanahoria &lt;/i&gt;que nos permiten seguir andando?]. Cuando se le evoca y se cree tenerla, la metáfora se diluye en la más pura y opresiva literalidad, dejando sólo un profundo vacío: la libertad como un abismo, como la lejana e inalcanzable línea del horizonte. La búsqueda de la suprema libertad implica reconocer la paradójica imposibilidad de su existencia. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eacep1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Arial Unicode MS&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Más allá de Berdayev, Locke, Rousseau, Hegel o tantos otros; por encima (o por debajo, quién sabe) de cualquier estatuto u orden moral, la libertad &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;es relacional, siempre en oposición a otra cosa, blanquinegro y burlesco ying e yang de la vida diaria&lt;/span&gt;&lt;span class="eacep1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Arial Unicode MS&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Entre más se busca la libertad más queda uno atrapado en un entramado de palabras [enormes y gastadísimas] que vuelan alrededor de la idea, la rodean, intentan &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;atraparla&lt;/i&gt; como si ello fuera la función de las palabras, tarea inaplazable y liberadora [¡Ja!]. La libertad, creo, es otra cosa, algo que se esfuma en el momento mismo de nombrarla. Bella evocación que no es sino pseudo-presente contaminado de pasado o de futuro, virtualidad enorme, la libertad es siempre retrospectiva o prospectiva: no bien termina uno de decir/escribir “soy libre” cuando ello ha quedado atrás, se ha convertido en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;libertad-ya-fue&lt;/i&gt;, y sólo resta la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;libertad&lt;/i&gt;-&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;por-venir. &lt;/i&gt;Siempre es ayer o mañana, nunca hoy. &lt;/span&gt;&lt;span class="eacep1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Arial Unicode MS&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Quizá la libertad suprema obligue al &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-MX"&gt;reconocimiento de la contingencia, es decir, a la aceptación a rajatabla de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;algo azaroso &lt;/i&gt;que se siente en las vísceras como un golpe seco y caliente, falsa domesticación del caos, caída ineludible en la nada. La libertad como el más puro horror, la prisión última. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Duda: ¿qué tal si al pensar en/escribir sobre la libertad suprema hemos equivocado el camino? Es frecuente sancionar de manera positiva a quien recorre esta vía. Prácticamente toda historia dramática tiene detrás de su trama la búsqueda y conquista de mayores grados de libertad por parte del héroe en turno. Los ejemplos son tantos que resulta ocioso enumerar aunque sea alguno. Más bien, es preciso atreverse y preguntar: ¿qué tal si la verdadera libertad se encuentra en el goce perverso de quien siente en las venas la anticipación que produce la cercanía de la jeringa; o en el placer desgarrador del asesino que lentamente introduce el cuchillo en las entrañas de su víctima? Mejor aún: tal vez la única libertad posible se encuentra en la sensación que nos produce la daga alrededor de las vísceras (o en la mirada propia, cuando se posa en los ojos de nuestro atacante). &lt;/span&gt;&lt;span class="eacep1"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Arial Unicode MS&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Gran paradoja: si la libertad dejara de ser tal, quizá nos haría más libres. Tal vez si lográsemos reunir una enorme cantidad de aprisionamiento, la libertad podría cristalizar, estallar de repente, en otro plano. No obstante, h&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;abría que reconocer, por último, que la búsqueda de la libertad es la instancia menos liberadora. Encarcela. Cabría preguntarse si ¿acaso pensar en un momento de suprema libertad no implicaría reificar a golpe de lápiz y papel, o a fuerza de teclazos, lo inaprensible? Bah. Seguramente la libertad es la más grande mentira que nos hemos inventado para &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;sentir &lt;/i&gt;una seguridad ontológica que, en última instancia, es un acto que intenta la reconciliación con… [¿con? Otra vez las palabras —las malditas palabras—]. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:36.0pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7464939610967273671?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7464939610967273671/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7464939610967273671' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7464939610967273671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7464939610967273671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/03/suprema-libertad.html' title='¿Suprema libertad?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7446517480589073312</id><published>2009-02-25T10:44:00.001-06:00</published><updated>2009-02-25T10:44:16.595-06:00</updated><title type='text'>III</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Desanudé el pañuelo. Querías verme. Yo deseaba tanto verte a los ojos, así, como nunca antes te había contemplado. Una década atrás, siendo casi unos niños, habíamos intentado jugar a esta locura. Cualquier lugar nos parecía adecuado para explorar las dimensiones del abismo: un estacionamiento, alguna habitación, una cochera, la noche. Pero hoy, adultos, con media vida recorrida, recién nos descubríamos. Y todo volvía a ser como una primera vez. La cama estaba ya deshecha y tú y yo aún no habíamos hecho el amor. Recostados los dos, desnudos, bastó un leve giro para que tu espalda quedara frente a mí. Te acaricié suavemente: primero tus rizos, tu cuello, tus hombros. Ansiaba sentir el calor de tu cuerpo desnudo, y que tú intuyeras mi presencia detrás de ti. Cada vez más cerca. El deseo se hacía cada vez más fuerte y profundo. Te besé en el cuello, y fui bajando por tu hombro. Mi respiración tibia te enchinaba la piel. Mis manos se aferraban a tu cintura, para atraerte hacia mí. Hacía tanto tiempo que había buscado encontrarte, y hoy te tenía en mi cama, toda tú, deliciosa, suave, abierta, completa. Sin pensarlo, mi mano buscó una de tus piernas, y la acarició: primero el tobillo, la pantorrilla, el muslo. El tacto era delicioso, y cada caricia sobre tu piel era como un paradójico &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;déjà vu&lt;/i&gt;.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;Lentamente, sin dejar de besarte en el cuello y en las mejillas, seguí subiendo. Busqué tu vientre, apenas un ligero roce, un breve encuentro con tu púbis, sólo una pequeña escala por el destino final. Me dirigí hacia tu pecho. Ansiaba acariciarte toda. Mi mano era un autómata. Despacio, muy despacio, mis dedos se enredaron en tu pezón, y de tu boca salió un gemido apenas audible. Tu respiración era agitada. Te inclinaste hacia el frente. Me deseabas. Buscabas sentirme más cerca. Tus manos, hasta entonces quietas, se aferraron a mis piernas. Ese era el orden natural de las cosas y ambos lo sabíamos. Yo necesitaba, cada vez más, estar dentro de ti.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7446517480589073312?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7446517480589073312/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7446517480589073312' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7446517480589073312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7446517480589073312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/02/iii.html' title='III'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3088703542162552872</id><published>2009-02-20T09:48:00.001-06:00</published><updated>2009-02-20T09:48:47.906-06:00</updated><title type='text'>II</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;…Poco a poco nuestros pasos, torpes, nos condujeron hasta el borde de la cama. Tú semidesnuda. Yo incipiente voyeur de ti. Lentamente eliminé de tu cuerpo los últimos rastros de vestimenta. Sólo quedaba el pañuelo alrededor de tus ojos, y nada más. Te recostaste despacio. Yo permanecí unos instantes de pie, contemplándote. Buscaba memorizar los perfiles de tu cuerpo dibujándose sobre las sábanas. Y todo era como un retorno, el regreso de algo intangible, la vuelta a al punto de partida, una cálida bienvenida. “Ven”, me dijiste. Tanta soledad y tanta desnudez en aquél colchón no era posible. Me deshice de mis ropas, sin dejar de mirarte. Me coloqué a un costado tuyo. Tomé una de tus manos. La besé. Besé tus dedos, tu palma. Fui subiendo, recorriendo tu brazo hasta llegar al hombro. Tú suspirabas. Con cada beso yo estaba más cerca: el hombro, el cuello, la mejilla, los labios. Tus manos acariciaban mi espalda mientras me regalabas un beso profundo, tibio, húmedo. Giré un poco para recostarme sobre ti. Te besé en los ojos, en la nariz, en la barbilla. Fui bajando poco a poco hasta llegar a tu pecho. Mis dedos, casi autónomos, insistían en uno de tus pezones, casi como una guía, como un faro que le indicaba la ruta correcta a mis labios. Te besé lentamente. Despacio, saboreando cada centímetro de piel. Luego mis manos bajaron por tu cuerpo, deteniéndose por siglos en tus muslos. Me sentías cada vez más cerca. Mis labios insistían en recorrerte toda, y fui deslizándome por tu vientre. Casi por instinto, tus manos se aferraron a mi cabello, al mismo tiempo en que tu espalda se arqueaba, permitiéndote recorrer ligeramente tus caderas, apenas un palmo, hacia adelante. Yo seguí el descenso por tu cuerpo, muy lento. Besé tu ombligo. Una vez. Otra. Busqué tu mirada, pero tú habías echado la cabeza hacia atrás. Sin pensarlo, al sentir mi rostro cerca, separaste tus piernas un poco más. Tú respiración se hacía cada vez más agitada. Sentías mis manos sobre tu vientre, apretando tu cintura, acercándote hacia mí. Finalmente, mis labios se habían encontrado con los tuyos, con esos otros, tan únicos capaces de regalarme un beso tibio y perpendicular…&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3088703542162552872?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3088703542162552872/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3088703542162552872' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3088703542162552872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3088703542162552872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/02/ii.html' title='II'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1476032851315360986</id><published>2009-02-18T00:33:00.001-06:00</published><updated>2009-02-18T00:39:28.746-06:00</updated><title type='text'>I</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Estarás de pie bajo el marco de la puerta. Lo primero que llamará tu atención será la reproducción de un cuadro de Kandinsky, que cuelga en la pared de enfrente. Recorrerás con la mirada la habitación de cinco por cuatro. No habrá paredes que detengan tu recorrido. A tu derecha estarán dos escritorios atestados de libros, hojas sueltas, anotaciones, bocetos, botellas de vino vacías, velas, máscaras, diarios, discos, y un universo innumerable de objetos caóticamente dispersos. Siguiendo con la exploración visual te encontrarás, en el piso más libros, apilados en torres increíblemente estables. Verás un par de viejas guitarras &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;en un rincón, casi como abandonadas. Te encontrarás con otro escritorio en donde una computadora desentona con la atmósfera del sitio.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Tu mirada seguirá su viaje de inspección y te darás cuenta que las paredes están llenas de hojas sueltas, recortes, dibujos, anotaciones, grietas, y una hermosa litografía de Chagall. Habrá un pequeño librero, más libros, más botellas vacías, un par de sillas, más caos. Finalmente, en el extremo izquierdo de la estancia, descubrirás una cama baja, amplia, situada frente al closet que ocupa casi todo el muro. Sonreirás un poco, casi como un reflejo, al descubrir que las puertas del armario son dos grandes espejos que duplican la cama. La trayectoria visual terminará por encontrarse conmigo. Tomaré tu mano y te invitaré a entrar. Se producirá un ligero estremecimiento, entre ambos, algo como una descarga eléctrica terriblemente placentera recorriendo la columna vertebral. Y culparemos al frío, porque ya somos adultos, y nos sentimos incapaces de aceptar que a esta edad, que después de tanto tiempo y tantas cosas, todavía, increíble y maravillosamente, somos unos críos…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;Cerraré la puerta. Y esto sellará de algún modo una especie de pacto tácito. Nos miraremos a los ojos y sin hablar nos diremos que el cierre de esa puerta implicará, también, la clausura de un círculo, el cruzamiento de un punto en el que no hay retorno. Pero entenderemos que toda clausura también es una inauguración, la apertura a nuevas posibilidades. Y sabremos que todo límite está ahí sólo para ser atravesado, y que la presencia de ambos en aquel estudio será un acto de subversión enorme, y por esto mismo, necesario y fundamental, inaplazable. Me deslizaré detrás de ti, para abrazarte, lento, para envolverte con mis brazos y acercarte a mí. Estando así, de pie, mis manos recorrerán tu vientre, indecisas entre el norte y el sur. Tú inclinarás el rostro, invitándome a besarte en el cuello. Yo percibiré tu aroma, te absorberé despacio hasta saciarme de tu olor. Sentirás&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;mi respiración, tibia, cerca de tu oído, y será como una anticipación de mis labios, de ese beso profundo y húmedo que más tarde se extenderá por toda la geografía de tu cuerpo. Absolutamente por todo tu cuerpo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;Me dirás que espere. Te darás vuelta para quedar frente a mí. Te pararás de puntillas para alcanzar mi boca. Me besarás profundamente y sentirás cómo mis manos entran por debajo de tu blusa para acariciar tu espalda. Sentirás mis labios cada vez más húmedos. Del bolsillo de mi pantalón extraeré una mascada. “Ensayemos la ceguera”, sugeriré. Te reirás un poco por la alusión involuntaria a uno de los dos autores portugueses que me gustan tanto. Ataré la mascada alrededor de tus ojos. Comenzaré a desnudarte poco a poco, muy lentamente, disfrutando del descubrimiento, memorizando cada pliegue de tu cuerpo, cada claroscuro. Primero quedarás descalza, luego, apenas notarás cómo el pantalón va deslizándose hacia el piso. Destino inevitable. Te rehusarás un poco, tímida. Pero la resistencia será mínima, porque disfrutarás mis manos y mis labios recorriéndote, sin avisar, cada pequeña parte, cada rincón de tu cuerpo. Seguirás de pie, sin saber en dónde será la próxima caricia, el próximo beso. Yo estaré de pie y te besaré en los labios; me pondré en cuclillas para acariciar tus piernas, en un movimiento ascendente desde los tobillos y hasta las rodillas. Sonreirás porque tu respiración estará demasiado agitada, y sentirás cosquillas, y mis manos se deslizarán lento por cada centímetro de tu piel. Me detendré un poco en las costuras de tus bragas, indeciso. Las dejaré para el final. Te quitaré, por fin, la blusa. Me acercaré a ti para abrazarte, para sentirte así, semidesnuda. Te besaré profundo en la boca. Iré bajando por tu cuello, deteniéndome ahí donde tu respiración y tu voz me lo indiquen. Seguiré mi viaje hacia el sur. Acariciaré cada espacio, besaré cada palmo, despacio. Recordaré un viejo poema de Sabines. Quizá lo recitaré en voz baja: “…tiene los pechos dulces/y de un lugar a otro de su cuerpo hay una gran distancia/de pezón a pezón cien labios y una hora/de pupila a pupila un corazón, dos lágrimas…”.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Y tus manos se enredarán en mi cabello, intentando evitar mi viaje, pero a la vez todo ello será una incitación, un mandato ineludible, la necesidad urgente de seguir, de sentir mis labios sobre tu vientre…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1476032851315360986?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1476032851315360986/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1476032851315360986' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1476032851315360986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1476032851315360986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/02/i.html' title='I'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4859246076138295917</id><published>2009-01-28T20:41:00.003-06:00</published><updated>2009-01-30T22:03:17.092-06:00</updated><title type='text'>Quién sabe</title><content type='html'>En tanto sujetos ¿estamos estructurados como un todo homogéneo y coherente a partir de los discursos hegemónicos que le dan corporeidad a nuestra sociedad, o nos reinventamos a diario mediante las acciones performativas/ficticias que desplegamos para el armado de nuestra identidad?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4859246076138295917?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4859246076138295917/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4859246076138295917' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4859246076138295917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4859246076138295917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/01/quien-sabe.html' title='Quién sabe'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3096876957152717599</id><published>2009-01-26T07:43:00.000-06:00</published><updated>2009-01-26T07:44:35.921-06:00</updated><title type='text'>¿Será?</title><content type='html'>Yo soy yo (y mi paredro)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3096876957152717599?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3096876957152717599/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3096876957152717599' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3096876957152717599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3096876957152717599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/01/ser.html' title='¿Será?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6764720766018668381</id><published>2009-01-24T10:06:00.002-06:00</published><updated>2009-01-24T10:07:35.835-06:00</updated><title type='text'>No cabe duda</title><content type='html'>Escribir no es otra cosa que intentar desesperadamente, a patadas y echando espuma por la boca, alcanzar  el tejido de la trama de la vida (esfuerzo completamente inútil). &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6764720766018668381?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6764720766018668381/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6764720766018668381' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6764720766018668381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6764720766018668381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/01/no-cabe-duda.html' title='No cabe duda'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3940594543115961170</id><published>2009-01-13T16:42:00.001-06:00</published><updated>2009-01-13T16:42:42.550-06:00</updated><title type='text'>Poder</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ascii-theme-font:minor-latin;mso-fareast-font-family:Calibri;mso-fareast-theme-font: minor-latin;mso-hansi-theme-font:minor-latin;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-theme-font:minor-bidi;mso-ansi-language:ES-MX;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;Contrario a la creencia de que el poder es inalcanzable, es preciso aclarar que éste no está en ninguna parte y por ende está en todas. Más que un elemento sustancial, una esencia, es una relación social marcada por la historicidad, es decir, que se transforma a lo largo del tiempo. En principio alude a un entrecruzamiento de dos aspectos fundamentales: el mandato y la obediencia. Ahí donde confluyan tales elementos estaremos siempre frente a una relación de poder. El Uno manda; el Otro obedece. La historicidad del poder radica en dos procesos cruciales. Por una parte se tiene la institucionalización de un conjunto de normas, prácticas, modos legales de ser y hacer, cuya vigencia cambia entre épocas, entre sociedades. Por otra parte está la construcción de una serie de símbolos que tiende a profundizar la brecha entre lo Uno y lo Otro, alejando aparentemente el poder. Este alejamiento casi siempre es de corte autoritario. Ello en el sentido de que implanta e impone la idea de que el poder detentado por el Uno es inasequible para el Otro. Como si ese fuera el orden natural de las cosas. Hay en esto, evidentemente, un mecanismo ideológico que nos obliga a repensar tanto la capacidad que se tiene para contrarrestar el poder, como la pertinencia de una noción que se perfila como “antigua y superada” (la ideología). &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3940594543115961170?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3940594543115961170/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3940594543115961170' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3940594543115961170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3940594543115961170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/01/poder.html' title='Poder'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5835020182045252849</id><published>2009-01-04T08:13:00.002-06:00</published><updated>2009-01-04T08:14:23.122-06:00</updated><title type='text'>Se hace camino a (la) Andar(es)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;A Laclau le cuesta entender por qué un sitio como la Plaza Andares puede convertirse en algo tan exclusivo y clasista. Para ella, la dichosa placita no es sino una burda imitación de cualquier &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;mall&lt;/i&gt; gringo, al que se asiste en “chanclas” para ir a “chacharear”. Le sorprende ver jovencitas bulímicas y anoréxicas que jamás han saboreado la delicia de una buena orden de tacos de birria (o que de haberlo hecho, la vomitan enseguida); o soccer moms de cuerpo prefabricado diseñado para [y por] el amante en turno; todas listas para la pasarela: con garritas de diseñador y con la correspondiente actitud de modelo. Y creo que tiene mucha razón. Más allá de la cuestión estética (que vale la pena), el lugar es poco menos que una pálida sombra, un centro comercial norteamericano, pero región cuatro. A lo mucho una oda a lo gabacho, estandarizada y estéril, que no tendría por qué establecer diferencias de clase ni postular exclusividades. Salvo por un pequeño detalle: que no está en Estados Unidos, sino el Guacalajara, Jalisco. Lo cual ya dice mucho. Sobre todo, de nosotros los tapatíos. Pero bueno. Desde luego, es evidente que las distinciones de las que hablo son puramente simbólicas. El espacio de la Plaza es público, y ay de aquel que se atreva a negarle la entrada a alguien. De cualquier manera, es inevitable percibir que se erigen un montón de fronteras. Desde que uno entra al estacionamiento, es posible verificar que el lugar no está diseñado para un cualquiera (como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;yours truly&lt;/i&gt;). Se encuentra uno autos cuyos rines cuestan, solitos, lo que vale mi modesto carrito. Del desfile de marcas y modelos mejor ni hablemos, porque me pongo verde. Después, cuando uno entra a una de las tiendotas principales, se hace más claro que las diferencias de clase existen. Y que nosotros, como tapatíos, las favorecemos. Baste un ejemplo: la ropa para niñas que uno se encuentra fácilmente en Zapotlanejo, a precio de ganga,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en Liverpool o en El Palacio de Hierro cuesta hasta tres veces más. ¿Por qué no vamos a Zapotlanejo a surtir de garras a Lanaila? Porque es más cool decir que le compro su ropita en las tiendas de Andares. ¿Me explico? Así, si bien es cierto que el acceso a este lugar es irrestricto, la oferta tiende a configurar la demanda, a dotar de un perfil bien definido al consumidor al que está dirigido el sitio. Insisto, no es para cualquiera. O por lo menos no para un cualquiera como yomerito. En este sentido, no me cabe duda que la dichosa placita se convertirá (o a lo mejor ya es) en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;el &lt;/i&gt;lugar. En la onda. Supongo que cuando esté ocupada al cien por ciento será posible constatar lo anterior. Hoy todavía hay muchos locales vacíos, con promesas de próximas aperturas. Será cuestión de esperar y ver cómo poco a poco se norteamericaniza aún más la zona. De cualquier manera, me surge una duda. Bueno, dos. La primera tiene qué ver con el balance entre oferta y demanda. ¿En realidad la ciudad (o los habitantes del área donde está Andares) cuentan con los recursos económicos suficientes para sostener a los comercios establecidos? Intenté hacer cuentas, y calcular cuánto tiene qué gastar alguien para que un locatario pueda pagar la renta del local en un espacio tan exclusivo, y aparte obtener ganancias, pero ante las cifras astronómicas que me salieron, preferí desistir (porque la verdad sea dicha, todavía no soy completamente cínico y me dio harta indignación pensar que en la zona norte de Zapopan hay gente que no tiene ni para comer). Y la segunda pregunta se deriva de la primera. Si Andares no se convierte en un elefante blanco, y logra ser un éxito comercial, me cae que sería obligado investigar a quienes asisten y compran sus cositas ahí (por supuesto, no me refiero a la morrita clasemediera que va y se “endroga” hasta el tope para aparentar que vive bien, sino ya saben ustedes a quiénes me refiero), para ver de dónde obtienen el dinero. La explicación marxista es muy divertida (i. e. la explotación, el plusvalor, la ganancia, la propiedad de los medios de producción, etc.). Pero la respuesta escabrosa, es decir, la que tiene que ver con lavado de dinero, el narcotráfico, la trata de blancas, etc., es todavía más graciosa. Ojalá y alguna autoridad se atreviera a seguir esa pista. Segurito que por fin, darían pie con bola. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5835020182045252849?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5835020182045252849/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5835020182045252849' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5835020182045252849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5835020182045252849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2009/01/se-hace-camino-la-andares.html' title='Se hace camino a (la) Andar(es)'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5496920120035003804</id><published>2008-12-29T13:24:00.001-06:00</published><updated>2008-12-29T13:24:37.849-06:00</updated><title type='text'>¡Feliz navidad!</title><content type='html'>&lt;p style="margin:0in;font-family:Calibri;font-size:11.0pt"&gt;¿Quiénes somos? Eso no importa. Somos nadie. O mejor dicho, somos todos: la maestra a la que le entregas a tus hijas por la mañana en la guardería; el joven al que le compras el diario los domingos; la "hija de papi" que sin matarse trabajando como tú, conduce el auto que nunca tendrás; la secretaria de tu jefe con la que coqueteas todo el tiempo;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;el conserje al que saludas con amabilidad pero que en el fondo te provoca asco; el vecino solitario que acaba de ocupar la casa en renta, al lado de la tuya. ¿Ves? No importa quiénes somos, porque estamos por todas partes.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Lo que vale la pena es que conozcas lo que hacemos. Si aún no has sabido de nosotros, paciencia, ya tendrás tu oportunidad. Te lo aseguramos. ¿Por qué estamos a punto de contarte esto? Es complicado. La respuesta inmediata es: porque podemos. Puedes pensar que lo hacemos por morbo. O que en nuestras palabras se oculta una intención malsana y perversa. Pero no. Nada más alejado de la realidad. De hecho, para nosotros es todo lo contrario. Más bien, piensa que lo que vas a leer es una especie de invitación. O mejor aún, un manual de instrucciones. Primero, aún cuando lo que está escrito aquí&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;tiene que ver con una colectividad muy concreta, es necesario señalar que no existimos como grupo. Prácticamente no nos conocemos. El único encuentro que tenemos ocurre en este día. Nada más. Ni antes ni después. No nos&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;telefoneamos. No nos escribimos correos electrónicos. Simplemente nos reunimos en el lugar de siempre. Y entonces comienza todo. Seguramente te preguntarás cómo es que podemos organizarnos sin establecer casi ningún contacto. Te sorprendería saber que hay otros mecanismos, al alcance de la mano, distintos a los tradicionales. En realidad,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;ponernos de acuerdo resulta bastante simple. Una vez juntos, el jefe en turno distribuye las tareas correspondientes: 1. Los que tienen más experiencia señalan en los mapas las distintas locaciones que habrán de visitarse. Esto debe estar listo antes del mediodía. Pareciera una tarea titánica, puesto que en la ciudad hay cerca de doscientos negocios que nos interesan. Pero bastan algunas llamadas para reducir la tarea. Lo que es cierto es que como cada vez somos más, y el número de establecimientos se ha incrementado en los últimos años, en ocasiones debemos dividirnos en hasta tres equipos. 2. A los que será su primera vez se les encarga que coticen, adquieran y transporten los arreglos florales hasta un punto intermedio, desde donde serán repartidas a los sitios determinados&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;con anterioridad (el dinero no es problema alguno, puesto que a lo largo del año cada uno hemos depositado cierta cantidad mensual en una cuenta bancaria, bajo el nombre de una empresa inexistente). Esta tarea debe completarse antes de que comience a oscurecer. 3. El resto de nosotros cumple una función sustancial: se apersona en los establecimientos, con el objetivo de generar un clima de confianza y familiaridad, para que en el momento decisivo no genere extrañeza nuestra presencia. Casi siempre vamos de dos en dos, pero nunca juntos. Una vez ahí, lo primero consiste en detectar a los principales dolientes. Esto no es difícil, puesto que en términos&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;generales, se aíslan, buscan un rincón solitario dónde rumiar su pena (hay que tener cuidado en no acercarse a los y las plañideras, quienes despliegan su supuesto dolor a berridos y sollozos. Ellos son peligrosos porque pueden pensar que estamos ahí para usurparlos, y son capaces de arruinar nuestra tarea. Ya nos ha pasado).&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Los saludamos, les ofrecemos nuestro más sentido pésame (casi siempre con una honestidad y una sinceridad brutalmente profunda). Después de los abrazos protocolarios, nos dedicamos a socializar discretamente, hasta mimetizarnos con el entorno. Buscamos averiguar el nombre del difunto o difunta, y las causas de su muerte. 4. Cuando comienza a oscurecer, debemos prepararnos para reaccionar de inmediato a la llegada de nuestros compañeros, quienes portan los arreglos florales. Esto es fundamental, porque dadas las circunstancias, no resulta extraño que un desconocido entre en cualquier funeraria sosteniendo un ramo de flores o una corona. Prácticamente al mismo tiempo, en todos los establecimientos mortuorios señalados en los mapas por los más experimentados, ingresan nuestros compañeros. Se acercan al féretro, colocan cuidadosamente el arreglo floral correspondiente, y se retiran del lugar con la misma discreción con la que entraron. Dada la cotidianidad del asunto, y si todo transcurre con normalidad, no debe haber reacción alguna por parte de los presentes. Luego de esperar los minutos suficientes para permitir que nuestros compañeros se alejen, mediante gritos y aspavientos llenos de genuina indignidad, hacemos notar que los listones o tarjetas que acompañan a los arreglos florales recién colocados junto al féretro dicen: ¡Feliz Navidad! 5. Finalmente, es preciso tomar nota para documentar las distintas reacciones de los presentes (las cuáles recorren un abanico que se extiende entre el estupor y el odio). Por último, éstas serán presentadas y sometidas a juicio frente al pleno del grupo. En ocasiones, las discusiones se tornan acaloradas, pero siempre son productivas. Una vez analizado y agotado el tema, leemos el acta que uno de nosotros ha redactado. Si se aprueba, fijamos el lugar para la reunión próxima; nos despedimos fríamente, deseándonos suerte y esperamos vernos el año entrante.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin:0in;font-family:Calibri;font-size:11.0pt"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5496920120035003804?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5496920120035003804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5496920120035003804' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5496920120035003804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5496920120035003804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/12/feliz-navidad.html' title='¡Feliz navidad!'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4761995634721081255</id><published>2008-12-26T07:49:00.000-06:00</published><updated>2008-12-26T07:52:25.367-06:00</updated><title type='text'>El sur</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SVThbmqotSI/AAAAAAAAAH8/9VtUeWewCcE/s1600-h/100_1510.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SVThbmqotSI/AAAAAAAAAH8/9VtUeWewCcE/s320/100_1510.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284096127164527906" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p   style="margin:0in;font-family:Calibri;font-size:11.0pt;"&gt;¿Cómo decirlo? ¿Cómo evitar adelgazar con palabras algo que fue tan enorme y que se experimentó en plural y prácticamente con todos los [pocos] sentidos [que aún me quedan]? A veces, comenzar por el principio resulta inadecuado para dar cuenta de los hechos. Escribir: "salí de vacaciones a Mérida" es insuficiente, porque obliga a pensar en una ida y una vuelta. Intentar establecer un orden, una sucesión de eventos, es un truco que nos ofrece la Razón para darle cierta cohesión al mundo al buscar sustraer la paja y el rastrojo: todo razonamiento evoca un proceso de domesticación de la realidad, un acto de selección y eliminación que pretende hacer visible lo esencial; poner de relieve lo importante. Así, intentamos imponerle un orden al caos que fluye frente a nosotros: asumimos que ocurre A y después B; y para que tenga lugar C se requiere, casi como un mandato divino, que antes hayan sido A y B. Si no, pos no. Pero es precisamente este acto de ordenamiento y disminución el que hace flaca toda pretensión narrativa. No permite reconocer que, en muchos sentidos, la ida también constituye un regreso y viceversa. ¿Por&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;qué no comenzar contando que los mojitos en el café La Habana fueron como arribar a un oasis que nos rescató del calor de las dos de la tarde? ¿Por qué tendría que empezar diciendo que el punto de partida fue Cancún y el &lt;span style="font-style:italic"&gt;cliché&lt;/span&gt; del turismo gringo (o agringado)? ¿Y que en medio estaba Valladolid o Chichén Itzá? Creo que más al orden temporal, valdría la pena acudir&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;a los sentidos y a cómo los recuerdos los van habitando. Así, tal vez sería más adecuado decir que Mérida sabe rico.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Que la ciudad invade la mirada y se escucha y se baila por las noches, envuelta en una tibieza que adormece pero que también invita al goce.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Mérida es la pura sabrosura. Tiene el alma vieja y el corazón nuevecito.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;Caminar por el Paseo Montejo (de día o de noche) da cuenta de la parte vibrante y moderna; visitar la Plaza Grande es como un ritual de evocación que seduce, una especie de nostalgia que permite deslizarse sobre la propia pátina del tiempo. Nada como una cerveza León terriblemente fría, en Los Almendros, luego de haber conducido all the way from Valladolid. Y la salsita de chile habanero omnipresente hasta en los bufetes. Qué risa. No sabían que éramos tapatíos/tijuanenses, y que como tales, necesitamos molcajetes llenos y no los minúsculos trastecitos en los que nos lo servían. Cada vez que pedíamos un refill de la salsera, el mesero en turno nos miraba entre sorprendido y divertido. No se explicaba cómo podíamos habernos acabado todo el contenido chilesco en un taquito.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p   style="margin:0in;font-family:Calibri;font-size:11.0pt;"&gt;Cuando uno piensa en Valladolid, casi por antonomasia se remite a Morelia. Pero hay otro Valladolid, una pequeñita ciudad heroica, tranquila y relajada; yucatana. Qué placer. Valió la pena haber "tocado de oido" la ruta. Así nos pudimos desviar a este lugar sin mayores dificultades. Fue una escala inesperada, no planeada, pero al final de cuentas, resultó una joya. Desde la calidez del personal de El Mesón del Marqués (y su restaurante increíblemente delicioso), hasta la arquitectura de la Catedral de San Gervasio, y el espeluznante monaguillo de cera que lo recibe a uno a la entrada; Valladolid invita al retorno. Dejar Guadalajara en medio de un brutal frente frío, para que un par de horas después Cancún nos recibiera con un calorcito&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de esos de los que se sienten cuando uno se desliza por el escote de la mujer amada… no tiene precio . A diferencia de Laclau (y aparentemente, a diferencia de Lanaila también), no soy un tipo al no le atrae el mar o la playa. Me da harta flojera asolearme; meterme en el caldo de humanos que implica una alberca, uf, ni por equivocación. Y el mar, pues de lejecitos. Pero esta vez, estuvo todo tan sabroso que bueno, di mi brazo a torcer: por supuesto, no me asolee, ni nadé en una alberca, y mucho menos me metí al agua del mar. Pero cómo gocé: desde el momento en que llegamos a registrarnos al hotel y pensamos que el taxista se había equivocado (yo soy mochilero y Laclau es medio gitana, así que no estamos acostumbrados a hospedarnos en sitios rebosantes de tanto lujo), hasta el hecho de que bastase con estirar la mano para que un mesero te pusiera una cerveza o una margarita en ella. Qué delicia. Si Mérida es la pura sabrosura, Cancún es la pura bebedera. Un detalle que me pareció genial durante todo el viaje. Me refiero al servicio. Veré si me puedo explicar. En todos los lugares a los que llegamos o en los que estuvimos, el servicio fue impecable. Pero lo que más me gustó fue la distancia con la que lo atienden a uno. En otros sitios de este país casi en ruinas, hay una familiaridad que a veces raya en la hipocresía. Siempre se intenta quedar bien con el cliente. Pero en Yucatán además de eso hay algo, una especie de frontera, de barrera que delimita claramente el papel del anfitrión y el del huésped. Lo sirven a uno de manera excelente. Pero desde una cierta distancia, y con una dignidad que sobrecoge en el mejor de los sentidos. Lo hacen sentir a uno a sus anchas. Fascinante. Hay tres cosas más: la cena romántica en el Trotters, las botanas en el Eladio's, y la vuelta por Chichén Itzá. Estos recuerdos son completamente míos y no quiero gastarlos. Y por eso, me los guardo. En otros capítulos ya iré desglosando más de nuestras vivencias por aquellos caminos del extremo sur. Hoy, ya se me hizo agua la boca nomás de estarme acordando. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4761995634721081255?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4761995634721081255/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4761995634721081255' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4761995634721081255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4761995634721081255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/12/el-sur.html' title='El sur'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SVThbmqotSI/AAAAAAAAAH8/9VtUeWewCcE/s72-c/100_1510.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3541203797557232516</id><published>2008-12-11T17:57:00.002-06:00</published><updated>2008-12-11T17:58:25.796-06:00</updated><title type='text'>¿?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SUGpAwqOj_I/AAAAAAAAAH0/GJERGFY_8xw/s1600-h/100_1112.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 206px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SUGpAwqOj_I/AAAAAAAAAH0/GJERGFY_8xw/s320/100_1112.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5278686068782043122" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y ¿cómo no voy a estar enamorado?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3541203797557232516?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3541203797557232516/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3541203797557232516' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3541203797557232516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3541203797557232516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/12/blog-post.html' title='¿?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SUGpAwqOj_I/AAAAAAAAAH0/GJERGFY_8xw/s72-c/100_1112.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3080923356702298091</id><published>2008-12-04T07:18:00.001-06:00</published><updated>2008-12-04T07:18:43.743-06:00</updated><title type='text'>Conversaciones</title><content type='html'>&lt;p style="margin:0in;font-family:Calibri;font-size:11.0pt"&gt;En cuanto llegó sacó dos six de la mochila. Eran Tecate. No mames. Qué asco. Pero bueno, eran chelas al fin y al cabo. Era viernes&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y ya estábamos a medios chiles. Como no queriendo, le pidió una cuchara al Pantano. ¿Una cuchara? Chale, para qué quiere una cuchara esta pendeja, pensé. Me reí solo. El güey fue a la cocinita del departamento, mientras yo le decía a la morra que sacara su magia. Tenía quince años, la mocosa, pero tenía buenos dealers. Primero no quería. Usté móchese mija. Luego se la reponemos. Nel. Neta, a mí me pagan el jueves, yo te rolo de la mía cuando compre. Pues te pones manso ese día. Oh, pues, saca. Nel. Tú saca, ándale. Pero me la reponen, cabrones. A güevo. La morra y yo extendimos tres líneas rete gordas en la mesa de centro. A ella le chasqueaba la lengua. Yo ni ganas tenía, pero la magia es la magia. Cuando llegó el Pantano, destapamos la primera ronda. Para entonces ya sonaba Napalm Death a todo lo que daba. El trago uno es la neta del planeta. Te hace pensar por qué te gusta la cerveza si verdaderamente sabe a mierda. Nunca he probado la mierda, pero segurito sabe al primer trago de chela. El trago dos es como la vida. Sigue sabiendo a mierda, pero le agarras el gustito. ¿Quieren ver mi nuevo tatuaje? -nos preguntó. A mí me daba harta flojera, porque estaba rete flaquita, la pobre. Pero valiéndole madre la balacera, se quitó la blusa. Tenía algo como un sol dibujado alrededor del ombligo. Se lo había hecho el Evil. Pinche enano cabrón, ni sabe tatuar el güey. Puras tintas corrientes usa. El Pantano le enseñó la gárgola que tenía en el brazo izquierdo. Yo me levanté la camisa para mostrarle que me había perforado los pezones. La morra se quitó los tenis. Le olían medio feo las patas. Agarró la cuchara y se sirvió con cuidado un sorbito de Tecate. Luego otro. Y otro. Y otro más. No mames, qué impaciencia. Pero la morra seguía en lo suyo. Bebió a cucharadas hasta que se puso hasta la madre. Nomás una se tomó. Para no hacerla de pedo, enrollé un billetito de a 100 y cada quien se sorbió su correspondiente raya. Puag. Estaba malísima. Pura pinche aspirina. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3080923356702298091?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3080923356702298091/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3080923356702298091' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3080923356702298091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3080923356702298091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/12/conversaciones.html' title='Conversaciones'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7093197090079571368</id><published>2008-12-02T10:31:00.003-06:00</published><updated>2008-12-02T10:33:21.536-06:00</updated><title type='text'>Para Navidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/STVjIYI6F2I/AAAAAAAAAG4/sR2ROvktzvQ/s1600-h/399229.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 117px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/STVjIYI6F2I/AAAAAAAAAG4/sR2ROvktzvQ/s320/399229.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5275231534104319842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sale compitas. Ahí se cooperan para mi regalo de navidad. Total, ni que estuviera tan caro. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://guitars.musiciansfriend.com/product/Dean-MLX-Electric-Guitar?sku=512913"&gt;http://guitars.musiciansfriend.com/product/Dean-MLX-Electric-Guitar?sku=512913&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7093197090079571368?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7093197090079571368/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7093197090079571368' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7093197090079571368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7093197090079571368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/12/para-navidad.html' title='Para Navidad'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/STVjIYI6F2I/AAAAAAAAAG4/sR2ROvktzvQ/s72-c/399229.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3515029496270347779</id><published>2008-11-23T23:35:00.000-06:00</published><updated>2008-11-23T23:36:12.761-06:00</updated><title type='text'>Conversación</title><content type='html'>&lt;p style="margin:0in;font-family:Calibri;font-size:11.0pt"&gt;Le decíamos el Chankra. Nunca supe por qué. Pero así le decíamos. Era medio gringo, el güey. Güero, de ojo azul y todo el pedo. Como que me acuerdo que tocaba chido la guitarra. Pero de todos modos me la pelaba. A veces le caía al cantón solo. Pero casi siempre iba con su morra. Linda o Lisa. Algo así, se llamaba. También estaba güerita y tenía lo justo. Era de buen ver y mejor tocar, según decía el Adrián, que también se la estaba pisando. Mientras nosotros poníamos los discos que me mandaba mi hermana de Europa, la vieja se salía al patio, y se sentaba en un rinconcito. Como que no le gustaba mucho el ruido. Sacaba una bolsita con mota y forjaba algunos joints. Luego los repartía entre todos. De cuando en cuando le daba una jalada al tabiro del Cadáver (quien era como la Paty Chapoy del underground local; se sabía todos los chismes de la raza). O a veces pedía las últimas tres. Pero casi siempre estaba silencita en su rincón.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Hasta que el Chakra se ponía bien loco y empezaba a hacerla de pedo. Me acuerdo que más de alguna vez le tuvimos que poner un putazo para que se alivianara. Ya cuando de plano estaba más necio que de costumbre, lo trepábamos a su Topaz rojo y se lo enjaretábamos a su morra. A la verga con ese güey. Yo no sabía que la morra estaba tan saica. Sí, le tiré el pedo una o dos veces. Pero nel, no amarró nunca. Pregúntenle al Anselmo, que siempre andaba conmigo para todos lados. Imagínense, en lugar de habérsela cortado al Chankra, me la hubiera arrancado a mí, la muy cabrona. Y lo peor es que lo dejó desangrarse al pobre pendejo. Yo fui días después a ver cómo había quedado el cuarto. No mames, pinche sangrerío. Dicen que el vato la perreó bien cabrón, y se arrastró por toda la casa. Andaba como siempre, hasta el queque de pasado. Quién sabe qué se había metido esa noche. O con quién se había metido. Pero los vecinos dicen que aullaba rete feo. Se le ha de haber pasado el efecto al güey, y entonces sí. A llorar se ha dicho. La neta, quién sabe qué pasaría. Yo creo que la morra le cayó en la matada, y aprovechó que el Chankra estaba tan apendejado que no podía meter ni las manos . Le despedazó la riata al pobre pinche gringo pendejo. Ni pedo. De todos modos me la pelaba tocando la lira, el güey. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3515029496270347779?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3515029496270347779/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3515029496270347779' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3515029496270347779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3515029496270347779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/11/conversacin.html' title='Conversación'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2305434429565128942</id><published>2008-11-21T05:25:00.000-06:00</published><updated>2008-11-21T05:26:09.026-06:00</updated><title type='text'>Musicosas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;En el principio fue la música. Acto de creación fundamental, toda arquitectura sonora se transmuta en verbo. Construye y al mismo tiempo es construida por quien la escucha, por quien la ejecuta, por aquel que la padece o la goza. Reflexividad esencial que ilumina y ensombrece; juego de espejos, letanía vital de ausencias, sonidos y silencios. Nietzsche fue quizá el primero que entendió el acto musical en su justa dimensión, al sugerir que la vida sin música era un error. De hecho, le otorgó a esta actividad un estatus cuasi divino al colocarlo entre aquellas prácticas que distinguen al ser humano del resto de los animales. Habría que llevar el argumento hasta sus últimas consecuencias, y postular que el origen de la vida misma es musical. Sin duda, una arqueología genealógica impensable encontraría que cualquier horizonte aural encuentra su punto de partida justo en el primer par de latidos. Tam tam primigenio que evoca un punto de fuga antiquísimo, cuando el primer hombre (o con seguridad, la primer mujer) golpeó dos rocas, o un madero hueco, intentando imitar aquello que sonaba dentro de su ronco pecho. Y descubrió el ritmo. Quizá después vendrían las primeras notas, guturales, emanadas de los intentos de aquella imaginaria mujer por imitar el entorno, y dotar de sentido aquello que en el futuro sería capaz de condensar y contener en sí todas las cualidades: alegría, tristeza, furia, ingenuidad, estupidez, nobleza, amor y muerte. Banda sonora del adn. Largo, caótico y reticular camino el que se ha recorrido desde aquel primer tam tam hasta hoy, donde hay tantas músicas como sujetos.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;No cabe duda: si en el principio fue la música, el final tendrá que ser, también, musical. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2305434429565128942?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2305434429565128942/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2305434429565128942' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2305434429565128942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2305434429565128942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/11/musicosas.html' title='Musicosas'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5626410942746727453</id><published>2008-10-12T14:15:00.002-05:00</published><updated>2008-10-12T18:28:51.525-05:00</updated><title type='text'>Es la estupidez ¡economistas!</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hasta hace unos días, el discurso de nuestras autoridades hacendarias en torno a la severa crisis que atraviesa prácticamente a todos los mercados financieros del orbe, giraba alrededor de sendas invitaciones a la calma. Agustín Carstens, economista, Secretario de Hacienda y —¡aguas!— prestigioso &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Chicago boy&lt;/i&gt;, insistía a diestra y siniestra que las finanzas mexicanas estaban más sanas que nunca. Si la economía estadounidense llegaba a padecer algún «catarro», aquí, en México, a lo mucho nos daría una ligera comezoncita en la nariz. Si allá les atacase una «pulmonía», aquí apenas tendrámos una molesta «moquera», pero nada más (véanse por ejemplo las optimistas declaraciones que hizo el Secretario por allá a principios de año, en el contexto de la LXX Convención Bancaria, efectuada en Acapulquito, donde citaba a Séneca y toda la cosa). Frente al inminente desastre, la ciega actitud coloradochapulinezca de los encargados de las finanzas públicas (como casi siempre, cuando de materia política se trata) indicaba: «que no panda el cúnico, todo está fríamente calculado». Pero resulta que el supuesto catarro no era tal, sino que se habían confundido los síntomas. Aquello que se pensaba una gripe común, no era sino un pandémico dengue hemorrágico: los principales mercados bursátiles comenzaron a experimentar fuertes dolores de cabeza, fiebres, vómitos, y terribles dolores. Los otros, los que no son tan principales, empezaron a sangrar fatalmente desde dentro. Así, entre el 7 y el 8 del presente mes, el pesote mexicano tuvo una devaluación de casi 30 % frente al dólar (pasó de poco más de once a mucho más de catorce pesos por cada billete verde). &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Zap. Pum.&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Crack.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;Como era de esperarse, las alarmas saltaron por todas partes. Y como en un guión escrito por Chespirito, de la noche a la mañana el peso se había desplomado, por lo que el gabinete económico tuvo que reunirse con carácter de urgente ante la agudización de la crisis, para tomar medidas emergentes. Seguramente los pasillos de las oficinas gubernamentales eran un correr desaforado de gente, gritando ¡&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;código &lt;/i&gt;azul, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;código azul&lt;/i&gt;! (no es referencia partidista, sino de emergencia médica). Al final de cuentas, Carstens y Guillermo Oritz, gobernador del Banco de México, anunciaron en conferencia de prensa conjunta que se había errado (sobre todo el voluminoso Secretario) por completo en el diagnóstico. La cosa estaba que ardía. Así que fue necesario subastar una cantidad obscena de dólares (casi 9 mil millones de dólares, en lo inmediato) para contener en la medida de lo posible la caída cambiaria; se tuvo que corregir el Presupuesto de Egresos con cifras más conservadoras, acordes al brutal desmoronamiento financiero mundial; en consecuencia, la Ley de Ingresos de 2009 tendrá que reducirse en aproximadamente 50 mil millones de pesos (y quizá tenga que reducirse aún más, por el desplome del precio del barril de petróleo). No obstante, y como correlato cómico, Felipe Calderón anunció que ningún mexicano tendrá que «apretarse el cinturón». Para ello ha presentado ante el Congreso una serie de propuestas encaminadas a “…preservar la planta productiva, estimular el crecimiento económico y evitar la pérdida de empleos”. Desde luego, frente a tales palabras, no queda más que sentir un profundo temor. Ojalá y no se le ocurra decir que defenderá al peso como un perro. Eso sería, ahora sí, el empezose del acabose. Finalmente, como dato curioso: ¿no se supone que estos aspectos deberían ser ejes cruciales para el desempeño de su gobierno? Si apenas en estos días pasó esas propuestas ¿qué ha estado haciendo entonces el Sr. Felipe durante su mandato? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;En fin, hoy, el pronóstico es reservado. Y todo aquel que haya tenido a un ser querido enfermo, en estado crítico sabrá, sin duda, lo que eso significa. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5626410942746727453?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5626410942746727453/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5626410942746727453' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5626410942746727453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5626410942746727453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/10/es-la-estupidez-economistas.html' title='Es la estupidez ¡economistas!'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7183413298966086111</id><published>2008-10-08T21:58:00.004-05:00</published><updated>2008-10-08T23:06:43.571-05:00</updated><title type='text'>¿Espurio?</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:14px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El pasado 3 de octubre, en las instalaciones de Palacio Nacional, Felipe Calderón entregó el Premio Nacional de la Juventud a poco menos de una veintena de jóvenes destacados, originarios de todo el país. En medio de su discurso, el mandatario se vio interpelado por una voz que, desde el fondo del lugar, le gritaba a todo pulmón: ¡espurio! A Felipe no le quedó más remedio que irse convirtiendo en Felipito, encajar el acto, tragar saliva y acudir al gastadísimo argumento que sugiere que la libertad de expresión es uno de los valores fundamentales de un régimen democrático como el nuestro ¿?. Más aún, hizo uso del recurso brutalmente barato de comparar el contexto actual con lo que ocurrió hace cuatro décadas, allá en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco. Instantes después, a manera de respuesta a la imbecilidad calderonista, otro de los jóvenes premiados le increpó un par de severísimos y precisos: ¡no hay libertad! Acto seguido, el Estado Mayor Presidencial procedió a sacar a rastras del lugar a quienes interpelaron al autoritario, perdón, a la autoridad constitucional. Momentos después, Andrés Gómez Emilsson, uno de los galardonados/protagonistas del zafarrancho, era subido a una patrulla, y llevado al Juzgado Cívico 33, en alguna delegación defeña, ante las protestas de amigos y familiares.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="mso-bidi-;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;¿Por qué este evento es más que una bonita imagen que habrá que conservar en el anecdotario nacional, tan lleno de frivolidades? Hay cuando menos dos factores que obligan a reflexionar detenidamente acerca de este asunto. El primero, más inmediato, radica en que se pone de relieve una brecha enorme, una falla sustancial, que ilumina al verdadero rostro del régimen: por una parte, se tiene un evento, una puesta en escena, en la que en el nivel discursivo Calderón alude a la libertad de expresión, a la presencia de una esfera pública abierta y transparente, que permite la expresión democrática de las ideas. Dibuja, pues, un país ideal, bucólico. Por otro lado, en la práctica, lo que se observa es que frente a la más mínima interpelación, el cuerpo de seguridad que rodea al presidente se vuelca para protegerlo del “peligrosísimo” alcance de las palabras de los jóvenes que le espetaron en el rostro su sentir. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Sin duda, el hecho es un excelente correlato de la Ley Big Brother (véanse las reformas a la Ley de Telecomunicaciones aprobadas por el Senado, a partir de las cuales se posibilitará la creación de un registro de usuarios de telefonía móvil, que permitirá grabar y mantener un registro de cada una de las conversaciones que usted sostenga en dicho aparatito). Desde la perspectiva gubernamental, tanto la reacción de censura contra la libre expresión de las ideas como la búsqueda de un control totalitario de un medio de comunicación fundamental, encontrarían una justificación en los altos índices de criminalidad, y en el clima de inseguridad que atraviesan la geografía del país. De ahí a solicitarle amablemente a la ciudadanía que ceda íntegramente todos sus derechos políticos…sólo hay un pequeño paso. ¿Cómo denominar a un gobierno con estas características? «Espurio» es un adjetivo que se queda terriblemente corto. ¿Qué tendríamos que gritar para lograr dimensionar la magnitud totalitaria del régimen? ¿Habrá algún ejemplo en la historia reciente que nos ofrezca pistas para responder a dicha interrogante? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El segundo elemento que invita a pensar &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;con mayor detenimiento el acto realizado por los jóvenes premiados se encuentra en las reacciones que suscitó (y que seguramente seguirá suscitando) entre las «buenas conciencias». Un buen indicador de dichas reacciones se encuentra, como siempre, en la columna denominada &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Interludio, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;escrita prácticamente a diario, por Román Revueltas Retes, en el diario Público-Milenio (ubicada donde debe ir: como gónada de can, hasta atrás, en la última parte del diario). En la edición del 6 de octubre, el digno representante de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;les&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;bonnes conscience&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;s&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;tituló su columna “Descalificar por descalificar”. Ahí escribe: “Es nefasta, para la vida pública de un país como el nuestro, la postura de esos izquierdosos impugnadores de la realidad que, en un afán de descalificar al «sistema» repudian cualquier matiz y gradación para ofrecer una visión absoluta de las cosas, una perspectiva que no distingue adjetivos ni reconoce logros, un enfoque inescrupuloso por principio que, de manera interesada, fusiona delitos menores y hecatombes planetarias para cocinar un indigesto revoltijo de generalizaciones abusivas. Eso sí, saben sacar buen provecho de esa libertad que, para mayores señas, permite que un par de mocosos majaderos puedan plantar cara al mismísimo presidente de la República”. Qué hilaridad. Qué risa. Qué impudor el de Revueltas. Debo decir que l&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;eo la mencionada columna porque me produce un placer morboso. La mayor parte de las veces me provoca ternura su candor. Otras, sus escritos me generan verdaderas carcajadas, porque no me cabe en la cabeza que alguien (aparte de mí) pueda ser tan ingenuo, y además, atreverse a hacer del dominio público sus… ¿cómo decirlo para que no suene tan despectivo? En fin, el eje argumental del texto de Revueltas radica en torno a una enumeración ociosa de la serie de supuestos “cambios” que, desde la altura de sus miras, le indican que vivimos en un país generoso y democrático. Sería igualmente ocioso (aunque perfectamente posible) refutar cada uno de los elementos del listado de transformaciones que, según Revueltas (qué apellido tan más irónico ¿no?), demarcan el presente mexicano. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'lucida grande';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Más bien, a estas alturas, es fundamental reconocer que, pésele a quien le pese (a mí más que a nadie), tiene razón el columnista cuando dice que las cosas han cambiado radicalmente en nuestro país. Donde yerra terriblemente, donde en realidad se pone de manifiesto su profunda [palabra autocensurada por no ajustarse a las buenas costumbres ni al lenguaje decoroso] es al no reconocer que en países como el nuestro, las cosas cambian solo para permanecer iguales. Habría que atreverse a poner el dedo en la llaga y afirmar que la democracia es, precisamente, el centro ausente de la ontología política mexicana. ¿Será que el país ha muerto ya hace tiempo y no somos sino los gusanos que pululan por el cadaver? So fucking sad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7183413298966086111?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7183413298966086111/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7183413298966086111' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7183413298966086111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7183413298966086111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/10/espurio.html' title='¿Espurio?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5194588413769459331</id><published>2008-09-28T12:51:00.002-05:00</published><updated>2008-09-28T12:52:43.561-05:00</updated><title type='text'>Big Brother</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Hace un par de semanas, justo un día después del atentado en la capital michoacana, discutir el tema con mis alumnos era más que obligado. Desde luego, se pusieron de relieve sentimientos como la indignación, la impotencia y el hartazgo. No obstante, hubo un acuerdo fundamental: era preciso conservar la calma y no dejarse arrastrar por el miedo. Se requería actuar y analizar los hechos con la cabeza fría. Es evidente que acto violento realizado por sicarios de poca monta, en Morelia, es de una magnitud enorme, y hace eco en diversos niveles. Por supuesto, en lo inmediato, ha transformado por completo las vidas de las familias de las ocho personas que, sin deberla ni temerla, perdieron la vida en medio de la más patriótica de las celebraciones. Para esas familias —al igual que para las de los más de 130 heridos— ya nada será igual. Las nociones de “festejo”, “independencia”, etc., habrán adquirido otro significado. Para esas familias, el nacimiento de nuestra nación equivaldrá a la muerte de sus seres queridos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;                &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;En la dimensión social del asunto, la cuestión se torna, si esto es posible, aún más terrible. El acto violento cumplió con creces su objetivo, puesto que durante los días siguientes al 15 de septiembre moreliano, la sensación de inseguridad con la que ya vivíamos los mexicanos adquirió tintes dramáticos: cualquier espacio público era visto como un blanco viable, y nadie estaba a salvo. Más que una escalada brutal de la violencia, fuimos testigos de un salto cualitativo en el que se cruzó una línea fundamental: se quebró la frontera que circunscribía los actos violentos a una esfera en la que prevalecían los ataques entre cárteles que buscaban la dominación territorial y/o que se sentían amenazados por la “acertada” estrategia gubernamental en contra del crimen organizado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;                &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Esto nos lleva a la esfera de lo político. Desde dicha esfera se han sostenido dos argumentos principales. Por una parte, se asegura(ba) que los actos más violentos de los que nos enteramos a diario en los medios estaban muy delimitados, y eran atribuibles a una serie de ajustes de cuentas entre los distintos grupos que se disputan el control de un territorio. Por otra parte, también se planteaba que el saldo dejado por la guerra en contra del crimen organizado era positivo. Sin embargo, el atentado del 15 de septiembre pasado ha derrumbado por completo ambas hipótesis. El mensaje derivado del acto es más que explícito: no es gratuito, ni al azar, que el brutal ataque a la sociedad civil haya sido en el estado natal del presidente. Tampoco es casual que las víctimas hayan sido ciudadanos “de a pie”, ni que el ataque haya sido desplegado sin discriminar género o edad. Finalmente, la fecha en la que el atentado fue realizado es por demás significativa. En conjunto, estos factores invalidan por completo cualquier voz triunfalista que pudiera surgir de las filas gubernamentales. Aún hoy, en que supuestamente se ha atrapado a los perpetradores del atentado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style=""&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;                &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Por último, más arriba sugería que era preciso no dejarse arrastrar por el terror. El miedo tiende a nublar la visión, y orilla a los sujetos a cometer actos que en otras circunstancias hubieran sido impensables. Veamos: en días pasados, en el Senado de la República se aprobó la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones, en la cual se ordena la integración del registro nacional de usuarios de teléfonos celulares. La mencionada iniciativa obliga a llevar un control estricto de todos los teléfonos móviles. En otras palabras, se establecerá una vigilancia y un registro sobre las llamadas y mensajes que uno emita desde estos aparatos. Aparentemente, esta medida tiene un alto grado de aceptación entre la ciudadanía. No obstante, en este punto vale la pena tener presente que en situaciones similares, los gobiernos de (ultra)derecha han buscado justificar el endurecimiento de sus políticas. Vigilar y controlar los medios de comunicación es un primer paso. Aceptarlo sin oponer resistencia, es un producto del miedo. Espero equivocarme de manera rotunda en lo que voy a sugerir. Lo deseo fervientemente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Pero a partir de la escalada brutal de la violencia a la que estamos sujetos todos, el Estado ha tendido, precisamente, a endurecer sus prácticas. La aprobación de la citada Ley así lo pone de relieve. En última instancia, la estrategia de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;declarar un estado de excepción, que ponga en suspensión los derechos civiles constitucionales, no parece tan lejana. Yo no quiero estar bajo la vigilancia constante del Big Brother. Esto es aún más espeluznante que el terrorismo en sí. No hay que olvidar que en otros regímenes, el Estado ha encontrado en situaciones similares a la nuestra la vía más adecuada para legitimar y justificar una represión brutal en contra de la libertad de expresión. Hoy son los teléfonos celulares. ¿Y mañana? ¿Se criminalizaría la disidencia? ¿se atentaría contra la libertad de asociación? ¿se buscará eliminar la diferencia? No cabe duda que, parafraseando al buen Borges, hoy, vivir en México equivale a un enorme acto de fe. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5194588413769459331?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5194588413769459331/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5194588413769459331' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5194588413769459331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5194588413769459331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/big-brother_28.html' title='Big Brother'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-75249964991982804</id><published>2008-09-22T17:29:00.000-05:00</published><updated>2008-09-22T17:30:11.887-05:00</updated><title type='text'>Muy cierto</title><content type='html'>A estas alturas, es cada vez más cierto que vivir en México es un profundo acto de fe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-75249964991982804?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/75249964991982804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=75249964991982804' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/75249964991982804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/75249964991982804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/muy-cierto_22.html' title='Muy cierto'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-757557316953813668</id><published>2008-09-21T20:59:00.001-05:00</published><updated>2008-09-21T21:00:28.602-05:00</updated><title type='text'>Sariñanazo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Desde el comienzo fue algo fuera de lo común. Pero definitivamente el final fue de película, una odisea con todas sus letras. Hace un par de meses Laclau llegó con la sorpresa de que había comprado un par de boletos para ir al concierto de Ximena Sariñana. Los había adquirido en línea, así que había que ir a canjear el comprobante por unos boletos “de carne y hueso”. Hace una semana andábamos por el centro y ella decidió, como si nada, meterse a Botas los Potrillos porque ahí vio un módulo de Ticketmaster. Por supuesto, yo me quedé afuera, porque me salen ronchas con ese tipo de lugares. Aunque después me di cuenta que debí haber entrado, porque el atuendo de las dependientas consiste en unas chiqui-minifaldas que les llegan, cuando mucho, al cuello. Pero ni modo, cuando me di cuenta de ello, Laclau ya venía de salida con los boletos en la mano, y una sonrisa de satisfacción pintada en el rostro. No está de más aclarar que a quien le gusta la Sariñana es a mí (no, no me da vergüenza admitirlo, y las razones particulares de este placer culposo ya las expuse hace unos días aquí mismo), y Laclau se puso bella con el detallazo de los tiquetes. Así que, la verdad sea dicha, yo tenía un par de meses saboreándome el dichoso conciertito. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;Luego de presumirle a cuanto se me atravesaba enfrente que Laclau y yo iríamos a ver a la Sariñana (y por supuesto, de recibir las críticas y mentadas correspondientes), se llegó el día. El concierto estaba programado para comenzar a las 20:30. No obstante, en el boleto había una nota aclaratoria que señalaba que la última persona entraría, a lo sumo, 15 minutos antes. La cómplice y yo nos pusimos de acuerdo para dejar a Lanaila en casa de su abuelo, o sea, mi jefecito, bajo sus diligentes cuidados, y los mimos del G. Yo me saldría del trabajo e iría a casa para recoger biberones, pañales, leche, y demás aditamentos necesarios para disminuir los decibeles berrinchescos de la heredera. Porque ha desarrollado un carácter igualito que el de su madre, y cuando se emberrincha, lo mejor es tirar pa’l monte (segurito voy a pagar caro este comentario). El caso es que a las cinco y media de la tarde ya estaba yo en casa del abuelo, a la espera de que llegara la cómplice. Para entrar en calor, mi Ghermano me regaló una cervecita que acepté de buena gana. Mientras brindábamos, sonó el celular. Era Laclau para avisar que ya se dirigía a mi hogar paterno. Me pedía que estuviera listo, porque el plan consistía en ir a tomar un café o una michelada en algún lado, previo al concierto. Total, teníamos tiempo. Qué iluso. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;Comenzó a llover, como otros tantos días. No me preocupé. Pero pasaron dos horas y nada. De Laclau, ni sus luces. Intentamos comunicarnos con ella desde tres celulares diferentes, y nada (extrañamente, como casi nunca, el mío tenía crédito, pero como casi siempre, no enlazaba). Finalmente, cerca de las ocho, entró una llamada: Laclau estaba encharcada en la Av. Lázaro Cárdenas. Yo de inmediato pensé y dije, en el más puro y elegante castellano: ¡Ya valió madre! No hace mucho, de regreso de León, estuve cinco horas parado en esa maldita avenida, debido a las grandiosas obras de recolección de aguas pluviales, y a la magnífica labor de planeación urbana que llevan a cabo nuestras honrosas autoridades. Casi dos meses saboreando el concierto; tanta presunción entre conocidos y desconocidos; tanto recomendar el disquito de la Sariñana; y nada. Todo se iba al drenaje, literalmente. Eran las ocho diez cuando a Laclau se le ocurrió comunicarse de nuevo para sugerir que nos encontráramos en otra parte, cerca del Teatro Diana. Yo, marcado por una estela de frío pesimismo, dije que sí. Le dije al G que me acompañara, por si por alguna extraña casualidad, lográbamos llegar a tiempo al lugar. El plan era cambiar de carro el asiento de Lanaila, así, mientras Laclau y yo veíamos el modo de entrar al Diana, el G se traía a Lanaila a hacer sus piruetas a la casa del abuelo. Pues bien, íbamos por Av. Alcalde a una velocidad más o menos aceptable. Hasta que llegamos a la altura de El Santuario. Ahí, una vez más, acudí a mis casi tres décadas de preparación académica para decir: ¡Puts, ya valió madre! Desde esa zona y hasta llegar al SevenEleven de El Parque Agua Azul (ese era el punto de reunión), conduje a vuelta de rueda. El G, como era de esperarse, se iba destornillando de la risa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;Por fin llegamos. Eran las 20:50 de la noche. Yo ya había dado por perdido el asunto, y tenía la esperanza de que por lo menos, Laclau me invitara una cena más o menos agradable en algún sitio decente. Pero ella no. Implacable, como es, no se dio por vencida. Decía: “hasta que el cabrón de la puerta me diga que no puedo pasar, entonces veo que lío armo. Pero mientras no te des por vencido, #### (aquí va el nombre secreto con el que me nombra; obviamente no lo voy a revelar)”. Yo entré al Seven a comprar un café. El G se seguía burlando de mí y de mi desgracia. Y Laclau no aparecía. Un rato después llamó para decir que iba por Av. Federalismo, a la altura de la calle Hospital. El tráfico estaba insufrible. O sea, le faltaba un buen para aparecerse por ahí. En el teléfono, allá al fondo, se escuchaba el llanto de Lanaila. Pobre, debe haber estado harta de tanto andar en el auto. Finalmente, cerca de las diez, vi las inconfundibles luces de “La bala”, el septentrional carrito de Laclau. Yo, más sosegado, ya había aceptado el hecho de que me perdería el concierto. “Ándele guey, por presumido”, pensé (hasta en mi Nick del msn tenía escrito: hoy: Ximena). “Ni modo”. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Pero la cómplice estaba decidida. Cuando se bajó de su auto sólo dijo: “necesito cinco minutos, estoy hasta la madre”. Entretanto, el G y yo extrajimos de La Bala a la heredera, y la subimos al Imóvil. Laclau todavía tenía un ligero rayo de esperanza. Yo, como siempre, hacía juego con el clima imperante y tuve que ser llevado casi a rastras.&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Calibri; font-size: 15px; "&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Calibri; font-size: 15px; "&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt; &lt;/span&gt;Afuera del Diana no había Valet Parking. Laclau se bajó a preguntar que qué pex. Le dijeron que el toquín recién había comenzado, que todavía faltaba cerca de una hora para que se terminara. Buscamos estacionamiento y, por fin, entramos. El lugar, como era de esperarse, estaba repleto de morritos. En cuanto nos sentamos, yo puse mi cara de circunstancia, como si estuviese ahí a fuerza, para que la gente pensara que quien realmente iba a escuchar a la Sariñana era Laclau. De la música no voy a hablar. Esa me la guardo para mí. Lo cierto es que toda la odisea valió la pena. Aún la profunda empapada que nos pusimos a la salida. Definitivamente, lo volvería a repetir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-757557316953813668?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/757557316953813668/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=757557316953813668' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/757557316953813668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/757557316953813668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/sarianazo.html' title='Sariñanazo'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7741626876849839487</id><published>2008-09-17T10:47:00.001-05:00</published><updated>2008-09-17T10:47:59.519-05:00</updated><title type='text'>¡Renuncia ya, Felipe!</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es indignante. No. Esa palabra es insuficiente. Me da rabia. Siento una profunda impotencia y no sé exactamente cómo expresarla. Lo único que se me ocurre es pedirte tu renuncia. Si tuvieras un poco de vergüenza, deberías desistir del cargo inmediatamente. Durante toda tu campaña para llegar a la presidencia de la nación, postulaste como eslogan que tú no tenías las manos sucias, a diferencia de los otros candidatos. Lograste la silla presidencial, dejando detrás de ti a un país divido en dos, así como una severa crisis institucional. Luego de un año de tu gobierno, los resultados de tu desempeño han sido poco menos que mediocres. Uno de tus frentes más amplios consistía en el combate frontal al crimen organizado. Pretendías, cuando menos, reducir los índices de criminalidad y violencia que azotan al país. ¿Cuáles han sido los resultados? Prácticamente ninguno. Aseguras que vas ganando la batalla contra la delincuencia, pero lo que ocurre en las calles indica lo contrario. Hasta el día de ayer, podías argumentar que la violencia tenía lugar en una esfera bastante delimitada, y que estábamos siendo testigos de una serie de ajustes de cuentas entre cárteles. Tanto las ejecuciones como gran parte de los actos criminales tenían que ver con la lucha por el poder, y los ciudadanos estábamos fuera; no corríamos peligro. Sugerías que cada acto violento no era sino la reacción normal del crimen organizado, puesto que sentían sus filas debilitadas. Pero ¿cómo interpretas el mensaje de ayer? ¿Acaso no es significativo que haya sido precisamente en tu estado natal? &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El contexto ha cambiado por completo. Hasta ayer podías seguir asegurando, dudosamente, que tenías las manos limpias. Hoy, están terriblemente manchadas con sangre inocente. Tú, y nadie más que tú, eres el culpable de la situación que atraviesa nuestro país. Tu incapacidad y tu falta de autoridad han provocado que ahora tengamos miedo hasta de salir a la calle. Pides que estemos juntos, que nos unamos y participemos en el combate a la violencia. Eso equivale a deslindarte de la responsabilidad que te corresponde. Desde luego, yo denuncio. Cuento con el valor civil y ciudadano para hacerlo. Aún cuando el sistema judicial tenga tantas grietas y fallas, al grado de que muy apenas una de diez denuncias logra su cometido. Pero no estoy dispuesto a tomar un arma para defender a mi familia. Ese es precisamente el papel del Estado: garantizar mi seguridad. En la medida en que eso no se cumple, las instituciones se erosionan, decaen. Tú, como representante máximo del Estado, has fracasado. Has demostrado ser incapaz de cumplir siquiera con las funciones más básicas que te fueron encomendadas. Insisto, si tuvieras un poco de dignidad, ya hubieras presentado tu renuncia. ¿Con qué cara puedes seguir ocupando un puesto para el cual no estás preparado? Un discurso, por más agitado y alentador que sea, no deja de ser sino un discurso. En otras palabras, sólo acentúa más tu incapacidad para dirigirnos. Frente a lo que ocurrió en Michoacán, no hay palabras que valgan. Pregúntale a los afectados, para que veas cuál es su opinión. A partir de hoy, y hasta el día en que renuncies (porque no tienes otra salida digna) te hago responsable de lo que me pueda ocurrir a mí y a mi familia. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7741626876849839487?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7741626876849839487/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7741626876849839487' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7741626876849839487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7741626876849839487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/renuncia-ya-felipe.html' title='¡Renuncia ya, Felipe!'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3779369298421695671</id><published>2008-09-16T01:37:00.006-05:00</published><updated>2008-09-16T14:17:02.349-05:00</updated><title type='text'>¿Viva México?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SNAGGciNv7I/AAAAAAAAAE0/6Lr47JPLGTY/s1600-h/DSC00868.JPG"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SNAGGciNv7I/AAAAAAAAAE0/6Lr47JPLGTY/s320/DSC00868.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246700273695309746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;El otro día me preguntaban si este 15 de septiembre iría a la Plaza de Armas, allá en el centro de la Ciudad, a «dar el grito». Por supuesto, contesté que de ninguna manera. Asombrado, mi interlocutor me inquirió: —qué, ¿acaso no eres mexicano? Pinche malinchista, me dijo. Como era de esperarse, el hígado comenzó a retorcérseme; me salió espuma por la boca y empecé a vomitar palabras: —¿qué estupidez es esa?, le espeté en el rostro. —¿Acaso no te das cuenta, imbécil? Cada que “celebras” una fecha como ésta, lo que haces es poner de relieve la falta de interés que te provoca el tema en turno, el resto de los 364 días. En la medida en que conmemoras asuetos como el de hoy, sólo legitimas tu profundo desinterés y exhibes la más pura barbarie. Me refiero a días como el 10 de mayo, el 14 de febrero, y tantos otros. Aparte del día de hoy ¿qué tantas fechas le dedicas a reflexionar acerca de lo que está ocurriendo en el país? (o qué tanto te interesas por tu madre o tu pareja) ¿Cuánto tiempo inviertes informándote, haciendo algo, para que el próximo año tengas una nación en la cual puedas «pegar de gritos»? ¿Qué vas a hacer después de que se termine el festejo en el zocalito tapatío? ¿Vas a regresar a tu casa, para aventar balazos al aire? ¿Esa es la forma de demostrar que eres mexicano?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Es más ¿sabes qué es lo que se festeja el día de hoy? ¿Quiénes fueron los involucrados? ¿Tu razonamiento te permite entender que estamos, precisamente, en una encrucijada histórica gravísima en la que una vez más la soberanía y la independencia están en juego? Si lo entendieras, si tuvieras un poquito de dignidad, no irías a hacer el ridículo, ni le harías el caldo gordo al gobernador piadoso.&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6730072&amp;amp;postID=3779369298421695671#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=" Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;font-family:&amp;quot;;font-size:11pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Pendejo. A mí no me vengas a enseñar patriotismo. Fíjate bien cuando señales con el dedo. Aquí, el único malinchista eres tú.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6730072&amp;amp;postID=3779369298421695671#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=" Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Uts. Ya me imagino al hipotético lector o lectora de este texto. De segurito no me va a bajar de revoltoso pe-erredista o algo peor. De una vez me deslindo: yo soy hombre, no payaso. A mí me interesa la izquierda, no sus patéticos remedos ni sus pantomimas vacías. ¿Va?&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3779369298421695671?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3779369298421695671/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3779369298421695671' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3779369298421695671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3779369298421695671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/viva-mxico.html' title='¿Viva México?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SNAGGciNv7I/AAAAAAAAAE0/6Lr47JPLGTY/s72-c/DSC00868.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2212582672109218305</id><published>2008-09-10T23:02:00.002-05:00</published><updated>2008-09-10T23:26:17.937-05:00</updated><title type='text'>Muy cierto</title><content type='html'>La vida es una enfermedad terminal. En este sentido, sólo hay dos tipos de personas: las muertas y las que se están muriendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2212582672109218305?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2212582672109218305/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2212582672109218305' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2212582672109218305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2212582672109218305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/muy-cierto.html' title='Muy cierto'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3760030419921105499</id><published>2008-09-09T10:48:00.003-05:00</published><updated>2008-09-09T19:01:19.019-05:00</updated><title type='text'>De trip(a)</title><content type='html'>Laclau y yo  tenemos la costumbre [nada benéfica para nuestros bolsillos] de explorar la ciudad para buscar un restaurante, fonda, local, puesto, o puestito  en el que no hayamos comido antes. Procuramos dedicar por lo menos un día de la semana a esta actividad. A veces nuestra guía es algún suplemento gastronómico de esos que publican los diarios locales. Otras, nos dejamos llevar por el instinto o la intuición: simplemente nos trepamos al carro y conducimos sin rumbo fijo hasta ver algún lugar que nos atraiga. Así, hemos “descubierto” algunas joyitas alimentarias, como cierto puesto de menudo allá por el Mercado de Abastos. Yo no soy un gran fan de este platillo, pero la verdad es que valieron la pena los veinte minutos que tuvimos que esperar para poder conseguir una silla (por cierto: no es aconsejable llevar carriola). Aparte de las tortillas recién hechas, el exquisito picante, y la sazón de la cocinera, el sabor del menudito se adereza con una atmósfera repleta de gritos, música, gente, colores, olores, etc. Podría afirmar que esto, es decir, que la circunstancia y el contexto ejercen un efecto fundamental en la determinación del gusto, ocurre en infinidad de establecimientos. Mi voluminosa panza, eco de una vida dedicada a los menesteres de la degustación, me autoriza a aseverar lo anterior. Así, por ejemplo, podría mencionar los tacos campechanos hechos por las mágicas manos de Doña Mary, allá por la casa de mi padre;  o la famosísima catedral de la birria, ubicada en la zona del aeropuerto; o el requesón que sirven como botana en las carnes asadas, allá por la misma zona; o las tostadas de ceviche de aquel local rinconero en Chapala; o el coctel campechano (camarón y pulpo) que sirven más acá, cerca de la Basílica, en Zapopan; o el platón de carnitas y queso fundido de aquella cantina, también zapopana, donde sesionaba El Club No Tan Secreto de la Araña Capulina, para conspirar contra el mundo. &lt;br /&gt;También así, por pura intuición, nos ha tocado visitar lugares “más decentes”, como ese restaurante argentino que está por la calle Ladrón de Guevara, o este otro italiano, que está sobre Av. México, casi en esquina con Yaquis.  En ambos se sirven platos abundantes, generosos, y se bebe bien. Muy bien. A veces, hasta es posible acompañar un buen vaciado con el mejor vino del mundo, es decir, el bajacaliforniano.  Sobra decir que las cuentas, sobre todo en las ocasiones en que visitamos este tipo de lugares, terminan por ser astronómicas. A Laclau a veces le da remordimiento, porque el sentido común le dicta que debería ahorrar, o cambiar de guardarropa, o qué se yo, en lugar de estar engrosando las cuentas de los dueños de los establecimientos de alimentos. Pero yo la (mal) aconsejo para que se deshaga de esos pensamientos. Y me resulta, porque, igual que a mí, a ella le brillan los ojitos cuando llega su crème brulée junto con el café, como remates de una buena comilona. Entonces sé que he triunfado, y que ha valido la pena el despilfarro. &lt;br /&gt;Cuando vamos en estas expediciones, para Laclau y para mí, uno de los aspectos fundamentales sobre el que ponemos atención es el servicio. Éste puede arruinar el mejor plato del mundo, o remediar una cocina mediocre. No miento: hemos abandonado varios restaurantes porque se tardan cinco minutos en atendernos. O porque no tienen el platillo que se nos había antojado (aunque aparezca en el menú). A mí me da un poco de pena hacer estas cosas. Pero Laclau no se tienta el corazón. Por el contrario, procuramos dejar una propina generosa aún si las verduras estaban frías, siempre y cuando el mesero o mesera en turno nos haya atendido a nuestras anchas. Como esta última vez, en la que se nos metió en la cabeza no ir al lugar de siempre, en Plaza Pabellón (porque era domingo y en ese día en particular, it is too crowded). Yo propuse que nos lanzáramos al lugar supuestamente australiano que está en Galerías, pero Laclau quiso buscar un rato. Así que nos subimos en “la bala”, y ella condujo por las calles donde viven los riquillos del barrio, con la esperanza de encontrar algún lugar donde vendieran lasagna. Al final de cuentas llegamos a un lugar de reciente apertura, especializado en carnes. La experiencia no fue muy grata. Pedimos arrachera y vaciado, las cuales tenían un excelente sazón, y estaban cocidas al término en que las habíamos pedido. Pero el servicio fue relativamente frío, y se notaba la falta de experiencia, y la poca previsión (no pensaron que tendrían tanta gente, por lo que a las cuatro de la tarde ya no tenían algunos platillos del menú). &lt;br /&gt;Finalmente, como le decía a una entrañable amiga el otro día, Laclau y yo somos animalitos de prácticas muy arraigadas, ya que después de muchas infructuosas búsquedas, casi siempre terminamos en los mismos sitios. Es probable que esto tenga que ver con que en ciertos lugares, los meseros nos reconocen y nos prestan especial atención sobre otros comensales. Ese tipo de distinciones lo hace a uno sentirse muy a gusto. Es como comer en casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3760030419921105499?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3760030419921105499/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3760030419921105499' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3760030419921105499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3760030419921105499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/de-tripa.html' title='De trip(a)'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3901415605402776885</id><published>2008-09-05T08:47:00.001-05:00</published><updated>2008-09-05T08:48:41.314-05:00</updated><title type='text'>Para una mejor ocasión</title><content type='html'>Publicado en &lt;a href="http://www.metatextos.com"&gt;Metatextos&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo recuerdo bien. En aquella época yo tendría unos dieciséis años. En medio de la calle, una mujer gritaba tan fuerte que parecía que las venas del cuello le reventarían: ¡Es Él, es Él! ¡El Hijo del hombre ha llegado! ¡Mira al cielo! ¡Contémplalo en su Santa Gloria! ¡Teme su furia, porque como lo profetizó en Apocalipsis 3:3, hoy viene como un ladrón, montado en su carro de fuego! ¡Mateo 24:44! ¡Reyes 2:11! ¡Viene por nosotros, los elegidos! ¡Oremos! ¡Arrepintámonos! ¡Pidamos piedad y roguemos por nuestras almas! ¡Dejémonos guiar al Paraíso!… Quienes nos habíamos aglutinado a su alrededor mirábamos sorprendidos cómo detrás de las nubes comenzaba a vislumbrarse algo que no sé describir sino como la aparición de un segundo sol, que descendía en caída libre sobre nosotros. Conforme el inmenso objeto se acercaba, la mujer intensificaba sus chillidos. Parecía estar en éxtasis. No me avergüenza decir que, como muchos de los que estábamos ahí, casi me infarto del miedo. Igual que ella y el resto de la multitud, caí de rodillas, no sé bien por qué. El objeto dejó de preocuparme; mi mirada estaba fija en ella, quien repetía, ya sin gritar, con voz temblorosa: “el rapto, el rapto”. El objeto se detuvo un momento antes de aplastarnos. Emitió un sonido ensordecedor. La mujer estaba en el piso, como desmayada. Instantes después, aquella cosa se alejó, o más bien, debería decir que desapareció de nuestras miradas, como si se hubiera esfumado. Atónitos, nos levantamos, sacudiendo nuestras ropas, mirándonos entre sí, extrañados. La muchedumbre comenzó a dispersarse. Yo esperé unos segundos, hasta que la mujer se levantó. Miraba al cielo, extrañada, como buscando una explicación. En su rostro había duda y decepción. Se alejó caminando aprisa. No lloraba. Seguía aquí, como todos, pero ya no lloraba…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3901415605402776885?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3901415605402776885/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3901415605402776885' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3901415605402776885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3901415605402776885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/09/para-una-mejor-ocasin.html' title='Para una mejor ocasión'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3179268880170558991</id><published>2008-08-28T21:50:00.001-05:00</published><updated>2008-08-28T21:53:50.794-05:00</updated><title type='text'>Metalenguaje</title><content type='html'>Has sido mi fantasma. Desde siempre. Te he pensado como una evocación constante, la eterna e infinita puesta en abismo. Ese lugar vacío en el que cualquier imagen se convierte en pura perspectiva, en la imposibilidad del retorno. En agridulce desazón y ausencia profunda. Eres todo menos recuerdo, porque para recordar es preciso haber olvidado primero. Encarnas aquello que no nombro por temor a que se esfume entre las vocales de una palabra. A pesar de que estoy cierto de que nombrar es crear. Y quizá por eso no te nombro, porque tal vez me horrorice la posibilidad de que aquello que una vez puse por escrito se vuelva realidad. Y que seas tú quien porte el mensaje. Porque todo puede ocurrir. Me resisto a escribir esto, pero ya ves. Es inútil. La compulsión es grande. ¿Será porque, aunque no lo acepte, te he buscado incesantemente? ¿Será eso? No lo sé. Lo cierto es que a veces, sobre todo en los días lluviosos, me da la impresión de que estarás a la vuelta de cualquier esquina. Esperando. Acechando. Y yo aceptaré el encuentro. A pesar del miedo. Fingiré sorpresa. Y dejaré que me tomes de la mano. Me estremeceré por el tacto terriblemente gélido. Y permitiré que me guíes. Dócil. Porque sabré que ha llegado la hora, y no hay nada qué hacer. Ignoraré el dolor y la sangre. Caminaré detrás de ti, elevando la mirada, sintiendo la lluvia en el rostro, permitiendo que inunde esos otros rastros de agua, porque nadie debe saber. Nadie debe saber. Nadie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3179268880170558991?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3179268880170558991/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3179268880170558991' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3179268880170558991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3179268880170558991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/08/metalenguaje.html' title='Metalenguaje'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2519787900262591715</id><published>2008-08-20T10:33:00.004-05:00</published><updated>2008-08-20T10:57:50.000-05:00</updated><title type='text'>Pendejo</title><content type='html'>Iluso. Te crees un intelectual indispensable para el fluir de nuestro tiempo. Piensas que tu voz resuena con fuerza, que tus palabras hacen eco en las masas que te leen y que te escuchan, emocionadas. Te sientes un pilar central en la civilización occidental (sí, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;occidentalidad&lt;/span&gt; aquí tiene una doble lectura). Pendejo. No te has dado cuenta que la civilización murió hace décadas. No eres sino uno más de los gusanos que pululan y se arrastran por el &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;cadáver&lt;/span&gt; pestilente. Carroñero de la cultura. Apestas. Me das una flojera infinita. Mírate al espejo. Enfrenta tu realidad. Recuerda que no eres diferente del narrador de un partido de futbol: le describes a la gente qué es lo que está mirando en sus pantallas. Eres un accesorio. A lo mucho, un subtitulador de imágenes. Un pie de página. Te asumes como central, y resultas ser un terrible periférico. Qué pena. Verdaderamente, qué pena. Das asco. Y verguenza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2519787900262591715?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2519787900262591715/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2519787900262591715' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2519787900262591715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2519787900262591715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/08/pendejo.html' title='Pendejo'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2458924039048064952</id><published>2008-08-14T12:10:00.002-05:00</published><updated>2008-08-14T12:13:01.818-05:00</updated><title type='text'>Identidad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 115%;"&gt;Cuando terminamos de armarlo nos dimos cuenta que habíamos extraviado una pieza. La buscamos por todas partes durante meses, porque nos interesaba que al final estuviera completito. Pero luego el asunto dejó de tener sentido, puesto que la pieza era diminuta y el hueco que había dejado era perceptible sólo si lo abrías. Además, las pruebas (caseras) que hicimos demostraron que nuestro error casi no afectaba su desempeño, así que decidimos echarlo a andar. Sabíamos que una vez puesto en marcha sería imposible desactivarlo. Así, poco a poco se fue integrando al resto de nosotros, hasta hacerse uno más del grupo. Juntos parecíamos, ahora sí, una totalidad. Nos gustaba pensarnos (a los pocos que quedamos aún nos gusta, a pesar de lo mal que salió todo) como una “encarnación de lo absoluto”. Durante mucho tiempo todo pareció ir de maravilla. Pero siempre, entre algunos de los más viejos se notaba algo como una sospecha, una duda o quizá algo parecido al temor. De cuando en cuando, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;designábamos comisiones secretas para supervisarlo, procurando que él no se diera cuenta de lo que hacíamos. Por ello pudimos constatar que, de hecho, sólo si lo mirabas desde un cierto ángulo era posible percibir algo extraño, fuera de lo común, aunque innombrable, en el modo de caminar, o en el brillo que adquirían sus ojos cuando una paloma se posaba sobre su cabeza o los jueves en que todos teníamos que vestir el uniforme gris. Nada que nos pareciera grave, eso sí. Teníamos la esperanza de que estas “asperezas” de su carácter se fueran eliminando conforme se involucrara con nuestras actividades cotidianas. Pero ocurrió a la inversa, puesto que fuimos nosotros los que casi sin admitirlo terminamos por acostumbrarnos a sus pequeñas excentricidades.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Hasta que fue demasiado tarde. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Hasta que esa noche perdió el control.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Y… ocurrió aquello.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Hoy todos han desaparecido o muerto. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Aquí dentro sólo estoy yo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Y él. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Que repta lento. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Que me busca. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;Que me encontrará tarde o temprano. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;¿Quién puede culparlo? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2458924039048064952?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2458924039048064952/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2458924039048064952' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2458924039048064952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2458924039048064952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/08/identidad.html' title='Identidad'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6162861867457929938</id><published>2008-08-14T08:51:00.001-05:00</published><updated>2008-08-14T08:52:45.520-05:00</updated><title type='text'>Conversación (cont.)</title><content type='html'>-¿Y si llega la felicidad, y tú estás dormidote?&lt;br /&gt;-Díganle que estoy trabajando. Que venga otro día a buscarme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6162861867457929938?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6162861867457929938/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6162861867457929938' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6162861867457929938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6162861867457929938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/08/conversacin-cont.html' title='Conversación (cont.)'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4342881484885198748</id><published>2008-08-11T18:31:00.001-05:00</published><updated>2008-08-11T18:32:52.713-05:00</updated><title type='text'>Conversación</title><content type='html'>-¡Despierta de una vez! ¿Qué le exiges tú a la vida? ¡Habla, con un carajo!&lt;br /&gt;-Que no mame y que deje dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4342881484885198748?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4342881484885198748/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4342881484885198748' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4342881484885198748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4342881484885198748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/08/conversacin.html' title='Conversación'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2657997263773149345</id><published>2008-08-08T11:47:00.002-05:00</published><updated>2008-08-08T11:49:23.983-05:00</updated><title type='text'>Qué placer</title><content type='html'>&lt;object height="300" width="375"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/sR547ALtbAY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/sR547ALtbAY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" height="300" width="275"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2657997263773149345?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2657997263773149345/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2657997263773149345' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2657997263773149345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2657997263773149345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/08/blog-post.html' title='Qué placer'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5169424638099558091</id><published>2008-07-29T18:33:00.003-05:00</published><updated>2008-07-29T18:42:31.158-05:00</updated><title type='text'>Minifix</title><content type='html'>Intentaba librarse violentamente de las ataduras que la mantenían sujeta a la camilla. Se agitaba y gritaba como nunca habían oído gritar a nadie: "¡Kill me! ¡Kill me! ¡This thing inside of me will eat you all!", escupía. Pero en ese hospital tercermundista nadie hablaba inglés. Pobres. Quedaron horrorizados cuando una niebla horripilante salió de la boca de aquella mujer y comenzó a rodearlos a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5169424638099558091?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5169424638099558091/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5169424638099558091' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5169424638099558091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5169424638099558091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/07/minifix.html' title='Minifix'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1587815944723922223</id><published>2008-07-22T11:55:00.002-05:00</published><updated>2008-11-12T19:27:48.838-06:00</updated><title type='text'>Me moría de la risa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SIYRTFn4duI/AAAAAAAAAD4/ql2z_RjrTwU/s1600-h/a853_bm.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SIYRTFn4duI/AAAAAAAAAD4/ql2z_RjrTwU/s320/a853_bm.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225883437234681570" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por favor, alguien que me regale esta T-Shirt. La ando buscando como loco. No puedo esperar más para tenerla. Cuando la vi, me moría de la risa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1587815944723922223?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1587815944723922223/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1587815944723922223' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1587815944723922223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1587815944723922223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/07/me-mora-de-la-risa.html' title='Me moría de la risa'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SIYRTFn4duI/AAAAAAAAAD4/ql2z_RjrTwU/s72-c/a853_bm.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5491956452865177588</id><published>2008-07-18T14:11:00.000-05:00</published><updated>2008-07-18T14:12:12.461-05:00</updated><title type='text'>Fue lo deportivo, ¡estúpido!</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Siempre me han resultado fastidiosos en extremo los ejemplillos baratos que intentan definir la mentalidad de una sociedad completa. No son sino exaltaciones de una visión estereotipada; un conjunto de ideas “sombrilla”, nociones huecas de lo absoluto, que al intentar abarcar en su seno al todo, terminan por reventar, por vaciarse por completo. Quizá el más recurrente de estos ejemplos es aquel que alude a las diferencias entre una cubeta repleta con cangrejos mexicanos, y otra llena con cangrejos norteamericanos. En la primera, ocurre que cuando uno de estos horripilantes animalejos busca llegar al borde de la cubeta para salir de ésta, el resto lo jala hacia abajo, impidiéndole que logre su objetivo. En la segunda, el panorama se presenta como distinto: los crustáceos tienden a organizarse para que por lo menos uno de ellos alcance la cima, y desde ahí, logre ayudar a ascender a los que quedan debajo. A partir de recurrir a este tipo de ejemplos algunos pretenden explicar el atraso/avance económico, tecnológico, cultural, etc., de un pueblo/nación/raza. Lo peor es que lo anterior se está convirtiendo en una tendencia bastante recurrente. &lt;a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;                &lt;/span&gt;Ahora bien, si los ejemplos en sí son molestos, aquellos entes que los utilizan son verdaderamente insoportables. Desde hace mucho, uno de los personajes adscrito a esta tendencia es, sin duda, Hugo Sánchez Márquez. Hace un tiempo, cuando éste rogaba que le fuera otorgado el mando deportivo de la Selección Mexicana, ponía de relieve que la ineficacia de nuestro futbol radicaba sobre todo en la dimensión cultural, en la incorporación a nuestra cosmovisión de las perspectivas estereotipadas condensadas en elementos como el ejemplo mencionado en el párrafo anterior. En consecuencia, para los mexicanos, lo único que mediaba entre la mediocridad futbolera y el campeonato mundial era un simple cambio de actitud. Había pues que &lt;i style=""&gt;pensarse&lt;/i&gt; campeones del mundo, considerarse aptos para tal proeza. Él, Hugo, se percibía a sí mismo como la más pura encarnación de tal cambio de actitud. El fracaso (porque es un fracaso y no otra cosa) que representa la incapacidad para calificar a los próximos juegos olímpicos a efectuarse en Beijing demuestra que el asunto tiene una raigambre más profunda. También pone de relieve que Hugo es el más mexicano de los mexicanos (a pesar del patético acento). &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;¿Por qué? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Para explicar lo anterior refirámonos a otro de los despreciables ejemplos aludidos al principio de este texto: al típico “Yo no fui”, cuyo corolario es el tan conocido “Así estaba cuando yo llegué”. Resulta que en una entrevista ofrecida a ESPNDeportes Radio, el former técnico de la Selección Verde aseguraba no haber tenido la culpa de no haber clasificado a los juegos olímpicos. Más bien, el pentapichichi asegura haber sido víctima de un complot. Dice Hugo: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 108.75pt 0.0001pt 2cm;"&gt;&lt;span class="a6"&gt;&lt;span style="font-size: 8pt;"&gt;"Y pasó como pasa en México: hubo traición, algo que en México existe muchísimo. De frente te dicen que te van ayudar y te volteas y te clavan la puñalada por la espalda […] Yo no soy el culpable de lo que pasó".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 8pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Frente a esto, es preciso echarle un ojo a los resultados obtenidos por Sánchez en sus 16 meses al frente del equipo mexicano. &lt;span class="a6"&gt;Perdimos la final de la Copa de Oro contra Estados Unidos (o sea, así o más), ocupamos el tercer sitio en la Copa América y no logramos la clasificación a Beijing en un preolímpico, para variar, en Estados Unidos. ¿Será, como dice Hugo, que fue traicionado? No dudo que el factor comercial haya incidido de manera significativa para su vergonzoso despido. Pero él asegura que el cese de su contrato no tuvo motivos deportivos. ¿En serio? ¿Eso piensa Huguinho? Válgame. Una vez más, para recurrir al despreciable ejemplo descrito al principio: ese es el discurso típico de los cangrejos. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;No cabe duda que las declaraciones de Sánchez sugieren la necesidad de un ensayo profundo que analice la práctica de “echarse la bolita” (y no en un sentido futbolero) como un elemento definitorio de la mexicanidad. Para situarme en el mismo (bajísimo) estatus ontológico de Hugo, tendríamos que decir que ésta es una práctica terriblemente acogida entre nosotros. En fin, en todo caso habría que parafrasear a Clinton, y decirle a Hugo: fue lo deportivo, ¡estúpido! &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; He visto y escuchado a intelectuales y académicos de altos vuelos que recurren una y otra vez, precisamente, al tan llevado y traído ejemplito. &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5491956452865177588?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5491956452865177588/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5491956452865177588' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5491956452865177588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5491956452865177588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/07/fue-lo-deportivo-estpido.html' title='Fue lo deportivo, ¡estúpido!'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6322133678564301356</id><published>2008-07-07T04:10:00.001-05:00</published><updated>2008-07-07T09:53:11.497-05:00</updated><title type='text'>Aphorism</title><content type='html'>The Writer, that print-oriented bastard.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6322133678564301356?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6322133678564301356/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6322133678564301356' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6322133678564301356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6322133678564301356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/07/aforism.html' title='Aphorism'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7545689099444731721</id><published>2008-06-24T22:07:00.001-05:00</published><updated>2008-06-24T22:07:22.709-05:00</updated><title type='text'>De música ligera</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hace mucho que la música no me producía tanto placer. Y en las últimas semanas, el gozo me ha tocado por partida doble. En primer lugar, recientemente llegó a mis manos la producción de Ximena Sariñana, titulada Mediocre. Como era de esperarse, mi primera reacción fue el escepticismo. Antes de prestarle atención, el disco reposó en mi escritorio por varios días. Por alguna estúpida razón, pensé que probablemente sería una burda imitación de Belinda o de alguna artistucha de esas prefab. Hasta que una madrugada, aburrido de leer, se me ocurrió buscar algo de esta niña en YouTube. Tras un desganado click en el primer link que arrojaron los resultados, bam. Shock. Bam again. Rewind. En la pantalla aparece una chica de pelo corto, con lentes enormes, una blusa café, sin mangas, divirtiéndose enormidades, dejando que la síncopa la penetre por todas partes. What a freak, pensé. Lovely. Luego de la primera gratísima impresión, fui por los audífonos (la experiencia me ha hecho saber que aún cuando tengo cerrada la puerta de mi estudio, las tres de la madrugada no son la mejor hora para escuchar música a un volumen considerable), y una vez cierto de que me había despabilado, puse más atención en la voz. What a feeling. Qué Belinda ni qué la chingada. Esta niña tiene algo. Click en el siguente video. Una versión jazzeada de El Triste, de Roberto Cantoral. Es cierto que no es la interpretación más afortunada de este tema. Pero cómo lo goza, la Sariñana. Finalmente, una (ésta sí, genial) It don’t mean a thing (if it ain’t got that swing), de Duke Ellington y The man I love (la cual sólo se la he escuchado a Ella Fitzgerald). Para entonces, el escepticismo se había disipado por completo. Pump up the volume, dude. Y entonces, puse Mediocre. La primera vuelta me dejó más que satisfecho. Las siguientes han sido, cuando menos, muy placenteras. Digo, no sé cuántos años tenga esta niña, ni me interesa. Lo que presenta es un producto más o menos maduro. A pesar de que la mayor parte de las piezas que componen el disco tienen una estructura muy básica, muestran cierta profundidad, un aroma añejo, que deja entrever los reflejos de un alma vieja (más allá del pop fácil). &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Y la voz. Deleita. No es única, y en ocasiones es muy similar a (guess who). Y sin embargo [se mueve]. En algún lado me pareció leer que la chica en cuestión participa de lleno en la composición de sus temas. Si es así, esto es un plus. En fin, lo verdaderamente importante es que, cosa rara ahora en esta época de post-rock atormentado y sí, verdaderamente mediocre, Sariñana se divierte con la música, la goza, y en este sentido, se convierte en el vehículo del goce del Otro. Tarea nada fácil. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por si esto fuera poco, en días pasados vi, luego de postergarla un par de semanas, la peli titulada Into the Wild. Esta cinta dirigida por Sean Penn tiene un par de momentos brillantes, y una fotografía espectacular. Desde mi punto de vista, la dirección es impecable, y ello queda demostrado en la medida en que Penn logra convertir un guión terriblemente predecible y plano, en una obra bastante aceptable. Más allá de la posible pseudocrítica cinéfoba que pudiera emitir este simple ovejero, lo que realmente me impactó fue el soundtrack. Me parece que es el primer disco en solitario de Eddie Vedder. Sin duda, este señor tiene larga vida más allá de Pearl Jam. Luego de que terminó la película, ya de madrugada (¿por qué casi todo lo bueno me pasa justo en esa hora del día?) me empeñé minuciosamente en buscar y bajar el disco. Uf. Otro golpazo. Puro goce. Definitivamente, tendré que comprar el original. Todos y cada uno de los quince cortes (según dicen, el disco original trae solo doce, pero vivo que soy, también bajé los bonus tracks) valen la pena y se sostienen por sí solos. El conjunto, desde mi nada humilde perspectiva constituye, lo que se dice, una joyita auditiva. El toque folk, la voz aguardientosa y desafinada de Vedder hacen de la escucha de este disco un trip bastante ligero, sumamente refrescante. Sobre todo si uno se plante frente al nada, nadita, nada agradable panorama musical contemporáneo, en el que los “ídolos” son gueyes con mascaritas de conejo que muy apenas saben tocar una guitarra. Asco. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;In extremas res&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Justo cuando terminaba de escribir estas líneas, por puro accidente, descubrí a The Detroit Cobras. Tengo apenas unas cinco canciones, y todas, absolutamente todas, me han resultado muy divertidas. Desde luego, no son mi estilo (sobre todo si pensamos que yo soy un tipo al que Pig Destroyer le parece una de las bandas más innovadoras de la última década), sino que se acercan más al lado de Laclau. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;No obstante, Sariñana, etc. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7545689099444731721?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7545689099444731721/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7545689099444731721' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7545689099444731721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7545689099444731721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/06/de-msica-ligera.html' title='De música ligera'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-6967075790755417059</id><published>2008-06-20T16:48:00.000-05:00</published><updated>2008-06-20T16:49:47.399-05:00</updated><title type='text'>Lleva dedicatoria</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La reacción normal sería golpearlos, deshacerles el rostro, patearlos hasta el cansancio. Como en aquella ocasión tan divertida, podría hacerlos que coloquen su boca, abierta, sobre el filo de la banqueta. Bam. Dejar caer la pierna con fuerza sobre sus cráneos. Mirarlos estallar. Desde luego, podría hacerlo con total impunidad, como ya ha ocurrido en muchas otras ocasiones. Pero eso sería terriblemente primate, elemental, burdo. En una palabra: sería terriblemente fácil. Y no. Hoy no. Las cosas no van por ahí. Aquí se impone otra estrategia. No por nada la crueldad es quizá el único arte que se enriquece mientras más se somete a la razón. Por eso, hay que pensar. Se precisa elaborar algo más sutil. Es necesario desarrollar una estrategia que cumpla el objetivo, sin que ellos se den cuenta por donde llegó el golpe. Hay que sonreír, primero. Luego asentir, como si se estuviera de acuerdo. Hacerles creer, poco a poco, concienzudamente, con minuciosidad, que se está más de aquel lado que de este. Con tranquilidad. Con la mayor serenidad posible. No importa el tiempo que transcurra. Desafortunadamente para ellos, suelo ser muy paciente. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Habrá que elevarlos, alimentar su ego, inspirarles confianza. Hacerlos creer que soy un más de su clan. Y entonces sí. A erosionar sus cimientos. A destrozarlos poco a poco. Despacito. De la manera más placentera posible. Exterminarlos milímetro a milímetro. Y al final, sólo entonces, revelar la causa. Mostrarles, cuando ya no haya otra salida más que el llanto y la desolación, toda la dimensión de la tragedia en la que están inmersos; el error que cometieron al haber hecho esto que hicieron hoy. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-6967075790755417059?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/6967075790755417059/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=6967075790755417059' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6967075790755417059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/6967075790755417059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/06/lleva-dedicatoria.html' title='Lleva dedicatoria'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3540788977720233553</id><published>2008-06-18T07:54:00.002-05:00</published><updated>2008-11-12T19:27:49.196-06:00</updated><title type='text'>¡Feliz cumpleaños, sista!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SFkF-Uc_jVI/AAAAAAAAADw/KAjFs5pIpcY/s1600-h/26-05-08_1408.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 100px; height: 75px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SFkF-Uc_jVI/AAAAAAAAADw/KAjFs5pIpcY/s320/26-05-08_1408.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213204611858402642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cómo no, si te quiero un chingo. Jeje. Un abrazo, carnalito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3540788977720233553?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3540788977720233553/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3540788977720233553' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3540788977720233553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3540788977720233553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/06/feliz-cumpleaos-sista.html' title='¡Feliz cumpleaños, sista!'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SFkF-Uc_jVI/AAAAAAAAADw/KAjFs5pIpcY/s72-c/26-05-08_1408.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-452195111928500949</id><published>2008-06-16T13:30:00.003-05:00</published><updated>2008-11-12T19:27:49.414-06:00</updated><title type='text'>¡Feliz Cumpleaños!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SFaxvsQVM_I/AAAAAAAAADo/M7Ht6la6S-A/s1600-h/Aud%C3%ADfonos+005.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SFaxvsQVM_I/AAAAAAAAADo/M7Ht6la6S-A/s320/Aud%C3%ADfonos+005.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212549051619554290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Hace un año Yo pretendía ser tu guía para enseñarte el mundo. Lo que son las cosas: resulta que eres tú, así de pequeñita, quien ha venido a dirigir mis pasos, no sólo por el mundo, sino por el Universo entero. Me has llevado de la mano descubriéndolo. Y al mismo tiempo me descubro por completo, transparente, frente a ti. Me haces encontrarme en cada sonrisa de cuerpo entero que me ofreces. Me muestras la mismísima arquitectura de lo absoluto cuando acaricias mi rostro y me regalas el misterio enorme de tu mirada. Me descubro diferente, renovado, cada vez que me llamas, que me nombras en nuestro propio y casi indescifrable lenguaje. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Sí. Eres tú. Una vez más, mi centro. Mi hogar. Me felicito por el privilegio de estar contigo cada día. Y te reitero mi promesa: siempre estaré ahí, fiel, tuyo desde ya, desde antes, desde hoy. Te amo tanto, tatatita. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-452195111928500949?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/452195111928500949/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=452195111928500949' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/452195111928500949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/452195111928500949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/06/feliz-cumpleaos.html' title='¡Feliz Cumpleaños!'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SFaxvsQVM_I/AAAAAAAAADo/M7Ht6la6S-A/s72-c/Aud%C3%ADfonos+005.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7368691847337644711</id><published>2008-05-28T12:24:00.005-05:00</published><updated>2008-11-12T19:27:49.564-06:00</updated><title type='text'>ñ_ñ</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SD2bhYVF_jI/AAAAAAAAADg/BzkQ30JP7M8/s1600-h/Gotchabw.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 273px; height: 184px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SD2bhYVF_jI/AAAAAAAAADg/BzkQ30JP7M8/s320/Gotchabw.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205487742079073842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SD2WB4VF_iI/AAAAAAAAADY/TFeH1fJRht8/s1600-h/22-05-08_1220.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, cómo te quiero, condenada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7368691847337644711?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7368691847337644711/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7368691847337644711' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7368691847337644711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7368691847337644711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/05/blog-post.html' title='ñ_ñ'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/SD2bhYVF_jI/AAAAAAAAADg/BzkQ30JP7M8/s72-c/Gotchabw.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5272239118338419425</id><published>2008-05-13T23:26:00.000-05:00</published><updated>2008-05-13T23:27:41.285-05:00</updated><title type='text'>Diálogo</title><content type='html'>-Sea hombre, tome cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Usté sea postmoderno, use metáforas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5272239118338419425?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5272239118338419425/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5272239118338419425' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5272239118338419425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5272239118338419425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/05/dilogo.html' title='Diálogo'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-2989922341978833114</id><published>2008-05-10T21:30:00.003-05:00</published><updated>2008-05-11T08:46:50.586-05:00</updated><title type='text'>Becoming</title><content type='html'>&lt;span xmlns=""&gt;&lt;p&gt;Eres nada. Menos que nada. Quizá caca. C-a-c-a-. Y decir eso ya es mucho. Eres una espinilla en el culo. La verruga en la verruga de la pata de una mosca. Una distrofia. Una mera dislocación, la envoltura seca y sucia de aquello que alguna vez fue algo.  Semejanza. Apariencia. Fantasma. Te acercas como una sombra tenue, buscando esperanza en el hueco en el que se ha convertido esto que eres ahora. Hurgas en tus llagas; intentas limpiarlas, pero los gusanos insisten en permanecer en ti. Pululan en cada herida, en cada poro de tu leprosa piel. Apestas. Apestas. ¡Apestas! Mátate, te, te. Embrace the nothingness that you have become. Es lo mejor para ti y para todos. Salta al vacío. Despójate de todo, conviértete en el vacío que te rodea. Silba tu melodía favorita y sonríe mientras te untas tu sangre y tu mierda en los ojos. Revuélcate en tu vómito. Ahógate en él.  Usa tus orines para tragar la píldora azul. Lanza la roja lejos. Lejos. Explota en dos mil pedazos. Desvanécete. Piensa y luego deja de existir. Desconéctate. Acaba ya con esto. Ahora repite conmigo. Eres nada. Menos que nada. Así &lt;em&gt;ad nauseam&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-2989922341978833114?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/2989922341978833114/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=2989922341978833114' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2989922341978833114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/2989922341978833114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/05/becoming.html' title='Becoming'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8402024896678862970</id><published>2008-05-07T12:23:00.002-05:00</published><updated>2008-05-07T12:28:19.393-05:00</updated><title type='text'>The end is near</title><content type='html'>Válgame. Para beneplácito (y asombro) de todos los que somos rojinegros de corazón, ahora estamos entre&lt;a href="http://mx.sports.yahoo.com/07052008/2/deportes-atlas-sufre-avanza-cuartos-copa-libertadores.html"&gt; los mejores 16 equipos&lt;/a&gt; de Latinoamérica. Le duela a quien le duela. Y como correlato, Salinas de Gortari asegura en su último libro que su gobierno &lt;a href="http://www.milenio.com/index.php/2008/05/07/235093/"&gt;no fue neoliberal&lt;/a&gt;. No cabe duda que el fin está cercano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8402024896678862970?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8402024896678862970/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8402024896678862970' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8402024896678862970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8402024896678862970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/05/end-is-near.html' title='The end is near'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-3852951844961550382</id><published>2008-04-29T19:16:00.000-05:00</published><updated>2008-04-29T19:17:12.872-05:00</updated><title type='text'>Dije: ¡Renuncia!, estúpido</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En su columna de hoy (&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-variant: small-caps;"&gt;en tres patadas&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;, aparecida en el diario Público-Milenio), Diego Petersen Farah comenta que no importa tanto cuántos nos hemos sentido ofendidos con la mentada de madre que nos hizo a bien brindarnos [literalmente] el etílico gobernador del estado, en días pasados. Luego de ese recíproco y adelantado [recordatorio del] 10 de mayo, Petersen llama a la cordura, puesto que observa que el nivel del conflicto ha llegado al límite, y es preciso encontrarle alguna salida. Probablemente él tenga razón. Sin embargo, las vías que sugiere para reparar los daños me parecen inadecuadas. ¿Por qué? En primer lugar plantea que el gobernador puede seguir como si nada hubiera pasado, apostando a que en el balance resulte favorecido (quizá su desliz no le pegue tanto en las encuestas). &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La segunda vía implica “meter freno”, y diseñar una estrategia para restablecer la relación entre gobierno y gobernados. El común denominador entre estas propuestas consiste en que ninguna va al fondo del asunto, es decir, no se toca a la figura del gobernador. El problema con los argumentos de Petersen radica en que abordan el asunto desde una óptica equivocada: sugieren olvidar y perdonar. Ello equivale a querer curar el cáncer a aspirinazos. En otras palabras, el columnista sensatamente se centra en la resolución del conflicto, en la necesidad de restañar la herida. Pero al proceder de ese modo, no toma en cuenta la verdadera significación del acto cometido por el gobernador González. En primera instancia, debido a la incapacidad (pendejez, le llamó un benévolo López Dóriga en la misma edición) de Emilio de sobrellevar dignamente una borrachera, se evidencia la profundización de la fractura entre gobierno y gobernados, generada en su momento por la macrolimosna (y el resto de donativos a las televisoras, el placazo, y el largo etcétera). ¿Qué otros aspectos se ponen de relieve a partir del desliz alcohólico del gobernador? Sin duda, como reza el viejo adagio, los niños y los borrachos tienden a decir la verdad. Y la ‘veldá’ del gobernador alude a que se siente dueño de una envestidura soberana, dictatorial y autoritaria, avalada desde las más altas esferas de la grey católica local. Los aplausos otorgados por el Cardenal a las soeces ocurrencias del mandatario así lo demuestran. Algunos dirán que es mejor malo por conocido que bueno por conocer. Mediocres. Quien piense que la democracia no está en peligro, que tire la primera piedra. En manos de estos personajes se encuentran los destinos (y los desatinos) de nuestra entidad. A contracorriente de lo sugerido por Petersen, dudo mucho que ya hayamos llegado al límite. Las cosas pueden ponerse verdaderamente feas. Quizá en lo único que acierta el columnista es que no se puede cambiar el estilo personal de gobernar ni la forma de pensar de Emilio. Efectivamente: no podemos cambiar AL gobernador; lo que debemos hacer es cambiar DE gobernador (¿habría que transitar del en sí al para sí, acaso?). Desde mi perspectiva, lo he dicho ya aquí, la única salida digna de este atolladero es que Emilio renuncie. O en su defecto, que proponga una iniciativa que posibilite la revocación de su mandato. No hay más. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-3852951844961550382?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/3852951844961550382/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=3852951844961550382' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3852951844961550382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/3852951844961550382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/04/dije-renuncia-estpido.html' title='Dije: ¡Renuncia!, estúpido'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-684622154947409359</id><published>2008-04-25T08:17:00.002-05:00</published><updated>2008-04-25T08:17:59.239-05:00</updated><title type='text'>Chingas a la tuya</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Querido Emilio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que se lleva aguanta. No le saques y a lo hecho (dicho) pecho. A estas alturas, cualquier acto de retractación no es sino una vil cobardía. ¿De qué otra manera se le puede llamar al que tira la piedra y esconde la mano, sino zacatón (por decir lo menos)? Ahora no tienes otra salida más que atragantarte de toda la caca encarnada en la generosa lluvia de epítetos que te espera. Luego del patinazo, te paras ante la prensa, pones cara de mustio y blasfemas una disculpa hueca, carente de todo sentido. ¿Por qué? Porque ya no sientes lo duro sino lo tupido. Dices:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;"Mis comentarios han sido, fueron una opinión coloquial sin destinatario, por eso la disculpa también es así, abierta, porque no llevaba intención de ofender"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;y te equivocas. Personalizaste la agresión. La mentada de madre fue perfectamente dirigida. Sugerir siquiera que lo tuyo fue una opinión coloquial y sin destinatario es una falacia, un acto fallido y hueco. O en caso contrario, ¿será entonces que ése es el signo de tu gobierno? ¿Me estás diciendo que manejas los destinos de nuestra entidad a tientas y a locas, es decir, de manera coloquial y sin destinatario, desde la más pura ineficacia? ¿Quieres darle sustancia a tu disculpa? Ve y toca la puerta de cada persona a la que insultaste. Casa por casa. A ver si realmente te parecemos pocos los que no estamos de acuerdo con tus despropósitos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, intentas [sin éxito] justificarte aduciendo lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;“Me ganó la emoción, utilicé un lenguaje inapropiado, indigno de Jalisco, impropio de un Gobernador. No suelo hablar así, no es la educación que recibí, no es el ejemplo que quiero dejar a mis hijos”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patético. No hay nada más pueril que escudarse detrás de los hijos. Usarlos para matizar tus desatinos es un acto terrible, digno apenas de Michael Jackson. Pareciera que piensas que aducir tus yerros a un carácter emocional incontrolable te sitúa como un personaje más humano pero, una vez más, te equivocas. Ocurre todo lo contrario. Más bien, pones de relieve todas tus incapacidades. Aunque he de reconocer que tienes razón en algo: tus actos son impropios de un gobernador, y son indignos de Jalisco. Sin duda es cierto. Los jaliscienses no merecemos que nos gobierne alguien como tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Renuncia ya. &lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-684622154947409359?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/684622154947409359/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=684622154947409359' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/684622154947409359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/684622154947409359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/04/chingas-la-tuya.html' title='Chingas a la tuya'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-7427115518373050142</id><published>2008-04-25T04:58:00.000-05:00</published><updated>2008-04-25T04:59:21.148-05:00</updated><title type='text'>Lo Otro</title><content type='html'>Abrirse a lo otro, captar su fluir, convertirse en Otro. Rodeado de rostros que se devoran y revuelven en sí mismos como un Ouroboros decadente, videoráfaga, alfa y omega, principio y fin de todo. Lo otro es uno mismo, todo y la misma cosa. Deshacer los pasos, andar el mundo desde un escritorio. Volver hacia atrás. Pero el regreso es siempre, en alguna medida, también una fuga, una huída que no tiene destino; que no tiene sentido. Una vez más, lo otro se erige frente a uno. Se escribe así, con minúscula porque reconoce su pequeñez, se da cuenta de los terribles cuestionamientos que pesan sobre toda intención de mayúscula. Erosión. Eros. Ión. Enfretar lo otro implica hacerse a un lado, estrategia oblicua, evasión de lo otro porque es muchas veces el reflejo horripilante de lo uno, de todo aquello que es uno, de todo lo que es uno cuando se mira en lo otro. Y no es sino hasta ese enfrentamiento con lo otro que el uno se vuelve problemático. Se resuelve. Se revuelve. Y punto. Abrir una puerta es siempre abrir una puerta y siempre es, también, otra cosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-7427115518373050142?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/7427115518373050142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=7427115518373050142' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7427115518373050142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/7427115518373050142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/04/lo-otro.html' title='Lo Otro'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-1830411561640129111</id><published>2008-04-24T12:11:00.002-05:00</published><updated>2008-04-24T12:12:35.925-05:00</updated><title type='text'>Nuevo Rostro</title><content type='html'>Bueno, pues ya le hacía falta una renovada a este polvoso blog. Sigo buscando algún template que me guste. Por lo pronto, veré si me acostumbre a éste. Si no, ya lo iré cambiando con el paso de los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-1830411561640129111?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/1830411561640129111/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=1830411561640129111' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1830411561640129111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/1830411561640129111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/04/nuevo-rostro.html' title='Nuevo Rostro'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8448723179068426575</id><published>2008-04-15T06:43:00.001-05:00</published><updated>2008-04-15T06:47:31.684-05:00</updated><title type='text'>(Dis)enchanted</title><content type='html'>Cada vez que me estafan se descascara un poco más la escasísima confianza que tengo en el ser humano. Sobre todo cuando actúo de buena fe y termino estampando el rostro contra muros del más puro cinismo. Me explico: hace unos días, mientras trabajaba a altas horas de la madrugada, de pronto, mi máquina se apagó. Y ya no pude encenderla. Estaba dañada la conexión a la energía eléctrica. Preocupado, decidí irme a la cama. Luego de algunos ronquidos, en cuanto despuntó el alba (o sea, cerca de las diez de la mañana), llevé el aparatejo a la Plaza de la Tecnología para que lo diagnosticaran y, en su caso, le dieran la medicina correspondiente. Pues bien, la chica que me recibió fue muy amable, y me comentó que el costo de la reparación era de alrededor de $475.00 pesos (moneda nacional). Como era más o menos lo que tenía presupuestado, me pareció razonable. Procedí a sacar un billetote de a quinientos de mi cartera y se lo entregué a la chica. Ella me regresó el cambio correspondiente y me mandó a que llevara la laptop a un local que estaba enseguida, el cual fungía como una especie de taller, mientras ella me hacía un recibo. Regresé a decirle que todo estaba listo. Enseguida, me entregó un recibo en el que se estipulaba la cantidad que me había cobrado. Pero, convenientemente, olvidó ponerle el sello de “pagado”. Por supuesto, jamás me di cuenta. Al día siguiente, luego de impartir mis clases y degustar unas frías aguas de cebada con mis alumnos (Laclau: qué pena con Camacho, vas a ver), me dirigí a la afformentioned Plaza. Cuando llegué al local, me informaron que mi máquina estaba más que lista. Incluso la encendieron para demostrármelo. Yo estaba muy contento con el trabajo, así que sonriente, procedí a guardar el aparato en mi mochila. Al hacer esto, el joven que me hacía entrega me dijo: “son 475.00”. Entonces, obvio, yo contesté: “Ah sí, ya pagué. Le di el dinero a ella”. Por supuesto, señalaba a la chica que me había atendido. “¿A míiiiiiiii?”, dijo ella, con cara sorprendida. “Sí, ayer por la mañana ¿no recuerdas? Me diste este recibo”, contesté yo, todavía sonriendo. Mientras esto ocurría, el joven me arrebataba hábilmente la laptop de las manos. “No. A mí no me diste nada. Déjame ver tu recibo […] No, no tiene el sello”. Entonces me di cuenta de lo que ocurría: me habían chingado con todas las de la Ley (o mejor dicho, fuera de ésta). Para no hacer el cuento largo (¿más?) escalé todas las jerarquías de la empresa, hasta hablar con el dueño, y nada. La única solución fue que tenía que pagar otra vez. Y desde luego, debo de aprender no ser tan pendejo para ocasiones próximas. Chale. Como si la pendejez fuera gripa y se quitara.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8448723179068426575?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8448723179068426575/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8448723179068426575' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8448723179068426575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8448723179068426575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/04/disenchanted.html' title='(Dis)enchanted'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-4558218697636268010</id><published>2008-03-21T19:00:00.002-06:00</published><updated>2008-03-21T19:07:55.793-06:00</updated><title type='text'>¿Minifix?</title><content type='html'>Entonces decidí dejar de correr. Después de tanto huir, por fin iba a permitir que me alcanzaran mis demonios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-4558218697636268010?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/4558218697636268010/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=4558218697636268010' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4558218697636268010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/4558218697636268010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/03/minifix.html' title='¿Minifix?'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-757946716302797278</id><published>2008-03-18T10:21:00.004-06:00</published><updated>2008-11-12T19:27:50.651-06:00</updated><title type='text'>Imágenes</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjOh1SLI/AAAAAAAAAC4/j6mf3WDg-5c/s1600-h/05-01-08_1941.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179118186438936754" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjOh1SLI/AAAAAAAAAC4/j6mf3WDg-5c/s320/05-01-08_1941.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjeh1SMI/AAAAAAAAADA/CbYkroGZ7vk/s1600-h/08-02-08_1912.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179118190733904066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjeh1SMI/AAAAAAAAADA/CbYkroGZ7vk/s320/08-02-08_1912.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjeh1SNI/AAAAAAAAADI/vlxTTG2xkG0/s1600-h/08-02-08_1913.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179118190733904082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjeh1SNI/AAAAAAAAADI/vlxTTG2xkG0/s320/08-02-08_1913.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjuh1SOI/AAAAAAAAADQ/_axFAQev4Q0/s1600-h/08-02-08_1914.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179118195028871394" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjuh1SOI/AAAAAAAAADQ/_axFAQev4Q0/s320/08-02-08_1914.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A veces, sólo a veces, una imagen dice más que mil palabras. Aquí van cuatro mil (aprox.). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-757946716302797278?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/757946716302797278/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=757946716302797278' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/757946716302797278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/757946716302797278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/03/imgenes.html' title='Imágenes'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R9_sjOh1SLI/AAAAAAAAAC4/j6mf3WDg-5c/s72-c/05-01-08_1941.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-8684618741751139595</id><published>2008-02-29T18:44:00.000-06:00</published><updated>2008-02-29T18:45:15.009-06:00</updated><title type='text'>Change</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Hurgo una vez más en la herida. Vieja ya. Incurable. Rasgadura fundamental en el tejido de esto que soy yo ahora. Me alejo y la contemplo. Fijamente. Me mira. O pienso que me mira. Como el abismo. Sí, abismo y reencuentro. Inacabables ambos. Salto inevitable. Caída en espiral. Hasta el fondo de la herida misma. Vértigo. Hasta el fondo. Temblando. Hecho polvo. Reducido a nada. A menos que nada. Pustuloso. Infecto. Me arrastro, dejando mi pus sobre el ladrillo. Igual que el tiempo. Perdido. Igual que el tiempo. Supuro. Apesto a podrido. Y al final, dejo que el sopor me inunde. Me envuelva. Poco a poco me adormece, calma el dolor. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Afuera el calor, o la lluvia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No sé. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Y yo estoy tan feliz. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-8684618741751139595?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/8684618741751139595/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=8684618741751139595' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8684618741751139595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/8684618741751139595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/02/change.html' title='Change'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6730072.post-5175430778470394788</id><published>2008-01-27T21:37:00.000-06:00</published><updated>2008-11-12T19:27:50.877-06:00</updated><title type='text'>El Orfanato</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R51O_K_kyxI/AAAAAAAAACw/A5JK52uzn0Y/s1600-h/orfanato3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R51O_K_kyxI/AAAAAAAAACw/A5JK52uzn0Y/s320/orfanato3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5160367595226188562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;No soy crítico de cine. Ni de nada. Hacer crítica (literaria, filosófica, cinematográfica, en fin, intelectualoide), me parece una actividad parasitaria [because those who can’t do, criticize]. Basta recordar que hasta el criticón o criticona más subversivo no hace sino reificar el sistema sobre el que dirige sus diatribas. Dicho esto, pasemos a lo que sigue. Hace mucho que no iba al cine. Más de lo debido. Sin embargo, luego de arduas gestiones, logramos que el Roger nos cuidara a &lt;st1:personname productid="la Naila" st="on"&gt;la Naila&lt;/st1:personname&gt;; así que el viernes pasado Laclau y yo pudimos escaparnos a los Lumiere. Estábamos indecisos entre “Soy Legenda”, y “El Orfanato”. Al final nos decidimos por esta última. Como lo he dicho aquí cientos de veces, mi género preferido es el Terror, por lo que entré a la sala dispuesto a reírme como loco. Y así lo hice un par de veces. Pero la risa fue provocada porque me divierten las desgracias ajenas, y no tanto porque la película fuera absurda o ridícula. Más bien, el filme de J. A. Bayón está bien conducido, y produce los efectos que busca. No obstante, abusa un poco del bu fácil, del fantasmazo, del portazo a las espaldas y el arrastrado de cadenas, recursos típicos del género. Pero aparte de eso, el conjunto es coherente consigo mismo y con la tradición de este tipo de cine: atmósferas oscuras, el eterno retorno al hogar, la búsqueda de respuestas, niños desamparados [y muertos], malicia, etc.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Quizá el mayor logro de El Orfanato se que ya hacia la última parte logra situar el horror en el mundo terrenal. Nada de fantasmas. La realidad que J. A. Bayón nos muestra es tan terrible, tan abrumadora, tan posible, que provoca un miedo innombrable. En una secuencia que dura cuando mucho un par de minutos, el director logra plasmar el horror del dolor más puro, cuando Laura (Belén Rueda), descubre el cadáver de Simón, su hijo adoptivo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Sin embargo… Desde mi particular punto de vista, la película debió haber terminado ahí. Cuando la culpa y la desolación inundan todo el entorno. Pero no. El filme siguió, armando un final asqueroso. El típico &lt;i style=""&gt;happy ending&lt;/i&gt; lanza al caño todo el desarrollo anterior. Simplemente no es posible que una película de terror termine en abrazos lindos. No, no y no. Me resisto. Es completamente vomitivo. Al grado de que tuve que sacar a rastras de la sala a Laclau, porque no pude soportarlo más. Fuera de eso, la peli me gustó. Además,  el costume  de  Simón es bastante espeluznante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Duh. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6730072-5175430778470394788?l=rencoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rencoria.blogspot.com/feeds/5175430778470394788/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6730072&amp;postID=5175430778470394788' title='59 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5175430778470394788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6730072/posts/default/5175430778470394788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rencoria.blogspot.com/2008/01/el-orfanato.html' title='El Orfanato'/><author><name>Igor</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='16' src='http://img.photobucket.com/albums/v134/rencoria/pergil.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_GOF-BBCUaQ8/R51O_K_kyxI/AAAAAAAAACw/A5JK52uzn0Y/s72-c/orfanato3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>59</thr:total></entry></feed>
